La víctima del CEO
— Nieto, sabes que te adoro, eres mi orgullo, mi nombre se refleja en ti, te vi crecer y te conozco muy bien, como para no darme cuenta que entre ustedes hay de todo menos la intención de llevarse bien.
Salvatore respiró profundo, cerró su portátil, se levantó para servirse un vaso con whisky, y beberlo todo de una
— Hijo, si tu dices que te casaste por amor, se más cariñoso con ella.
Rómulo salió de la oficina dejando a Salvatore envuelto en un mar de confusión.
Mientras Amaranta se debatía en sus pensamientos, un toque en la puerta la trajo de vuelta a la realidad.