La luz se sentía diferente por la mañana.Claire despertó con el gris filtrándose por las persianas que nunca se había molestado en abrir, el cuerpo pesado de esa forma deliciosa y sin huesos que solo venía de haber sido follada a fondo, sin piedad. El brazo de Jake era una marca al rojo vivo sobre su cintura. Apenas respiraba. Solo yacía ahí sintiendo los dolores. Los muslos, las caderas, el lugar tierno e hinchado entre las piernas que latía con un pulso sordo y satisfecho.La noche anterior había reconfigurado algo. La vergüenza que había cargado durante años, el peso secreto de su obsesión, se había quemado en el calor de su boca, de sus manos, de la forma en que la había mirado como si fuera lo único en el mundo que valía la pena tocar.Se sentía nueva.Jake se removió detrás de ella, el brazo apretándose, atrayéndola contra su pecho. Lo sintió duro contra su culo. La deseaba. Incluso inconsciente, su cuerpo sabía del de ella.—Hola —murmuró, la voz ronca de sueño. Sus labios enc
Última actualización : 2026-10-05 Leer más