Home / Romance / Atada a tu venganza / CAPÍTULO 6: CICATRICES ABIERTAS

Share

CAPÍTULO 6: CICATRICES ABIERTAS

Author: Cachetona
last update publish date: 2026-09-10 05:02:23

El amanecer trajo consigo un silencio denso en la residencia. La discusión de la noche anterior había dejado el ambiente viciado, cargado de una electricidad incómoda que se palpaba en cada rincón. Dariana apenas había podido pegar el ojo.

Se mantuvo recostada sobre la cama matrimonial, viendo cómo las sombras se disipaban en el techo mientras el dolor en su pecho se transformaba en un peso frío y sordo. Sabía que las palabras crueles de Duvan no eran simples arranques de mal carácter; eran l
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Atada a tu venganza    CAPITULO 20: LA PRUEBA DE FUEGO

    —No necesito que me hagas ningún favor en mi casa —sentenció Duvan, dando un paso hacia el centro del vestíbulo y colocándose, de manera inconsciente, al lado de Dariana—. Te pido que te retires. De ahora en adelante, cualquier asunto relacionado con la empresa o la gala lo tratarás en la oficina y en horario laboral. Dariana miró a su esposo de reojo, sorprendida por la contundencia de su respuesta. Era la primera vez que Duvan le ponía un alto explícito a Melissa en su presencia. Melissa apretó los labios con furia disimulada, sintiendo la humillación de ser corrida de la residencia. Se colocó los lentes oscuros con brusquedad, miró a Dariana con odio puro y dio media vuelta, haciendo resonar sus tacones con fuerza mientras abandonaba la propiedad. El silencio que siguió a la salida de Melissa fue denso y cargado de un nuevo tipo de electricidad. Dariana acomodó la correa de su bolso sobre el hombro, dispuesta a continuar su camino hacia la salida, pero la voz de Duvan la de

  • Atada a tu venganza    CAPÍTULO 15: LA PRUEBA DE FUEGO

    La mañana amaneció nublada, extendiendo sobre la ciudad una niebla espesa que tardaba en disiparse. Dentro de la residencia, la tensión acumulada tras las palabras de Dariana sobre Angélica continuaba flotando en el aire. Duvan había salido de la casa mucho antes de lo habitual, pero no para ir directamente a la empresa. La duda sembrada por su esposa le había impedido conciliar el sueño en toda la noche, y un impulso involuntario lo llevó a revisar, por primera vez en meses, los viejos registros de entrada de la urbanización. Al comprobar que las fechas de las visitas de Angélica coincidían de manera alarmante con los días previos a la desaparición de Jesús, un frío helado le recorrió la espalda. Mientras tanto, en la casa, Dariana ultimaba los detalles para salir. Había recibido un mensaje urgente de Bracksy: una pista clave sobre la papelería original de su casa de la infancia acababa de salir a la luz en la antigua oficina de su padre. Antes de que Dariana pudiera cruzar la puer

  • Atada a tu venganza    CAPITULO 18: GRIETAS EN EL HIELO

    murmuró Duvan con tono sombrío, dando un paso hacia ella—. Desde que hablas con ella, tu actitud ha cambiado. —Mi actitud cambió el día que me di cuenta de que mi inocencia no te importa —contestó Dariana sin dar un solo paso atrás—. Te conviene creerme culpable porque es más fácil odiarme a mí que buscar al verdadero responsable de la huida de tu hermano. Te resulta muy cómodo victimizarte y castigarme, Duvan, porque así no tienes que enfrentar el hecho de que dejaste que una mentira destruyera tu vida y la mía. El rostro de Duvan se ensombreció. El tema de Jesús seguía siendo una herida abierta y sangrante que rechazaba cualquier intento de confrontación. —¡Tú no sabes nada de lo que pasó con Jesús! —exclamó Duvan, alzando la voz mientras la rabia volvía a encenderse en su mirada—. La carta estaba ahí, Dariana. Firmada por ti, con tu letra, rechazándolo sin piedad. ¿Cómo pretendes que ignore una prueba tan clara? —¡Porque las pruebas se pueden manipular! —exclamó Dariana por

  • Atada a tu venganza    CAPÍTULO 14: GRIETAS EN EL HIELO

    La noche cayó de golpe sobre la ciudad, acompañada por un viento helado que mecía las ramas de los viejos árboles del jardín. Tras la partida de Melissa y el ambiente tenso que había quedado en la terraza, la residencia se sumió en un silencio pesado. Dariana no bajó a cenar. Prefirió quedarse en la planta alta, organizando sus pertenencias con una parsimonia casi metódica que le servía para calmar la turbulencia de sus pensamientos. Sentada ante el escritorio de madera oscura de la recámara, Dariana releía las notas que había tomado durante sus breves llamadas con Bracksy. Su amiga había comenzado a mover sus contactos para rastrear las fechas exactas en que Angélica había visitado la casa de la familia antes de la huida de Jesús. Aunque las piezas aún estaban dispersas, la mera posibilidad de encontrar un hilo del cual tirar le daba a Dariana una fuerza que no sabía que poseía. Un crujido leve en el pasillo anunció la llegada de Duvan. Dariana no se giró. Escuchó el sonido de la p

  • Atada a tu venganza    CAPITULO 16: EL VENENO DE LA MESA

    —Melissa tiene toda la razón —intervino Antonia apoyando la taza sobre el plato con un golpe seco—. Un matrimonio no es solo ponerse un anillo, Dariana. Es saber representar una estirpe. Y francamente, hasta el día de hoy, tú solo has aportado sombras a esta casa. —Las sombras en esta casa se construyeron mucho antes de que yo pusiera un pie en ella, doña Antonia —respondió Dariana mirándola de frente—. Y se mantienen vivas porque ustedes han preferido alimentarse de sospechas y rencores en lugar de exigir la verdad. —¿La verdad? —se burló Melissa lanzando una pequeña carcajada—. ¿De qué verdad hablas, Dariana? Todos en esta ciudad saben por qué te casaste con Duvan. Te aprovechaste del estado de vulnerabilidad en el que quedó la familia tras la partida de Jesús. Te metiste en la vida de Duvan sabiendo que su corazón no estaba libre, creyendo que con el tiempo podrías hacer que se olvidara de las cosas que tu familia provocó. Pero la realidad es que él nunca ha dejado de buscar

  • Atada a tu venganza    CAPÍTULO 13: EL VENENO EN LA MESA

    La tarde avanzó sobre la ciudad dejando tras de sí un calor sofocante y pesado, de esos que presagian la llegada de una nueva tormenta. En el interior de la residencia, el aire acondicionado mantenía una temperatura artificialmente helada que helaba la piel. Dariana permaneció en la planta alta durante la mayor parte del mediodía, revisando anotaciones en su libreta y coordinando con Bracksy por mensaje los pasos a seguir para indagar sobre los movimientos de Angélica antes de la partida de Jesús. Sabía que no sería una tarea sencilla: investigar el pasado requería paciencia, pero sobre todo, astucia para no levantar sospechas prematuras. Alrededor de las cuatro de la tarde, el crujido de los neumáticos sobre la gravilla del patio frontal anunció la llegada del vehículo de Melissa. Poco después, el eco firme de sus tacones altos resonó en el vestíbulo. Dariana, apoyada en el pasamanos del pasillo del segundo piso, observó en silencio la escena. Antonia salió a recibirla con los braz

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status