Me encanta recordar las voces que nos marcaron de
niños y cómo algunas de ellas se volvieron casi más famosas que los propios personajes. En el mundo anglosajón, los grandes nombres que doblaron (en sentido original, ‘dieron voz a’) las series clásicas son inconfundibles: Mel Blanc fue la columna vertebral de los
dibujos de la Edad de Oro de la animación, poniendo voz a personajes legendarios como «Bugs Bunny», «Daffy Duck», «Porky Pig», «Tweety» y muchos más; su versatilidad definió el sonido de los Looney Tunes. Daws Butler es otro
pilar: su trabajo para Hanna-Barbera incluye voces icónicas como «Yogi Bear», «Huckleberry Hound» y «Quick Draw McGraw». Don Messick dio vida a criaturas entrañables como «Scooby-Doo» y otros personajes de Hanna-Barbera, mientras que June Foray aportó su tono único a personajes como «Rocky» (de «Rocky and Bullwinkle») y a muchas figuras femeninas clásicas en la animación occidental. También merece mencionarse el reparto original de «
the simpsons»: Dan Castellaneta (Homer), Julie Kavner (Marge), Nancy Cartwright (Bart) y Hank Azaria (voces múltiples), que
hicieron de esa serie un fenómeno global
gracias a sus interpretaciones tan personales.
En el ámbito hispanoparlante hay verdaderas leyendas del doblaje que pusieron rostro (o mejor dicho, voz) a series animadas antiguas que todos recordamos. En Latinoamérica, Jorge Arvizu, conocido como "El Tata", fue la voz de «Pedro
picapiedra» en «Los Picapiedra» y prestó su talento a muchas producciones de Hanna-Barbera; su estilo marcó una época en México. Humberto Vélez se ganó el cariño de toda una generación como la voz de «Homero Simpson» para el público
latinoamericano durante años. En España, Constantino Romero fue durante mucho tiempo la voz de «Homero Simpson» en la versión peninsular, además de ser una referencia en doblajes cinematográficos. Para el anime que conquistó la tele abierta, Jesús Barrero es un nombre grabado en la memoria por su trabajo como «Pegasus Seiya» en «
los caballeros del zodiaco», y Mario Castañeda se volvió inseparable de «Goku» en la versión latinoamericana de «Dragon Ball», personificando uno de los éxitos animados más longevos. Actores como Arturo Mercado y Diana
santos formaron la columna vertebral del doblaje mexicano, cubriendo desde producciones de Disney hasta series de televisión animadas, con una carrera repleta de personajes que marcaron la infancia de muchos.
No puedo dejar de lado las voces originales del anime clásico en Japón: Masako Nozawa es prácticamente
sinónimo de «Goku», pues ha interpretado a la familia Son en todas las etapas de «Dragon Ball» durante décadas; y Mari Shimizu fue la voz original de «Astro Boy» («Tetsuwan Atom»), un referente histórico de la animación japonesa. Todas estas voces, ya sean de estudio original o de doblaje local, hicieron que personajes de diferentes culturas se sintieran cercanos y hoy sigo disfrutando revisitando esas interpretaciones. Al final, escuchar de nuevo una frase famosa con la voz que te acompañó de niño despierta nostalgia y demuestra cuánto poder tiene un buen doblaje para construir recuerdos compartidos.