LOGINApenas tuve redactado lo solicitado por Giancarlo me pidió que fuera hablar con la señora Carmila, por lo que me comento ya había hablado con ella y que acepto firmar el papel, aunque de todas formas le dijo que consultara conmigo cualquier duda que tuviera.
Al entrar me encontré con una señora mayor tiene una vía en el brazo y varios aparatos contralando sus signos vitales, luce serena a pesar de todo. La saludo y tomo asiento en una silla que se encontraba al costado de su cama. Di mi maletín saco el folder con los papeles que iba a firmar.
—Tiene alguna duda señora, puede consultarme cualquier cosa. – Le hablo.
—Gracias joven… En si no tengo casi ninguna, el señor Madicci me dejo claro los parámetros y me alegra que se preocupe por mi nieto, aunque sus razones no me son de todo claras. Comprenderá mi desconfianza. – Me explica.
—Mi amigo a una edad similar a la de su nieto se quedó solo, termino en un orfanato y luego en las calles. No quiere que su nieto pase por esas cosas en el caso que sucediera lo peor, si lo hace es como para asegurar el bienestar del niño. Usted se va a sobreponer pronto y todo volverá a la normalidad. – La ánimo.
—Lo dudo joven, el médico me ha desahuciado. Ni siquiera la quimio terapia me hará efecto… Hay mi pequeño Oliver se va poner muy triste. – Se pone a llorar, le doy un pañuelo.
—Señora no pierda las esperanzas… Si se le insiste al doctor le van hacer la quimio y todo estará bien. Este papel que firme será como una especie de prevención en el futuro. – Intento animarla.
—Joven es muy positivo… Sin embargo, conozco mi diagnostico además que los gastos en este momento ni siquiera sé con qué los voy a cubrir. – Se lamenta.
—Señora de eso ni se preocupe. Mi amigo se hará cargo, parecerá una persona fría sin corazón pero es lo opuesto. Aunque reservado — Le cuento.
—Lo mismo decía la señorita digo señora Teodora, ella hablaba con mucho cariño de Giancarlo, hijo — Dice.
—Teodora… Ella conocía bien a Giancarlo sin embargo no hable mucho de ella frente a mi amigo.— Le pido.
—¿Por qué? Disculpe por ser tan indiscreta. – Se disculpa.
—Es un tema espinoso para él y no es bueno que lo traiga a flote, sea comprensiva.—Le explico.
—Claro, los temas del corazón son complicados. Aunque veo que hace bonita pareja con la señorita Antonella, las veces que los encuentro juntos se nota que están muy enamorados. —Se ánima. —Joven – Llama mi atención. – Al firmar este documento el padre de Oliver no podrá reclamarlo.
—Si puede. – Se asusta. – Pero no le va ser nada fácil obtenerla debido a sus antecedentes. De todas formas podría brindarme el nombre completo del padre de Oliver y prepararnos si llegásemos a enfrentarnos con él.
—Es Alfonsino Robledo, no era un mal hombre hasta que lo ascendieron y tuvo que hacer viajes de negocios donde tenía ir a bares, night club y la bebida fue su perdición hasta que lo botaron del trabajo y comenzó a endeudarse. Golpeo en varias ocasiones a mi hija y por mas que fue a denunciar el abuso este no termino. Incluso los policías la acusaron de incitarlo, ella decidió dejarlo cuando golpeo a Oliver por llorar y tratar defender a su madre, mi hija me conto que el pequeño le decía, mamá no. Ese fue su limite. – Me cuenta.
—¿Dejo una denuncia o constancia de ello? – Pregunto.
Antonella:
—Si, como al pequeño lo dejo como santo cristo, lo metieron un par de días a la cárcel. Ella aprovecho para irse y luego desaparecer al enterarse que lo dejaron libre por que las heridas de Oliver las catalogaron como heridas menores… — Siento su rabia.
A veces son injustas las autoridades. —También comprendo la indignación.
—Recién iba a cumplir dos años y su espalda tenía muchas heridas por que le dio con la correa. A pesar que fueron pocos los correazos que le dio el daño ya estaba hecho. No permita que aquel hombre tenga a Oliver.
—Haré todo lo posible. – Le digo muy convencido de mis palabras.
Después de aquella pequeña charla, ella firmo los documentos sin protesta alguna, esta segura que cuidaremos de Oliver. Está clase de casos son los que me indignan y una de las razones por las que no me gusta atender asuntos que pertenecen a la corte de familia, suelen ser trágicos y donde el abuso es el principal ingrediente.
Giancarlo:
La señora Carmila firmo todas las autorizaciones en caso sucediera lo peor, aunque luego de hablar con Bradley y me contara como fue la vida de ese niño, le insistí mucho al doctor Jimelga para intentar salvarla, las posibilidades aquí son pocas pero si fuera al extranjero exista una posibilidad. Me comento que en Italia están haciendo un tratamiento experimental.
Si hablara con los parientes que tengo halla y sobre si la pueden meter a la señora Carmila entre lista de los pacientes. El tío Leonardo podría hacerme ese favor si le explico la situación. Además que seguro Teodora al enterarse moverá cielo y tierra si es necesario.
Un dilema aparte será tener que contactar al padre, algo me dice que no va ser tan sencillo. Quizá quiera tener al niño y tenerlo como su sirviente o saco de golpes, en el mejor de los casos pedir dinero por él. Ese hombre sin conocerlo me recuerda a Giovanni, por lo abusivo que fue. Tal vez las cosas hubiesen terminado igual si Antonella no se divorciaba. Por suerte no tuvo hijos con él, porque hubiesen sido también parte de aquel abuso. Aunque me parece raro, estuvieron juntos seis meses y Adam con Adam al mes nos dieron la noticia que serian padres. Por otro lado estamos ahora con seis de relación en la que digamos precavidos no hemos sido ¿Habrá algún problema?
– Suena el celular.
Contesto: Aló.
—Giano… — Suena dudosa.
—¿Ocurre algo? – Pregunto.
—Te interesaría adoptar a un lindo gatito. – Habla toda dulce.
—Los perros se lo pueden comer. – Le aviso.
—Es sólo un bebé gatito… Sin hogar y desamparado. – Pone una voz lastimera.
—Amelie es un caso especial además es hembra o macho. – Me pongo
Algo duro aunque al final estoy seguro que terminara convenciéndome. Teodora tenía el mismo efecto.
—Macho, está hermoso. Es color crema con ojitos azules… No podemos abandonarlo y dejar que viva en la calle a merced de tantos peligros… El señor del chifa lo puede usar en sus comidas. Pobre e indefenso gatito. – Sigue.
—Vamos a tener cuidado de que no termine haciendo que Amelie tenga crías porque nos llenaremos de gatos. – Le advierto.
—Para eso existe la castración… Mi cuñada me conto que hay unas inyecciones para gatas. —Me cuenta.
—Así que tienes cubierto ese aspecto… Diga lo que diga lo vas a traer.— Le contesto.
—quiero tu aceptación… Velo como si ahora tendríamos nuestra pareja de gatos. Amelie es mía y el gatito tuyo. – Sigue tratando de convencerme.
—Está bien puedes tenerlo en casa y te encargaras que no se multipliquen. – Es mi ultimátum.
—No te vas arrepentir, es un lindo gatito muy educado. – Me cuenta.
—¿Cómo está tu mamá? ¿Mejor? – Me preocupa la salud de la señora.
—Está bien con la medicina que le recetaron. Voy a tener que controlarla por el teléfono. – Me informa. – Tu sabes que tome sus medicamentos y que no se esfuerce demasiado.
Me imagino que si dependiera de ella se quedaría con su madre para cuidarla pero el trabajo no se lo permite. Me pregunto por qué acepto el trabajo, pudo rechazarlo tal vez lo hizo para poner una distancia con Giovanni. Aunque me alegra que lo hiciera ya que gracias a eso nos pudimos reencontrar.
—Puedo hablar con Adam para que estés unos días más. – Le propongo.
—No es necesario… El siguiente fin de semana regreso y ya. Si no estas ocupado puedes venir. – Me propone.
—No es mala idea pero tendríamos que ir con los dos gatos. No puedes dejarlos solos. – Le recuerdo.
—No olvidemos a Oliver, estoy segura que no va querer alejarse más de su abuela. – Recuerda. — ¿Cómo sigue la señora Carmila?
—Mal pero hay una posibilidad. Será necesario que hable con unos parientes en Italia. – Le cuento.
—¿Oliver ira con ella? —Pregunta.
—No, en ese caso se quedaría con nosotros. – Le informo.
¿No tiene más familiares? ¿Saben algo del padre de Oliver? Si le paso lo peor a la señora Carmila, sino encuentran a alguien lo querrán m****r a un orfanato. – Se nota la angustia en su voz.
La señora Carmila me entrego temporalmente la tutela del niño y si sucediera algo me haría cargo de él, así no encuentren al padre. Bradley ayudo con los asuntos legales. – Le informo.
—Me quitas un peso de encima, estaba muy preocupada y no sabía que hacer… Ahora Oliver vendría a ser como tu hijo, jejeje. – Ríe al final.
Tu cómo su madre… — Agrego.
—Mmm… Hasta mañana. Cuídate tu y le mandas muchos abrazos a Oliver. – Cambia radicalmente de tema y se despide. Me parece muy raro pero antes que agregue algo ya se había colgado.
Antonella:Las cosas que me ha contado ese hombre han sido terribles, pero ahora comprendo las razones que tiene Giancarlo para sentirse así, Giovanni estaba tan sorprendido como yo, y yo, simplemente Sali de allí tan rápido como pude, no he logrado comunicarme con Giancarlo, tiene su celular apagado, seguramente esta demasiado ocupado con sus pendientes, y quizás es mejor que no le cuente nada de lo que he averiguado, aunque admito que me duele que me oculte una cosa así, realmente, no se ni que debo pensar al respecto, han pasado solo unas horas desde que me entere de la verdad y no se como debo sentirme o como debo reaccionar al respecto.Giancarlo:Me siento hecho una furia, tan es así que realmente no puedo ni me quiero controlar. Se demasiado bien de que se trata todo este repentino interés después de tantos años, y esos regalos supuestamente desinteres
Giancarlo:Antonella esta rara, es como si me escondiera algo y si intento preguntar me advierte que no está para interrogatorios. Lo único bueno de hoy que fuimos donde Michael para que nos diga que todo está bien y que en unos días los sentiremos. Porque lo del sexo de los gemelos vamos a dejarlo como para nuestro aniversario de relación, es decir al día siguiente de la vendimia, ella lo decidió sin consultarme, pero mejor no la contradije porque me vio con mirada asesina si protestaba.Al final me pidió quedarse en casa de su madre porque deseaba ponerse al día con ella tal vez hasta ir de compras. Me ha dejado de lado. Aprovechare para hacer una visita pendiente, una que espero que me de la paz que estoy buscando.Antonella:Hace tiempo que no venía a la casa de los Spencer, la última vez fue cuando Alondra me hizo queda
Hola mis lectores, quiero pedir una disculpa si no he subido actualizaciones, e estado ocupada con cuestiones familiares, a partir del lunes retomo la actualizacion para el final de esta hermosa historia, gracias por su paciencia. Espero puedan comprender que la situacion se fue de mis manos y por ello les ofreco una disculpa. Espero sus comentarios y esperen tambien una nueva historia que pronto estara disponible en la aplicacion, se que han preguntado pro las actualizaciones pero hasta hoy tuve tiempo de avisar, nuevamente espero comprension y amor, de verdad una gran disculpa por las molestias que esto genero, no era mi intencion fallarles. Yubel.
Adam:Antonella sale más temprano de lo habitual y también al irse, siempre se va antes que llegue Giancarlo. Estoy segura que ese par a discutido por algo lo peor es que ninguno de los dos se abre. Antes ella lo hacia pero desde lo sucedido con Teodora le cuesta confiar, no hay necesidad que lo diga sus acciones lo muestran. Tal vez ya no esta tan contenta aquí y quiere irse, después de aquello quien no. Todos conocíamos la historia entre Giancarlo y Teodora, ninguno fue digno de advertirle.—Chau Adam, te veo mañana. – Se despide igual que todos los días.—Antonella ¿Podemos hablar un momento? – Le pregunto.Duda un momento: Está bien.—Acompáñame al otro salón. – Le indico, no es bueno discutir esto en público.—¿Qu&ea
Antonella: Desde la operación Giancarlo a estado serio y extremadamente sobreprotector. No entiendo el motivo, mi madre dice que es por el embarazo sin embargo antes no estuvo así, sin olvidar esos obsequios que llegan a los bebes. Quiero reclamarles a los de la tienda y exigir saber quien los envía porque puede ser algún loco, Giancarlo no deja. Según él porque son tonterías sin importancia, lo peor es que sospecho que conoce al misterioso remitente. Supongo que no tendría que preocuparme pero me es molesto. Lo que ha sido más difícil en este tiempo es tener quieto a Giancarlo, es peor que niño chiquito. Desde la operación si no esta a mi lado saca loco a Adam para ver las cosechas. Al menos ya tomo de nuevo el interés en el trabajo porque Adam me conto que desde que me fui su único plan era como comunicarse conmigo y solucionar todo, después cuando se entero que iba a ser padre se leyó todos los libros sobre paternidad, cuidados en el
Giancarlo:Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Antonella o a Adam.—Hasta que por fin despiertas. – Escucho una voz indeseable.—¿Qué haces aquí?— Mi tono es molesto.—No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. – Por desgracia tiene razón.—¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. – Le contesto.—Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. – Me dice.Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.—El enojo se ve en su rostro.—Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.—No me interesa







