El choque de la realidad atravesó la suite como una ráfaga de aire helado. Nathalia sintió que el corazón se le detenía en el pecho, mientras la voz de Camila continuaba retumbando en el pasillo, cada vez más cerca de la entrada principal. —¿Papá? ¿Nath? —repetía la joven, con el tono inocente de quien solo busca un documento olvidado. Leonardo reaccionó con la velocidad y la sangre fría de un hombre acostumbrado a dominar las crisis más extremas. En un solo movimiento, fluido y silencioso, saltó de la cama. La luz del amanecer recortaba su figura desnuda y tensa. Con un gesto imperioso de la mano, le indicó a Nathalia que se mantuviera en silencio y no se moviera. Nathalia, temblando convulsamente y con las lágrimas de pánico agolpándose en sus ojos, se pegó al respaldo de la cama, sujetando la sábana blanca contra su pecho desnudo. Leonardo cruzó la habitación a pasos agiles y mudos. Con una precisión quirúrgica, recogió del suelo su camisa rasgada, la ropa interior de Nathalia
آخر تحديث : 2026-10-16 اقرأ المزيد