La Esposa Abandonada
La ropa del embarazo le quedaba exageradamente grande, mientras que su ropa ella bailaba dentro de esta, fue demasiado el cambio que sufrió su cuerpo de manera brusca mientras ella se consumía en su cama, cada día con menos peso, hasta quedar nada de lo que fue una vez.
—¿Cómo es que he perdido tanto peso?—se preguntó, era la primera vez que se miraba al espejo en mucho tiempo, uno muy largo y ahora entendía la expresión que puso Jared al verla, pues ella tenía la misma en su cara, sorprendida ante su aspecto.—Jamás imaginé que delgada me viera tan fea y demacrada. Realmente me veo enferma, doy miedo.—pasó una mano por sus mejillas, llevándose el rastro que dejaron sus lágrimas.