Hasta que la Muerte nos separe
Ella era su vida, su razón para seguir adelante.
El beso continuó, lento, lleno de ternura y promesas silenciosas, mientras el tiempo parecía detenerse a su alrededor. En ese instante, Nicolás y Valeria sabían que, sin importar lo que el futuro les deparara, su amor sería lo único que siempre los uniría. Y ese amor, en su pureza, en su sinceridad, los haría invencibles.
Se entregaron el uno al otro, con la certeza de que sus corazones ya no podían estar separados. ¿Pero qué pasaría con el secreto de Nicolás? Una mentira y un secreto que no duraría mucho.