INICIAR SESIÓNÉrika Camel
Llegar a casa casi al mediodía no fue en definitivas cuentas como espere. Porque todo imagine menos el ver a Julie con esa cara de angustia. Se suponía que debería estar feliz después de pasar la noche con Dominico, mas no. Su rostro era una máscara de angustia con culpa, la causa de esa expresión era una completa interrogante para mí.
Subimos a mi habitación para no ser interrumpidas, era evidente que habían varios “Moros en la costa”, papá estaba en casa y también Betty.
Tan pronto entramos me senté en la cama y la invité a ella a hacer lo mismo. Me quite las sandalias de tacón que amenazaban con estrangularme las pantorrillas, y ya más cómoda la insté a hablar. Ella parecía tan nerviosa y perdida que casi sentí lástima de su estado de zozobra emocional. La verdad es que nunca la había visto así.
—¿Pasó algo malo?— pregunté con cuidado. Derek me había comentado que Dominico ya estaba perdiendo un poco la paciencia con los juegos en que Julie ya era una experta, pero no me parecía del tipo de hombres que lastimaría a una mujer de algún modo. —¿Dominico te hizo daño?— insistí con sutileza. Ella y yo teníamos la confianza para que ella me contara lo que fuera, no sabía porque le estaba costando tanto hablar.
Ella negó con la cabeza, varias veces y dos grandes gotas de lágrimas surcaron sus mejillas.
—¡No! No Erick ¡No! ¡No pienses eso!—aseveró varias veces— Dominico Mayer es el ser más especial que he conocido en la vida. La noche con él fue especialmente mágica. Nunca nadie me había hecho sentir así, nunca un hombre había sido tan cuidadoso, respetuoso, amoroso, romántico— suspiro y se limpió la nariz con la manga de la sudadera que llevaba—Además de todo era talla extra grande. De esas tallas que motivan a hacer un “Vergaplan”— me tuve que reír porque si, yo sabía las «motivaciones» para llevar a cabo un VergaPlan.— ¡Todo Erick! ¡Toda la velada con Dominico Mayer fue absolutamente perfecta!
—¿Entonces Jul? Si todo fue tan bueno como dices…¿Por que estás así? — inquirí sin entender. Creo que la polla de Dominico le había tocado el cerebro en una de esas, y quizás la había afectado mentalmente. —¿Que hay de malo en pasar una noche así de perfecta?
—¡Yo Erik! ¡Yo soy lo único malo!— chilló y guarde silencio. Era obvio que si se había golpeado la cabeza con un pene, pues había sido varías, pero varias veces. Estaba totalmente bipolar.
—No te estoy entendiendo Jul—susurre despacio arreglándole con suavidad el pelo que le caí en la cara. No me gustaba verla llorar y mucho menos tan abatida, algo no me estaba contando. — Si te gusto la noche con Dominico…¿Que hay de malo en eso?
—¡Nada supongo!— logro decir y de nuevo me dejaba perdida. Estaba tratando de encontrar el problema pero nada me venía en la cabeza. ¿Sería que Dominico en la mañana no había sido el mismo que durante las horas de amor? Lo mejor sería preguntarle.
—¿Y que dijo Dominico en la mañana? ¿Dijo algo que te lastimara?— pregunté, no creía que Dominico fuera tan estúpido pero no estaba de más preguntar.
—¡No lo sé!— murmuró y bajo la vista a la sobrecama que tenía círculos multicolores. Sus mejillas se cubrieron de rubor y comenzó a sollozar.
—¿¡Como no vas a saberlo Jul!? ¡Disculpa Jul!. ¡Pero no entiendo un carajo!
—No se que dijo Dominico al despertar… porque sencillamente me fui antes que despertara.
—Pero…¿¡Por que hiciste eso Jul!? — la interrumpí. — Dominico tenía miles expectativas en esa noche. !Dios! ¡Dominico debe estar molesto, y con toda la razón.
—¡Ahora ya lo entiendes todo! ¡Ya sabes porque estoy así!— siseo sonándose la nariz.
—¿Pero por qué hiciste algo así, cariño?— insistí tratando de reconfortarla y plantando mi mano en su rodilla doblada sobre la cama frente a mi.
—¡Por que me aterré Érika! No sabia que haría, ni qué diría. ¿que se dice en esos casos? ¿Que se dice después de sentir que tocaste el cielo con las manos.
Le di una sonrisa de conocedora… si algo sabía yo muy bien era como se sentía tocar el cielo con las manos.
—¡No se dice nada, Jul!— musité limpiando sus lágrimas— ¡No es necesario hablar! Con que te quedes a su lado es suficiente. Si te hubieras quedado te hubieras percatado que Dominico no necesitaba que le dijeras nada… pero si necesitaba que te quedarás ahí.
—¿Eso crees?— preguntó como una niña pequeña. Lo cierto es que Julie era una bebe en cuestiones de relaciones, además de su cuerpo nunca había comprometido su alma.
—¡Si Jul! El pobre Dominico no debe andar precisamente feliz desde que se percató que te fuiste a escondidas.
—¡Me debe estar odiando!— expresó cayendo en cuenta que el estado de Ánimo de Dominico debía ser peor que el de ella ahora mismo.
—No creo que tanto como odiarte… peor si debe estar molesto.
—¡Solo yo Erick! Solo yo soy capaz de espantar al único hombre que de verdad me interesa. Dominico es tan especula, me hizo sentir tan unica, tan venerada que solo me paralizó el miedo. Ah eso si... no me paralizo los pies porque salí de allí corriendo como si me persiguiera alguna secta satanica. ¡Soy una tonta Érika! Y eso me va a costar la relación con Dominico Mayer, peor después de esto no creo que quiera saber de mí nunca más.
—No seas tan dura contigo misma. Digamos que el señor Dominico Mayer también necesitaba una que otra bandida que lo hiciera pagar todas las que ha hecho. Le diste una cucharada de su propia medicina, así que se aguante.
—¡No me va a perdonar Érika!— dijo con duda estampada en su cara.
—Si te va a perdonar. A ese hombre se le corre la baba por ti. Más tarde llamaré a Derek a ver cómo andan las cosas por la mansión Mayer.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







