La caja llegó a las diez y cuarto, con el mensajero todavía en el umbral cuando ya la tenía entre las manos. Sin remitente. La cinta de papel marrón cedió con un tirón y el aire de la oficina se llenó de un olor a viejo que no supe nombrar. Dentro, envuelto en seda gris, un libro. La cubierta gastada en las esquinas, la sobrecubierta con una mancha de café que yo misma había dejado ahí una tarde de lluvia, hacía tres años. Lo abrí en la página marcada. Un separador de plata, delgado como una hoja de cuchillo, con una sola palabra grabada. Y una tarjeta.«Algunas cosas las he guardado siempre.»No había firma. No hacía falta.—¿Lo devuelvo, señorita? —preguntó Andrea desde la puerta, con esa voz neutra que usaba cuando algo la inquietaba y no quería admitirlo—. El mensajero dijo que no había dir
最終更新日 : 2026-11-04 続きを読む