Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Raoni no portal do mortos

Raoni no portal do mortos

Lucas Coe
Raoní e Zaltana são gêmeos não idênticos. Entretanto, na cultura de sua tribo Kanaparís1, uma das crianças terá que morrer pois uma delas representaria o mal. Mas, devido ao missionário Edberto Fonseca, que iniciava o seu trabalho de evangelização na tribo, uma das crianças foi sequestrada por ele e, por ironia do destino, acabou sendo criada pela tribo dos Oniakês1 que são inimigos declarados dos Kanaparís. Eles crescem sem ter contato um com o outro. Mas devido ao ataque da tribo dos Oniakês, Zaltana acaba ferindo gravemente a mulher de Raoní, Thaynara. Ao ver o prenúncio da morte de sua esposa, Raoní mata Zaltana. Contudo, nem isso faz com que Raoní ficasse bem. Um pajé procura Raoní e diz que pode ter uma chance dele impedir a morte de sua esposa. Ele deve procurar um certo homem que lhe mostrará como entrar no portal dos mortos e resgatar o espírito de sua amada. Raoní então recebe a ajuda do seu fiel amigo Dacota e partem para um mundo desconhecido.
2.1K viewsOngoing
Read
Add to library
No More Mr. Nice Husband

No More Mr. Nice Husband

My sister-in-law, Hannah Martinez, was eight months pregnant when someone shoved her to the ground. Due to the heavy bleeding, she was rushed to the hospital. I happened to drive past, but I rolled up my window and pretended I saw nothing, pressing down on the gas pedal. In my previous life, I had immediately taken Hannah to the hospital when I saw her pass out from the blood loss. However, the situation was critical. After the severe bleeding, she developed an amniotic fluid embolism. My wife, Lauren Martinez, was the best obstetrician in the city. I called her, begging her to hurry to the hospital. Yet, she thought I was throwing a tantrum out of jealousy because she was having dinner with her first love, Isaac Poole, and his family. She believed I was using Hannah's emergency to force her to come back. By the time her family finally arrived, Hannah had already died from the failed treatment of the amniotic fluid embolism. Her entire family blamed me for Hannah's death, convinced that I had deliberately caused Lauren to misunderstand and let Hannah die. My brother-in-law, Jacob Turner, who rushed back from out of town, believed their lies. In his overwhelming grief, he hacked me to death with a knife at Hannah's funeral. When I opened my eyes again, I was back on the day Hannah was pushed and started bleeding out.
Read
Add to library
No Love Left to Give

No Love Left to Give

"Mom, Dad. I've changed my mind. I'm willing to go back to Bimern and marry Mr. Coleman, even if he's in a coma." I keep it a secret from Frederick Kirby, my boyfriend of seven years. I'm going ahead and arranging a wedding with someone else. Lennon Downey, Frederick and I grew up together. I had fallen in love with Frederick when I was a teenager, while Lennon was always like an older brother to me. We are close, and we've always been that way. That is, until the three of us went on a trip and got caught in a flash flood. Florence Cooper, the fake heiress, stole the credit for saving their lives and even lied that I left them behind to save myself. Since then, they've taken her side in everything. They've even hurt me for her. I cried, fought, and tried to explain over and over again. I thought that they would see her for who she really is one day. However, they never did. All I got in return was betrayal, again and again. I'm done. I just want to leave. I want to disappear from their lives and never, ever see them again.
Short Story · Romance
3.9K viewsOngoing
Read
Add to library
You're No Longer My Groom

You're No Longer My Groom

It's my wedding day. However, Julian Lancaster shoves me aside when he receives a call from Vivienne Hayes. "I'm sorry, honey. Vivi has an upset stomach—I need to bring her some medication for that."
Short Story · Romance
3.6K viewsCompleted
Read
Add to library
A Un Paso Del Altar, Mi Novio De Siete Años Se Rajó

A Un Paso Del Altar, Mi Novio De Siete Años Se Rajó

Llevaba siete años con Santiago, y aun así él no quería casarse conmigo. —Santiago, estoy lista para casarme —le dije un día con calma. Él frunció el ceño con indiferencia, como si ni siquiera hubiera escuchado bien mis palabras. —Joana, la empresa está a punto de salir a bolsa, estoy tan ocupado que no pienso perder tiempo en un tema tan irrelevante. Sonreí con tranquilidad. Tal vez, en sus ojos, aquello era solo un intento desesperado de presionarlo para que me propusiera matrimonio. Pero lo cierto es que, esta vez, sí me iba a casar… Pero el novio no sería él.
Short Story · Romance
1.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Le di a mi novio a su amor ideal... y terminó arrepentido

Le di a mi novio a su amor ideal... y terminó arrepentido

Tuvimos una relación de diez años. Salvador Ríos, finalmente, aceptó casarse conmigo. Pero el día en que debíamos tomarnos las fotos para la boda, cuando el fotógrafo nos pidió que nos besáramos, Salvador frunció el ceño con desagrado, murmuró que sufría de misofobia y, sin más, me empujó suavemente a un lado y se marchó solo. Yo, con la cara ardiendo de vergüenza, me vi obligada a disculparme con todo el equipo por su actitud. Afuera caía una nevada densa. Era imposible encontrar un taxi. Caminé sola, paso a paso sobre la nieve, con los pies empapados… y el corazón también. Y al llegar al departamento que sería nuestro hogar conyugal, lo encontré besando a Lucía Solís. Abrazándola como si el mundo estuviera a punto de acabarse. —Lucía… solo dime una palabra… y dejo esta boda y todo ahora mismo —susurró él. Diez años de amor ciego… de pronto se convirtieron en una broma cruel. Lloré como nunca. Y luego decidí que sería yo quien escapara primero de esa boda. Tiempo después, se corrió la voz en todo nuestro círculo social: El joven Ríos buscaba desesperadamente a su ex prometida por todo el mundo, solo para rogarle que lo mirara una vez más.
Short Story · Romance
6.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Este Invierno Ya No Traerá Heladas

Este Invierno Ya No Traerá Heladas

En el mercado negro, mi padre escogió para mi hermana mayor y para mí a dos gemelos como guardaespaldas. Mi hermana, sin pensarlo, se quedó con el hermano alto y corpulento, dejándome al “mudo”, que apenas seguía con vida. Me dio lástima y lo mantuve a mi lado. Como no hablaba, lo llevaba de un lugar a otro buscando médicos y remedios. Como tenía una severa misofobia, yo siempre mantenía cierta distancia entre nosotros. Creía que había sufrido algún trauma y por eso era así. Hasta que los enemigos de mi padre nos secuestraron a mi hermana y a mí. Él me dejó atrás, eligiendo sin titubear morir para recibir la bala por mi hermana. Antes de morir, habló por primera vez; con los ojos enrojecidos le dijo a mi hermana: —Por fin puedes verme. Y a mí, en cambio, me dijo: —En la próxima vida, te lo ruego, no me elijas. Entonces entendí que no era mudo ni tenía misofobia. Lo de “mudo” y “misofobia” era solo hacia mí. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que elegíamos guardaespaldas. Esta vez, cumplí su deseo.
Read
Add to library
El amor no se puede forzar

El amor no se puede forzar

Después de mi muerte, mis padres firmaron el consentimiento para donar mis órganos, por lo que mi retina terminó en el cuerpo de Carina Fernández, la hija adoptiva que más amaban. Tras esto, Carina se casó con mi propio hermano. Por fin, se convirtieron en una verdadera familia. Pasé toda una vida compitiendo con ella, solo para acabar sin nada, sola, con un destino miserable. Pero, al renacer, decidí vivir mi vida para mí. Y, contra todo pronóstico, el camino me llevó a una felicidad inesperada.
Read
Add to library
El amor que ya no vuelve

El amor que ya no vuelve

Regresé a ese momento de mi vida en que mi tío político —con quien no tengo lazos de sangre— había sido drogado con esa droga afrodisíaca. Pero esta vez, no me convertí en su “antídoto”. En lugar de eso, marqué el número de la mujer que él realmente amaba. En mi vida anterior, me enamoré perdidamente de él. Cuando supe que había sido drogado, ignoré su súplica de llamar a su gran amor… y fui yo quien calmó su deseo. Un mes después, quedé accidentalmente embarazada. Por lo que él se vio obligado a casarse conmigo, pero el día de la ceremonia de nuestra boda, su amada —que había viajado al extranjero para olvidar su dolor— fue secuestrada y asesinada. Antes de morir, le hizo ciento noventa y nueve llamadas pidiendo ayuda. Él, que estaba ocupado cumpliendo con la boda, no contestó ninguna. Después… solo se quedó mirando aquellas llamadas perdidas, sin decir una palabra. Hasta que, el día que tenía que dar a luz, me encerró en el sótano. Le rogué que me llevara al hospital. Pero él solo sonrió, con esa frialdad que jamás olvidaré, mientras me veía morir lentamente, sin poder traer al mundo a nuestro hijo. Sus últimas palabras antes de que cerrara los ojos y muriera fueron: —Si no hubieras quedado embarazada, nunca me habrían obligado a casarme contigo. Si no fuera por ti, habría contestado las llamadas de Luz y, ella no habría terminado así. Tú… mereces morir. Y entonces, volví a abrir los ojos. Era ese mismo día, el día en que él había sido drogado con ese medicamento afrodisíaco.
Short Story · Romance
14.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Cuando me tuviste, no me viste

Cuando me tuviste, no me viste

Dos semanas antes de la boda, Nelson decidió posponerla una vez más. —Ivana inaugura su primera exposición de arte ese día —me dijo—. Estará sola y nerviosa. Tengo que estar ahí para apoyarla. Al final, tú y yo ya estamos juntos, ¿qué más da casarnos un día antes o después? Pero ya era la tercera vez que aplazaba nuestra boda por aquella mujer. La primera, Ivana acababa de operarse y sentía nostalgia de la comida de su tierra, por lo que Nelson no dudó en viajar al extranjero y quedarse con ella durante dos meses. La segunda, Ivana decidió irse al bosque en busca de inspiración para pintar y él, preocupado por su seguridad, fue tras ella. Esta era la tercera. Colgué la llamada y miré a César, mi amigo de toda la vida, quien se encontraba sentado frente a mí, relajado, jugando con su bastón de esmeralda, cuyo golpeteo en el piso de mármol rompía el silencio entre nosotros. —¿Todavía necesitas esposa? —le pregunté, sonriendo con picardía. El día de mi boda, Ivana sonreía radiante, copa en mano, esperando el brindis del hombre a su lado. Pero él, con los ojos rojos, observaba en silencio la transmisión en vivo de la boda del heredero del Grupo Santos, el imperio inmobiliario más grande del país.
Short Story · Romance
7.765.6K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
2122232425
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status