El apartamento de Samira era pequeño y sencillo. Tenía una cocina pequeña integrada a la sala, un baño estrecho y una sola habitación al fondo. Durante esa primera noche, la joven no pegó el ojo ni un solo segundo. Utilizó las tijeras para romper la camisa ensangrentada del desconocido y examinar la Herida con detalle.Por suerte, la bala había entrado y salido por la parte blanda del costado, rozando una costilla sin perforar ningún órgano vital. Sin embargo, la pérdida de sangre era enorme y la Herida estaba sucia por la caída en el callejón. Samira recordó todo lo que su abuela le había enseñado cuando era niña: hirvió agua, limpió la zona con alcohol, usó agujas e hilo esterilizado para cerrar los cortes más profundos y aplicó compresas de hierbas para evitar que la infección se extendiera.Durante los primeros dos días, el hombre estuvo entre la vida y la muerte. La fiebre lo hacía delirar por las noches. Hablaba entre sueños en italiano, murmurando nombres, órdenes cortas y ma
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-09-22 อ่านเพิ่มเติม