Ya te olvide querido esposo
—Aquí estoy
Musitando estas palabras, el bajo su rostro unos milímetros para besarla, y acunando el de ella entre sus manos, él alcanzó a decir
—Pues no te vayas, Abril, tenemos tanto por hablar
Pegando su oído a su pecho, ella escuchaba como su corazón bombeaba en su interior, y abrazándola con fuerza, él se negaba a separarse de ella ni en sus sueños
Y es que fue tanto que él anheló este encuentro que ahora que estaba pasando no lo creía.
Los dos productos del cansancio, y el encuentro previo, permanecieron con sus ojos cerrados, mientras recargaron baterías, y una vez que él sintió que debía tenerla de nuevo, empezó a besarla, a lo cual ella cedió, y terminaron haciendo el amor dos veces