El trayecto desde el aeropuerto de Los Ángeles hasta la mansión de Víctor había sido un regreso a la realidad, pero la burbuja en la que Sara y Víctor se habían envuelto en las Bahamas aún parecía intacta.En el asiento trasero del auto, él mantenía una mano sobre el muslo de ella, acariciando su piel con la misma adoración con la que la había tocado durante toda la semana.Sara sonreía, sintiéndose más ligera, más fuerte y, por primera vez en mucho tiempo, verdaderamente feliz.El secreto del bebé que crecía en su vientre era un lazo invisible que ahora los unía de una manera irrompible.Sin embargo, la paz se hizo pedazos en el momento exacto en que cruzaron las enormes puertas de la residencia.El ambiente en el vestíbulo principal era denso, pesado, casi asfixiante. Las luces de la sala de estar estaban a medio encender y, de pie en la sala, había una figura que hizo que la sangre de Sara se helara en sus venas.Era Mateo.Pero no era el Mateo arrogante, impecablemente vestido y d
Last Updated : 2026-10-03 Read more