"Aahh... despacio, Señor... despacio..."Miranda se quejó de dolor, con los dedos apretando con fuerza el borde de la puerta.Hacía un momento, se había torcido el pie izquierdo mientras llevaba una palangana con agua caliente. Unas gotas de agua caliente habían salpicado su fina kebaya de algodón, haciendo que la tela se le pegara al cuerpo y marcara su silueta. Intentó dar un paso, pero su pie no cedió. Se desequilibró, a punto de caer al suelo.Sin embargo, Braga, su patrón, la guio hasta el sofá. "Por eso hay que mirar por dónde se camina y no andar distráida".En cuanto se sentó, Braga levantó el pie torcido de Miranda y lo puso sobre su regazo.Subió un poco la tela de la kebaya que cubría la pierna estilizada de Miranda. "Le ayudaré con un masaje".Sus dedos ásperos comenzaron a masajear los puntos de dolor en el tobillo de la joven."Señor... despacio...", gimió Miranda. Por reflejo, retiró la pierna, haciendo que la tela se subiera aún más.Pero cuando su ropa interior quedó
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-07 Mehr lesen