Reconquistándote
DANIELA CASARES
Me quedo parada pegada a la puerta, mis lágrimas resbalan con violencia de mi rostro, se escuchaba sincero al igual que sus besos, esos besos que me pusieron a temblar. No, no, no, no puedo permitirme la debilidad, no puedo, me seco las lágrimas y respiro profundo.
—Iker Arce, no volveré a creer en ti, solamente me haces daño, no me amas, no entiendo que es lo que quieres de mí.