Capítulo 5Sorin vertió el vino sobre las rosas violetas al primer rayo de luz, porque no se atrevía a beberlo y tampoco soportaba la idea de dejarlo para que Odile lo encontrara.Había llevado la copa intacta durante toda la noche, pasando junto al ala este donde la lámpara de su hermano ardió hasta las tres. El jardín yacía gris de rocío, y el vino rojo oscuro desapareció en la tierra, a las raíces del rosal de su madre. Una pequeña y necia disculpa surgió en él. Estaba alimentando las rosas de ella con veneno, tal vez, o solo con su propia cobardía.No sabía cuál de las dos. Ese era el problema con Lysander.—No dormiste.Kael estaba al final del sendero, una mano alrededor de su muñeca vendada, el cuello de la camisa abotonado hasta la garganta.—Tú tampoco —dijo Sorin.—Difícil, con un príncipe en la casa.—Escúchame. —Sorin dejó la copa vacíasobre el muro—. En una hora, un médico te quitará la camisa y te examinará el hombro. Pase lo que pase, quédate quieto, mira al suelo y no
Last Updated : 2026-10-22 Read more