capítulo 42. —Perdóname... Perdóname, Camilo —suplicó Yasmín con la voz rota—. Perdóname por haberte hablado así. Estoy destruida por dentro, no sé ni lo que digo. La resaca y la vergüenza me están volviendo loca. Camilo levantó la mirada, vio el sufrimiento en los ojos de Yasmín y el enojo se evaporó al instante. La tomó de los hombros y la atrajo hacia sí, envolviéndola en un abrazo apretado y cálido. Yasmín se aferró a su pecho, llorando desconsoladamente, desahogando todo el veneno, la humillación y el dolor que llevaba reprimidos. —Ya pasó, mi reina... Ya pasó —susurró Camilo acariciándole el cabello con ternura—. Lo importante es que estás bien. Pero dime, por favor... ¿dónde pasaste la noche? ¿Cómo apareciste hoy aquí? Yasmín se separó lentamente de él, secándose el rostro con las manos temblorosas. Tragó saliva con dificultad, incapaz de sostenerle la mirada a su amigo. —Estuve... estuve en el apartamento de Sebastián —confesó Yasmín en un hilo de voz. Camilo abrió los o
Última actualización : 2026-10-07 Leer más