La luz del crepúsculo se extendía sobre las cumbres de la montaña como un manto de oro fundido y fuego pálido, tiñendo los amplios ventanales de la Mansión Ferrari con reflejos intensos. En el interior del gran salón principal, el silencio era solemne, interrumpido únicamente por el crujir constante de los leños en la chimenea de piedra negra. Las sombras de la noche comenzaban a ganar terreno en el exterior, pero dentro de los muros de la fortaleza reinaba una claridad absoluta, nacida de la estabilidad y el poder indiscutible de sus soberanos.Pedro se encontraba de pie junto a la mesa de caoba, examinando los últimos sellos notariales que certificaban la fusión total entre los activos del consorcio Hoks y los fondos de la manada. Su postura exhalaba una autoridad inquebrantable, pero en sus ojos oscuros, donde el brillo dorado solía encenderse con la furia de la batalla, ahora habitaba una quietud profunda y territorial.A pocos pasos de distancia, Elena contemplaba el paisaje mont
最終更新日 : 2026-09-10 続きを読む