—No vas a cambiar de opinión, ¿verdad? —dijo finalmente Rafael, perdiendo las ganas de discutir.La respuesta de Nikolai fue calmada, pero firme, sin dejar margen para la negociación. —No.El silencio se extendió entre ellos, y ninguno de los dos parecía dispuesto a ser el primero en romperlo.Rafael volvió a levantar su vaso, pero el whisky le supo amargo, como si hubiera estado demasiado tiempo expuesto al sol. Su talante jovial se había esfumado.—¿Sabes? —dijo Rafael al cabo de un momento—, un día vas a llevar a alguien demasiado lejos con esa fría lógica tuya. Y cuando llegue ese día... —No terminó la frase. Quizá no quería hacerlo. Ya había dejado su punto muy claro.Nikolai simplemente se reclinó, con una expresión pasiva, como si ya hubiera aceptado el precio de sus decisiones.Nadie lo comprende de verdad. Simplemente... ¡Nadie!Mientras tanto, en el hospital...Cassie estaba sentada, incorporada en su cama, con una manta azul pálido cubriéndole las piernas.El pitido constan
آخر تحديث : 2026-10-23 اقرأ المزيد