Mateo apenas podía creer lo que tenía enfrente. Desde que pisó el restaurante, sus ojos se clavaron en la mesa de Sara.Frente a ella estaba su tío Víctor, fresquecito, conversando como si aquello fuera lo más normal del mundo.Pero para Mateo, de normal no tenía nada. Sintió cómo le hervía la sangre en el pecho y, sin apartar la vista de ella, caminó hacia la mesa pisando fuerte.—¿Qué diablos haces con mi tío? —soltó de golpe.Sara levantó la vista asustada, pero la sorpresa le cambió rapidito a pura incomodidad.—Mateo...Víctor, en cambio, ni se inmutó por el tonito de su sobrino.Como buen hombre acostumbrado a mandar en una de las empresas más grandes de la ciudad, sabía hacerse escuchar sin necesidad de pegar gritos. Lo miró lentamente de arriba abajo.—Te me calmas, Mateo —le advirtió con voz firme y autoritaria.Mateo apretó la mandíbula.—Tío, yo solo estoy preguntando qué está pasando aquí.—Y yo te estoy diciendo que bajes la voz.Eso fue suficiente para frenarlo en seco.
Last Updated : 2026-09-23 Read more