La luz blanca de la habitación del hospital la cegó por un segundo, obligándola a parpadear.Se llevó la mano al vientre por puro instinto, sintiendo un terror mudo que la paralizó hasta que notó que el dolor punzante y agudo había desaparecido, reemplazado por una pesadez extraña inducida por los medicamentos.Estaba viva. Su bebé estaba vivo.Respiró hondo, tragando el nudo reseco de su garganta. Y entonces, la claridad la golpeó. Una claridad fría, dura y absoluta.Víctor no la había salvado de su peor momento; él había fabricado su peor momento. La jaula de cristal no era una metáfora, era una realidad legal y física.Si no hacía algo ahora mismo, si dejaba que él entrara por esa puerta con sus disculpas envueltas en manipulación, Víctor usaría el susto del embarazo para encerrarla en la mansión para siempre, bajo el pretexto de cuidarla.La puerta se abrió. No era Víctor. Era Iván Gallardo, con su bata blanca y una expresión indescifrable. Detrás de él entró Marcia, que corrió ha
Last Updated : 2026-10-13 Read more