ANMELDENGiancarlo:
Antonella se quedó en el F******k conectada casi hasta las dos de la mañana, supongo que estuvo charlando con alguien por que no hacia caso cuando le escribía. En la mañana la vi con una cara de sueño, tenía ojeras, eso le sucede por quedarse hasta tan tarde aunque ambos estamos iguales porque al verla doy un gran bostezo.
-Giancarlo, buenos días.- Me saluda.
-Tomate un café, te va ayudar.- Le aconseja. – Esther prepara por favor dos cafes.
-Solo uno, recuerda que me cae mal… Prefiero uno de ese café de cebada, Esther por favor. – Le pide.
-No debiste trasnochar. – La riño.
-Tu tampoco además que hablaba con Clarisse ¿Tu que hacías?- Pregunto.
-Bradley. – Doy una palabra como respuesta.
-Bien. – Mira el reloj. – Es tarde. – Toma su bebida de un solo sorbo, se da golpes en el pecho para que pase rápido. – Chau, nos vemos en la tarde.- Se va corriendo, su reacción me da gracia, normalmente tomamos un desayuno tranquilo. Le doy un vistazo al reloj y son las 8:30 am, casi me atraganto, si que es tarde. Su hora de entrada es a las ocho y se supone que hace una hora debería estar en el campo.
Chau Esther, regreso en la tarde. – Me despido tomando igual de rápido que Antonella.
El día paso rápido, a pesar que me retrase en la mañana logre concluir todo a tiempo. Al regresar a casa Antonella me estaba esperando dormida en el sofá, no la veía tan cansada desde hace tiempo. Le doy un ligero empujón para que despierte.
-Giancarlo, regresaste ¿Ya nos vamos? – Pregunta.
-Si, todo está listo. – Le digo.
El viaje fue tranquilo sin contratiempo alguno salvo que Antonella siguió durmiendo todo el camino por lo que preguntarle acerca de lo que hablo con Inu Coppola fue descartado. Eso le sucedió por andar desvelándose en el f******k aunque no debería criticarla porque hice lo mismo y también me quede dormido.
Al llegar a la zona de campamentos del lugar decido no despertarla hasta que todo estuviera listo porque nos quedaríamos parte de la noche mirando la lluvia de estrellas. Ella despertó como a las seis de la tarde solo para mandarme a la tienda a dormir. Le hice caso porque en verdad lo necesito.
Duermo tan bien que ni siquiera recuerdo que soñé, es una lastima que me despertara el vibrador del celular. Reviso el mensaje sin hacer mucho alboroto, veo que se trata de Teodora, esto me provoca un hormigueo una sensación agradable pero todo eso se pasa al leer lo que puso “Feliz cumpleaños Giancarlo, te deseamos lo mejor Leandro y yo, desde Trento… Los tíos también te mandan saludos, espero que nos visites pronto” había un mensaje más en el que esta un selfie de ella con Leandro.
Se supone que esto debe alegrarme y causarme cierta felicidad sin embargo siento todo lo opuesto junto con unos terribles celos. Todas las cosas cambiaron desde que apareció ese tipo, la dulce Teodora que se esforzaba por hornear una torta por mi cumpleaños o preparar un regalo con sus propias manos desapareció.
El año pasado ella apareció en mi apartamento junto a él para decirme feliz cumpleaños, me contuve de partirle la cara sólo por ella. Hubo una cena tranquila en la que Teodora me conto que Leandro le propuso matrimonio, que aún no tenían fecha para boda pero que deseaba que fuera el primero en saberlo. Los felicite que más pude hacer aunque antes que se retiren le advertí al tal Leandro que si lastimaba a Teodora, esta vez nadie me detendría y terminaría tres metros bajo tierra.
Tan ofuscado me encontraba que termine comprando el lamborgini, estuve con varias mujeres y estuve como una cuba. En ese momento ya no me importaba nada, lo único que en verdad valoraba estaba en brazos de otro hombre. Teodora sin querer me recalca ese hecho de nuevo. Borro ambos mensajes, tal vez de esa forma pueda superar todo lo relacionado con Teodora.
-¡Giancarlo! – Entra Antonella intempestivamente a la tienda. Me asusto pensando que tal vez sucedió algo.
-¡¿Qué pasa?! – Le pregunto sentándome de inmediato.
-Ya comenzó la lluvia de estrellas. – Esta toda emocionada. – Vamos a verlas.- Comienza a jalarme del brazo, estando ya fuera puedo ver el espectáculo que la maravillo tanto.
-¿Te ha gustado? – Le pregunto.
-Me ha encantado, es la primera vez que veo una… En la ciudad siempre esta nublado los días que siempre ocurre un evento astronómico. – Me comenta.
-Cierto, nunca se ve nada. – Estoy de acuerdo con lo que dice.
En eso me abraza: Feliz cumpleaños Giancarlo.
-¿Cómo lo supiste? – Le pregunto.
-Digamos que con ayuda de Andre y Adam… Ven mira esto. – Me lleva hasta el borde de la colina viendo que escribió en la parte baja “Feliz cumpleaños Giancarlo” Junto con un corazón. Es impresionante lo que hizo, está vez la escrutinio con la mirada y es cuando me percato que luce un poco sucia y mojada además de despeinada.
-¿Te gusta? – Pregunta
-¿Estás bien? ¿Te lastimaste? Es peligroso lo que hiciste. – Le respondo.
-No tienes nada de qué preocuparte. Estoy bien. – Me sonríe. -¿Te gusto?
Es en momentos como estos en los que recuerdo porque me enamore de ella, es aquella sonrisa que siempre me regala, esa que consiga que olvide todos los malos ratos.
-Si, me encanto. – La abrazo.
-Espera falta esto. – Se suelta un momento y regresa con un cupcake que tiene una vela. – Happy Birthday to you, happy birthday Giancarlo, happy birthday to you taratatan Cupleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños felices te deseo Giancarlo. – Canta. – Pide un deseo y sopla las velas.
Hago lo que me indica: Creo que seria buena idea ir y apagar esas luces.
-Está bien…. Bajemos como si fuera un tobogán gigante. – Se sienta y comienza a resbalarse en la colina. La sigo y prefiero hacer algo diferente comienzo a rodar hasta alcanzarla, ambos lo hacemos llegando a los pies de la colina cubiertos de pasto y tierra, riéndonos como un par de niños.
Me levanto para tenderle la mano, ella me la da y noto que tiene un raspón en la mano que está sangrando.
-No es nada.- Trata de alejar su mano.
Ella siempre es así, quiere mostrarse fuerte a pesar que necesita ayuda, es otra cosa que me gusta de ella.
-Si es algo… Recojamos las linternas y de ahí te voy a curar. – Le ordeno. – No discutas.
-Como ordene amo. – Dice en son de broma cosa que aprovecho.
-Así que hoy haces todo lo que dice tu amo…-
-Vamos… Hay que disfrutar la lluvia de estrellas. – Me evade, escapando corriendo colina arriba. – No me atrapas… Amo Giancarlo… jajajajaja.
Teodora no estará conmigo ahora y jamás sucederá no obstante eso ahora no me interesa porque estoy con Antonella. Ella en este momento llena ese vacío hasta consigue que lo deje de lado. La verdad es que estoy enamorado de ella y no creo poder seguir si no estuviera aquí.
-No te me escaparas….
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







