Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El Don que no pudo retenerme

El Don que no pudo retenerme

Durante cuatro años fui su secretaria y durante cuatro años calenté su cama. Lo sabía todo, desde los negocios de su familia hasta los secretos que me susurraba por las noches. Pero para él, yo no era más que un juguete al que podía recurrir cuando quisiera. En cuanto su primer amor, Sofía Costa, regresó al país, él me humilló sin pensarlo dos veces. La besó en una iglesia de Sicilia, me abandonó en una carretera, empapada por la lluvia con un corte de veinticinco centímetros en la pantorrilla, y luego me despidió con una frase fría y mordaz. Dijo que yo era alguien sin importancia, alguien a quien simplemente podía ignorar. Ella agitó el tulipán de peluche que él le había obsequiado delante de mí. —Yo soy la única a la que ama. Tú solo eras una sustituta. Mientras reconstruía mi vida en Northport y por fin encontraba algo de paz, este despiadado Don de la mafia se arrodilló frente a mi puerta, con los ojos rojos de emoción. —Elena, vuelve conmigo. Pateé su mano lejos con una sonrisa. —Tu supuesta devoción me repugna.
Short Story · Mafia
2.1K viewsCompleted
Read
Add to library
Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Ojalá no hubieras sobrevivido ese día

Cuando tenía nueve años, quedé atrapada en una explosión mientras intentaba salvar a Joel Yorks, en donde la onda expansiva me arrebató la audición, por lo que, desde entonces, he tenido que usar audífonos. Joel se sintió tan culpable, que Insistió en pedirme la mano, y, con los ojos llenos de lágrimas, juró: —Helen, cuidaré de ti el resto de mi vida. Sin embargo, cuando cumplí dieciocho… todo cambió, porque él quería complacer a la chica más bonita de la escuela. Por esto, delante de ella y de todos nuestros compañeros, me arrancó el audífono, mientras decía con total desprecio: —Estoy harto de que seas una carga. De verdad desearía que no hubieras sobrevivido aquel día cuando tenías nueve años. Habría sido mejor que estuvieras muerta. Apreté mi informe audiológico y guardé silencio. Al llegar a casa, revisé en silencio mis solicitudes universitarias y, junto con mis padres, rompí formalmente el compromiso. A partir de entonces, Joel y yo seguiríamos caminos separados. No volveríamos a encontrarnos.
Short Story · Romance
1.1K viewsCompleted
Read
Add to library
Cuando me perdiste, no dijiste nada

Cuando me perdiste, no dijiste nada

En el quinto año de su matrimonio, Débora Acosta descubrió a su esposo Emilio Romero acostándose con su secretaria, la mujer incluso estaba embarazada. De golpe, los cinco años que Débora había entregado al matrimonio parecieron una broma cruel. Pidió el divorcio, solo para darse cuenta de que en la familia Romero ya no había un lugar para ella. La amante, Irene Palacios, la provocó sin pudor, Emilio se mostró frío e indiferente y las críticas de los familiares terminaron por hundirla en un dolor insoportable. Después del divorcio, Emilio volvió a encontrarse con Débora. Ella era como una luna lejana, inalcanzable. Su mirada y su corazón ya estaban llenos de otro hombre. La mujer que había sido su esposa terminó convirtiéndose en el tesoro más preciado de alguien más. Al final de un banquete, Emilio la tomó del brazo. Con la voz quebrada y los ojos enrojecidos, le preguntó casi suplicando: —De verdad, ¿ya no me quieres? Débora lo miró con frialdad. En ese momento, el hombre elegante y distante que estaba a su lado la rodeó con el brazo. Alzó la mirada y dijo con calma: —Sr. Romero, mi esposa y yo tenemos que volver a casa. Por favor, compórtese. *** Ella había creído que era el chiste de toda la ciudad. En su momento más miserable, un hombre al que apenas había visto unas cuantas veces la llevó a su casa. Más tarde entendió la verdad. Alguien la amaba como a un tesoro. Cada una de sus lágrimas era invaluable para él y jamás permitiría que volviera a sufrir ni la más mínima injusticia.
Romance
101.2K viewsOngoing
Read
Add to library
Después de donarle el hígado a mi novio, supe que fue su venganza

Después de donarle el hígado a mi novio, supe que fue su venganza

Mi novio fue diagnosticado con cáncer y necesitaba un trasplante de hígado. Cuando supe que yo era compatible, no dudé ni un segundo en aceptar la operación. Me extirparon dos tercios del hígado. El dolor era insoportable, pero en cuanto recuperé la conciencia, corrí a ver cómo estaba él. Frente a la puerta, escuché su conversación con un amigo. —Eres un genio, Javier. Nadie más podría idear una forma de venganza tan cabrona. Javier Morales soltó una risa burlona. —Si no fuera porque no quería armar tanto escándalo, hasta le habría quitado un riñón solo por diversión. —Por su culpa, Elena fracasó en el examen de ingreso a la universidad y tuvo que irse al extranjero. En un mes regresará, y en ese momento me despediré de Lucía para siempre.
Short Story · Romance
1.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Este Invierno Ya No Traerá Heladas

Este Invierno Ya No Traerá Heladas

En el mercado negro, mi padre escogió para mi hermana mayor y para mí a dos gemelos como guardaespaldas. Mi hermana, sin pensarlo, se quedó con el hermano alto y corpulento, dejándome al “mudo”, que apenas seguía con vida. Me dio lástima y lo mantuve a mi lado. Como no hablaba, lo llevaba de un lugar a otro buscando médicos y remedios. Como tenía una severa misofobia, yo siempre mantenía cierta distancia entre nosotros. Creía que había sufrido algún trauma y por eso era así. Hasta que los enemigos de mi padre nos secuestraron a mi hermana y a mí. Él me dejó atrás, eligiendo sin titubear morir para recibir la bala por mi hermana. Antes de morir, habló por primera vez; con los ojos enrojecidos le dijo a mi hermana: —Por fin puedes verme. Y a mí, en cambio, me dijo: —En la próxima vida, te lo ruego, no me elijas. Entonces entendí que no era mudo ni tenía misofobia. Lo de “mudo” y “misofobia” era solo hacia mí. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que elegíamos guardaespaldas. Esta vez, cumplí su deseo.
Read
Add to library
El amor no se puede forzar

El amor no se puede forzar

Después de mi muerte, mis padres firmaron el consentimiento para donar mis órganos, por lo que mi retina terminó en el cuerpo de Carina Fernández, la hija adoptiva que más amaban. Tras esto, Carina se casó con mi propio hermano. Por fin, se convirtieron en una verdadera familia. Pasé toda una vida compitiendo con ella, solo para acabar sin nada, sola, con un destino miserable. Pero, al renacer, decidí vivir mi vida para mí. Y, contra todo pronóstico, el camino me llevó a una felicidad inesperada.
Read
Add to library
No More Living in Her Shadow

No More Living in Her Shadow

I was twelve when Henry Shaw took me home from the orphanage, gave me a new name, put me through school, and gave me a good life. Ten years later, his first love returned from abroad. Her name sounded like mine, and her face looked like a mirror image. I quickly realized I had been a stand-in all along. Crushing the diagnosis in my pocket, I decided that I was going to live the rest of my life for myself, even if I did not have much time left.
Short Story · Romance
4.4K viewsOngoing
Read
Add to library
You Are No God To Me.

You Are No God To Me.

" How about I burst your bubble?" With that I landed my hot fists on his handsome face, causing the Billionaire Godlike man to stagger on his feet. " Let's see who lick whose shoes then.." I smirked and pulled him by the collar of his shirt. "Kiss the floor I walk on, Wesley Cooper."
Romance
8.811.3K viewsCompleted
Read
Add to library
Almas Gêmeas? Não no Meu Casamento!

Almas Gêmeas? Não no Meu Casamento!

Após oito anos de relacionamento, Inês Alves passou de deusa idealizada na mente de Ibsen Serpa para alguém de quem ele mal podia esperar para se livrar. Foram três anos de esforço, até que Inês esgotou o último resquício de sentimento por ele. Finalmente, ela desistiu e foi embora. No dia da separação, Ibsen riu friamente: — Inês, estou esperando você voltar e me pedir para reatar. Mas o que ele esperou, esperou e o que veio, na verdade, foi o anúncio do casamento de Inês. Consumido pela raiva, ele ligou para Inês: — Já terminou essa palhaçada? Do outro lado da linha, uma voz masculina e grave respondeu: — Sr. Serpa, minha noiva está no banho, não pode atender sua ligação agora. Ibsen soltou um riso frio e desligou na hora, convencido de que aquilo não passava de mais um joguinho de Inês, querendo chamar sua atenção. Só no dia do casamento de Inês, ao vê-la vestida de noiva, buquê nas mãos caminhando em direção a outro homem, Ibsen finalmente se deu conta de que Inês realmente não o queria mais. Num acesso de loucura, correu até Inês: — Inês, eu sei que errei, não case com outro, por favor! Inês ergueu a barra do vestido e passou por ele: — Sr. Serpa, você não disse que você e Mayra eram feitos um para o outro? Veio ajoelhar no meu casamento para quê?
Romance
7.530.8K viewsOngoing
Read
Add to library
No Way to Win Me Back

No Way to Win Me Back

I trusted her. I trusted him. Big mistake. When I caught my husband and my best friend tangled in betrayal, my world shattered. And my daughter? She chose her as her new mom. Me? Just a housewife. Just the ‘overbearing mom’ who cared too much. Done. I walked away, leaving their apologies and tears in the dust. My husband dropped to his knees, begging, “Please, come back. We can fix this.”My daughter clung to me, crying, “Mom, don’t leave me.” I laughed: “Fix it? Don’t leave? Too late. You had your chance. I don’t need either of you anymore.”
Romance
9.265.7K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
2728293031
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status