Nadie durmió esa noche.La lluvia siguió golpeando el techo hasta las cinco de la mañana. No era ruido de fondo, era un tambor encima de la cabeza. En la casa grande, cada puerta que se cerraba sonaba el doble. Cada paso en el pasillo se escuchaba como si fuera a entrar alguien que no debía.A la mañana siguiente, Dorian reunió a los mismos seis ancianos del consejo, más Bram, más Ivara, en la misma sala donde habían decidido que Toren saldría al amanecer con Bram.La sala olía todavía a humo de la noche anterior. Las tazas seguían sobre la mesa, con el té frío y una capa blanca arriba.—Alguien de los que estamos acá adentro —dijo Dorian, parado en el mismo lugar que la noche anterior, con las manos apoyadas en el respaldo de una silla— le avisó al Colmillo Negro que Toren y Bram salían juntos hoy, a las seis, por la ruta norte. Quiero saber quién fue.Feric, el más viejo, se cruzó de brazos. Tenía la barba mojada todavía.—¿Nos estás acusando? ¿A nosotros?—Estoy acusando a uno —dij
Dernière mise à jour : 2026-10-13 Read More