No puedo dejar de sonreír cuando recuerdo cómo el reconocimiento llegó también a las series en las que ha trabajado:
emily Hampshire ha sido parte de producciones que han ganado premios importantes, y eso se refleja en su trayectoria. En concreto, uno de los distintivos más claros es que formó parte del elenco de «Schitt's Creek», que ganó el premio Screen Actors Guild (SAG) a la Mejor Interpretación de un Reparto en una
serie de comedia en 2020; eso convierte a Emily en receptora colectiva de ese galardón. Además, como miembro del equipo de «Schitt's Creek», estuvo ligada a otros reconocimientos de la serie, como el prestigioso Peabody Award y varios Canadian Screen Awards que la producción acumuló durante su carrera.
Si miro su palmarés personal con ojo crítico, veo que su carrera incluye nominaciones y premios en festivales y círculos canadienses más pequeños: ha sido reconocida por la prensa y por asociaciones de la industria en Canadá, y ha recibido nominaciones a los Canadian Screen Awards y a distinciones de gremios como ACTRA. Aunque la mayoría del brillo público llegó por su participación en proyectos colectivos que arrasaron en ceremonias internacionales, no se puede subestimar cómo esos galardones colectivos elevan el perfil de cada intérprete implicado.
En definitiva, Emily no solo ha ganado premios de manera individual limitada, sino que ha formado parte de equipos creativos premiados a gran escala, con el SAG y el Peabody entre los más notables. Eso dice mucho de su buen ojo para elegir proyectos y de la calidad del trabajo en el que participa, algo que admiro mucho.