Valery mostró una sonrisa algo tensa. Al parecer, Isaac Dawson era un hombre exigente, así que debía mostrarse a su altura. No podía dar una mala imagen desde ya y arriesgarse a perder ese empleo.—Lo siento, señor. La próxima vez llegaré un día antes —soltó, alzando el mentón.El silencio se acentuó en la oficina, como si estuviesen rodeados de cuchillas filosas. Clarisa se puso rígida, veía con preocupación cómo ellos compartían miradas duras y decididas.La mujer pensó que escucharía a continuación un estallido de gritos, golpes furiosos a la mesa o una acción similar, como solían ser las reacciones habituales del CEO cuando algo lo indignaba hasta el extremo.Sin embargo, lo que oyó fue una voz pausada y serena.—Una chica sarcástica. Interesante —dijo, y guardó las manos en los bolsillos de su pantalón.—No es sarcasmo, señor, solo le di la mejor respuesta a su exigencia. ¿No cree? —expuso Valery muy seria.Algo brilló en los ojos de él. Un destello que a la mujer le resultó sim
Last Updated : 2026-11-03 Read more