Inna no sabía si reír o llorar. Nikolai había soltado esa frase sin sentido antes de salir de su habitación. Cuando Lucas fue a revisar la ventana, intentó consolarla explicándole que el joven andaba de mal humor porque don Valentín lo había regañado hacía unos días, y que por eso hacía semejantes rabietas. A ella no le importó demasiado. Sin embargo, como reparar los daños tomaría tiempo, tuvo que pasar la noche en un cuarto de invitados que, para los estándares de la mansión Campero, resultaba tan lujoso como un hotel de cinco estrellas. Acostada en la inmensa y cómoda cama, aprovechó la luz de la luna para mirar el retrato familiar que sostenía en las manos. —Papá, ya lo viste —deslizó los dedos sobre la imagen, murmurando al aire—. Sigue siendo exactamente el mismo. Pero no te preocupes por mí, sé cómo lidiar con él...Le sonrió a la fotografía, mientras sus ojos se curvaron con ternura. ... La luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas e iluminaba al individuo que d
Terakhir Diperbarui : 2026-09-05 Baca selengkapnya