El éxtasis del dolor: Hasta que tu muerte nos separe.
Nelsy Díazhasta que el odio nos separeni en la muerte me detendránnuestro final del amoresposa rota que lamenta haber perdido
—No para todos —dijo Mateo, aunque un segundo después un vaso le fue puesto en la cara, este lo observó por un instante, observando al sujeto vestido de Elvis que se lo entregó, con una sonrisa divertida, personificaba perfecta al Rey, aunque más bajo de lo normal, con lentes oscuros, chaqueta de lentejuelas y un cigarro encendido colgando de la comisura de los labios.
—Tómalo. El Rey lo ordena —dijo el falso Elvis con un guiño y un acento sureño tan falso como su sonrisa.
Mateo no dijo nada. Su ceja apenas se alzó, aunque tomó el líquido rojo burbujeante al ver a Vladimir con uno igual. El olor hacía arder la nariz, pero prometía ser disfrutado. Cosa que le llamó la atención. Veneno no era,