La segunda noche en la guarida, volví a soñar con el bosque.Era el mismo sueño, o casi. La nieve bajo mis pies descalzos, el frío clavándose en mis huesos como cuchillos, el viento aullando entre los árboles con ese olor a pino y a sangre que ya empezaba a reconocer. Pero esta vez había algo más. Una figura en la distancia, apenas una sombra entre los troncos, con unos ojos ámbar que brillaban en la oscuridad como brasas.Me desperté con el corazón latiéndome con fuerza, la respiración entrecortada, la sensación de haber estado a punto de alcanzar algo que se me escapaba entre los dedos. Me quedé un momento tendida bajo las pieles, mirando el techo de piedra, intentando aferrarme a los restos del sueño antes de que se desvanecieran por completo.Ojos ámbar.¿Por qué soñaba con ojos ámbar? ¿Por qué ese bosque, esa nieve, esa voz grave que nunca llegaba a entender? No tenía sentido. Nunca había estado en un bosque así. Nunca había sentido esa nieve bajo mis pies descalzos, ni ese frío,
Last Updated : 2026-10-19 Read more