Recuerdo haber seguido el caso con atención y aún me vienen a la mente las noticias sobre los testigos. Hubo
gente que dijo haber visto a una niña parecida a Maddie en el mismo complejo turístico, en la terraza donde cenaron los padres, e incluso dentro o muy cerca d
el apartamento. Esos primeros testimonios centraron la atención en
las horas y los movimientos dentro de la urbanización de Praia da Luz, porque fueron las primeras pistas que la policía trató de verificar con entrevistas y rastreo de cámaras.
Con el tiempo aparecieron muchísimos otros relatos:
personas que dijeron ver a una niña similar en la playa, en carreteras cercanas, o incluso en distintos países de
europa. La realidad es que las identificaciones fueron fragmentarias y, en muchos casos, contradictorias; algunas se descartaron, otras no pudieron confirmarse por falta de evidencia. Al final queda la sensación de que hubo testimonios valiosos y otros equivocados, y que esa mezcla complicó más que aclaró, dejando al recuerdo una mezcla de pistas y dudas que sigo repasando de vez en cuando.