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Capítulo 92

last update 公開日: 2026-11-03 19:55:12

El chofer tenía la orden de Marcus de llevar a la señora Helena Jackson a donde ella deseara. Esa era la ley, en pocas palabras, porque cuando Marcus daba una instrucción, nadie dentro del clan tenía margen para discutirla. Sin embargo, obedecer no implicaba lealtad absoluta, y mucho menos implicaba hermetismo. El chofer cumplía con lo que Helena pedía, sí. El custodio también. Pero ninguno de los dos estaba unido a Helena por algo más profundo que la obligación. No había sangre, no había apego
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  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 93

    Hasta que, por fin, cerca del mediodía, su teléfono volvió a sonar y Marcus contestó de inmediato.—Dime.No dijo “hola”, no dijo “qué pasa”, no perdió tiempo en formalidades, él solo quería saber.—Señor Marcus —dijo el chofer, ahora con un tono mucho más tenso—. Joaco Bach acaba de ingresar en la habitación.Marcus se quedó inmóvil y no por la entrada de Joaco en sí, sino por lo que venía después.—Por lo que pudimos averiguar —continuó el chofer—, la mujer que ayudó la señora Jackson es Amy Moore. La prometida del señor Bach.Durante un segundo, Marcus no dijo nada, aunque por dentro, miles de escenarios empezaron a desplegarse con una rapidez brutal.Maldición.La palabra le golpeó por dentro como un golpe seco, casi haciendo eco.Porque si la joven desmayada era Amy Moore, entonces la situación dejaba de ser un simple acto de ayuda, y pasaba a ser otra cosa. Algo mucho más delicado. Algo capaz de ser interpretado de mil maneras distintas. Y, en el mundo en el que vivían, las inte

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 92

    El chofer tenía la orden de Marcus de llevar a la señora Helena Jackson a donde ella deseara. Esa era la ley, en pocas palabras, porque cuando Marcus daba una instrucción, nadie dentro del clan tenía margen para discutirla. Sin embargo, obedecer no implicaba lealtad absoluta, y mucho menos implicaba hermetismo. El chofer cumplía con lo que Helena pedía, sí. El custodio también. Pero ninguno de los dos estaba unido a Helena por algo más profundo que la obligación. No había sangre, no había apego, no había esa clase de fidelidad ciega que Marcus exigía de los suyos cuando ponía algo en sus manos.Y eso hizo que, apenas Helena fue ingresada en la habitación del hospital, el chofer decidiera hacer lo que consideró más prudente: contactar a Marcus.La llamada entró de inmediato en el teléfono del jefe.Marcus miró la pantalla y frunció apenas el ceño al ver el número de su empleado. Contestó sin perder un segundo.—¿Sucede algo?Su voz fue seca, directa, con esa frialdad práctica que usaba

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 91

    Helena sentía la presión sobre ella, no la de una multitud esperando una gran revelación, sólo eran los ojos de Joaco, y esa aura que poseía cada uno de los Bach, aunque por supuesto, Helena no conocía en persona a ninguno, aun así era tanto de lo que se hablaba de aquella familia, que Helena ahora podía decir sin temor a equivocarse, que todo aquellos rumores eran ciertos.—Por favor, Joaco, no comprendo por qué siempre tienes que actuar así, Dios, deberías de agradecerle que no me dejó simplemente tirada a merced de los periodistas.Amy no era tonta, Amy era muy consciente de lo que sucedía, al menos ahora, cuando el nombre de Ethan había sido mencionado tan abiertamente, y, aun así, la mujer que estaba frente a ella no se parecía en nada a ese hombre, podían ser hermanos, seguro, compartir un apellido, obviamente, pero no por eso significaba que eran el mismo tipo de basura, porque definitivamente ella no era la misma basura que Dakota.—Tengo miedo.Helena casi murmuró aquella fra

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 90

    Helena disfrutó del tiempo en el que Amy fue atendida, allí tras la cortina Helena no solo no pudo observar qué era lo que pasaba con aquella rubia, sino que simplemente se embotelló en sí misma.Había tomado una decisión desde hacía tiempo, desde siempre, desde el momento en que había decidido cambiar a su prometido por el esposo de otra mujer, no tendría hijos, en parte para salvar a esos niños, pero también para tener su conciencia tranquila.Y es que no se trataba solo de entregarlos a la mafia, era todo lo que aquello conllevaba, por supuesto que su madre Clara era como muchas tantas otras mujeres de la mafia, pasaban sus días en club de campo, comprando joyas, vestidos, todas aquellas cosas mundanas que las pudiera hacer olvidar que sus hijos corrían peligro.Helena siempre había pensado que su madre tenía nervios de acero, sin embargo, la noche en la que informaron que Ethan había sido asesinado, no sólo ella se derrumbó, su madre Clara por supuesto que también lo hizo.Helena

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    Helena se había quedado mirando a los enamorados con una especie de desconcierto silencioso. Había algo en la forma en que se buscaban con la mirada, en la manera en que él sostenía la mano de ella con una devoción casi desesperada, que la había obligado a pensar, por un segundo absurdo, en lo ajena que estaba a ese tipo de amor. No prestó atención al rostro del hombre al principio, demasiado ocupada en observar la escena, demasiado concentrada en la delicadeza con que él acompañaba a la rubia, como si su sola presencia pudiera romperla.Pero en el instante en que Joaco giró la cabeza y la miró de frente, Helena sintió que el corazón se le detenía.Sus ojos se abrieron con verdadero espanto. El aire se le atascó en la garganta, y durante un instante no supo qué hacer con la boca, si cerrarla, si respirar, si fingir que no había entendido nada.Porque entonces lo comprendió.La mujer a la que había ayudado no era una desconocida cualquiera.Era la prometida de Joaco Bach.Y eso cambiab

  • Cásate con mi prometido, yo me quedo con tu marido.   Capítulo 88

    Amy apretó el botón que había a un lado de la cama del hospital, y de forma casi inmediata, el mismo doctor que la había atendido ingresó en la habitación.—¿Sucede algo?preguntó de inmediato de forma agitada, y no era para menos, si bien aquel hospital no pertenecía a la familia Bach, ese doctor que atendía a Amy, sí que trabajaba para la familia, y es que los Bach gozaban de tal poder que, tenían un hospital propio, uno destinado únicamente a atender a la familia y a sus allegados, uno que quedaba demasiado lejos de donde Joaco había decidido vivir y trabajar.Fue por eso por lo que su padre Archie Bach, decidió enviar a algunos de los médicos que trabajaban en el hospital Bach a trabajar en aquel lugar, sólo por si acaso, y es que, si bien Owen había renunciado a participar en la mafia neoyorquina, eso no quitaba de que en algún momento alguien quisiera atentar contra la empresa de Moore, esa misma empresa donde Joaco era el CEO.Gracias a qué Archie era sumamente precavido, ahora

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