Una última vez
Lo entendía, en lo personal evitaba que mi hijo se expusiera, más no así a la inconsciente de su madre, no la soportaba ya, en realidad no recordaba cuándo fue la última vez que sentí algo por aquella mujer, durante años me había recriminado haber dejado ir al amor de mi vida, mi amada y dulce Enith, después de aquella noche había desaparecido, no había rastro de ella, aunque sabía con certeza que no estaba muerta, algo dentro mío me lo decía.
- Buenas tardes caballeros, me alegra verlos a todos –dice Amirov Bianchi entrando en la sala de juntas, era imponente, con un aura peligrosa, era la personificación de la seguridad, suponía que eso le ayudaba a conseguir socios–¸ como pueden ver la ca