Un amor cruel
ADISAXa oscuras con el jeferechazada por un alfa, mimada por un lycanel deseo prohibido del rey licántropojefe cruel eres mi destino
Me dejé caer en la cama y levanté los brazos, y resultó que estaba apestando como una monita.
Ewww.
Estaba a punto de entrar a la ducha cuando mi teléfono sonó con un número desconocido.
Hola —salude sorprendida.
—Hola, Aoife. Soy yo, Caleb. —La voz que venía del otro lado tocó mi corazón. Había estado esperando su llamada durante tanto tiempo.
—¿Dónde demonios estás? —Literalmente grité con desesperación.
—Aoife, escúchame —respondió Caleb con voz temblorosa.