Se connecterMorgana
Odio mi vida, aveces siento que estoy en el lugar que no debo estar, en estos momentos desearía estar en mi cama arropada con mi manta echando una siesta y no en esta aburrida clase. La física no es mi fuerte, cuando decidí estudiar administración nunca pensé que me aburriría tanto. Ya que no tengo más hermanos me toca a mí toda la responsabilidad de las empresas de mi padre, mi madre volvería a morir si llegamos a perderlas. Y por el camino que las lleva mi padre no me sorprendería que mañana las haya apostado o estén en banca rota, mi tío nos a ayudado muchas veces donde casi perdemos todo menos la casa por qué está a mi nombre, que inteligente fue mi mamá. Mi padre fue un gran padre y ejemplo a seguir, digo fue por qué ni en mis peores pesadillas me convertiría en Dany Caruso, desde la muerte de mi madre es otro hombre, pienso que me odia por qué el parecido que tengo a mi madre es impresionante y quizás verme le duele pero que culpa tengo yo. Han pasado 4 años desde que mi mejor amigo y hermano salió de Italia, por un error del que el no fue culpable, nadie le dijo a ella que se fuera sola y manejara con tanta lluvia. Era mi mejor amiga, y el amor de la vida de Darek, todavía no lo superó, lo más triste que no solo murió ella, sino el bebé de ambos y el corazón de mi primo. Silvia fue el cristal que quebró nuestras vidas, Salvatore quiso matar a darek, ya que para el Darek no la protegió, y la dejo manejar sola, pero su tío fue más razonable y la única petición fue que Darek nunca más pisará Italia y hací fue, aunque casi siempre viajo a españa a verlo, no puedo irme, mi padre depende de mí y el recuerdo de mi madre está aquí. — Morgi estás ida que te sucede— Mi amiga Fabiola me está mirando seriamente. — No me pasa nada, solo recordando el pasado y momentos que nunca más volveran— — No te amargues pensando en el pasado, mira al presente, hoy hay una fiesta en la casa de Jeff vamos a ir verdad— La verdad no quiero ir pero desde que este último semestre comenzó me a insistido para que la acompañe a esta fiesta. — Claro yo te lo prometí— Ella sonríe. — Eres la mejor, debes vestirte espectacular quizás hoy se te haga el milagro y te quiten tu pase VIP— — Fabi yo no estoy apurada, además en esas fiestas hay puros idiotas yo quiero un hombre y estos chicos solo llegan a niños— — Que aburrida eres— Le saco la lengua. — Y tú hablas de niños— ******** Gracias al cielo las clases terminaron creo que me estallara la cabeza, miró a todos a mi alrededor mientras camino a la salida donde mi chófer me espera. — Buenos días señorita para donde quiere que la lleve— Me dice John. — Llévame a la casa hoy será una noche larga y quiero dormir un rato— El asiente cierra mi puerta y camina para rodear el vehículo. Maneja en silencio mientras yo tengo mis audífonos puestos para no molestar con mi música. Llegó a mi casa y se siente tan silenciosa, extraño los tiempos en donde mi madre vivía, soy mitad italiana por mi padre y mitad irlandesa por mi madre. Mis recuerdos de infancia fueron divertidos y alegres, mi padre vivía por nosotras, cuando mi madre entraba en una habitación su mirada cambiaba veía lo mucho que la amaba, aunque su amor también fue su destrucción pero que hay de la vida si no te arriesgas a destruirte. Quiero eso, un amor que me haga temblar, que despierte en mi todas las sensaciones, leo mucho, me encanta hacerlo, y quiero un amor épico, se que vivo de sueños pero eso es mejor que vivir esta vida, donde mi madre murió, mi padre es un alcohólico apostador, que no hemos perdido la casa por qué está a mi nombre y jamás la venderé. Cuando tengo libre y voy a las empresas estamos en números rojos pero a él poco le importa, estamos a menos 6 meses de perder todo. La última vez que paso el tío Darío nos ayudó, pero no puedo pedirle ayuda nuevamente, sería un abuso, tengo que madurar y resolver yo misma mis problemas. Voy a mi cuarto necesito un baño de agua fría, tengo 22 años y pareciera que tuviera 100. Paso por el cuarto de mi padre y lo oigo toser, rápidamente abro la puerta y hay está tratando de respirar mientras se ahoga con su propio vómito, he tratado de internarlo en una clínica que lo ayude con sus vicios, pero son muy costosas, y se que tendrían que matarlo para ingresarlo. Corro hasta donde está y lo volteo como puedo, agradezco al gimnasio por tener fuerza suficiente. Le doy en la espalda hasta que vota todo lo que estaba conteniendo. Lo coloco de lado, por si vuelve a vomitar, camino apresuradamente a la puerta. — Deberías dejarme morir, yo solo soy un bueno para nada— No respondo estoy cansada de esto, solo me queda el auto que conduce John por qué fue un regalo de mi tío, si no ya lo hubiera apostado. Esta cayendo cada vez más bajo. — Aunque esté cansada de toda esta m****a eres mi padre, y aunque no lo creas todavía extraño a mi papá, ese que siempre estuvo para mí, el que me decía que me amaba y era su princesa, todavía anhelo a ese hombre correcto, amoroso, al padre que murió el día que también lo hizo mi madre—. Camino a la salida lo más rápido que pueda, mis lágrimas corren y no quiero que las vea, tengo servidumbre y chofer por qué mi primo les paga su sueldo directamente, no tenemos nada, pasamos de ser una de las familias más prosperas a las más arruinadas, se que al graduarme no debo preocuparme en dónde trabajar mis tíos me han ofrecido trabajo en cualquier parte del en dónde tengan empresas pero eso no alivia el dolor de no poder hacerme cargo de mis empresas de mi legado.Morgana El crujido de la madera antigua bajo el peso de los golpes retumbó en las paredes de la sala como un trueno. Mi padre se arrastró de espaldas hasta quedar acorralado contra la esquina del sofá, sollozando sin control, con la frente pegada al piso en una postura de completa humillación.Yo no me moví. Permanecí de pie en el centro del pasillo, con la barbilla en alto y la mirada fija en el marco de la entrada. El miedo quemaba en el fondo de mi estómago, pero el orgullo y el despecho hacia el hombre que me había engendrado actuaban como un escudo impenetrable.La cerradura cedió con un golpe seco. La puerta se abrió despacio, dejando entrar la luz fría de la mañana y la silueta imponente de varios hombres vestidos con trajes oscuros impecables. Dos escoltas se desplegaron rápidamente a los lados, asegurando el perímetro con la mirada fría de quien realiza una rutina cotidiana. Y entonces, entre ellos, avanzó el hombre que había cambiado mi vida entera en una sola mesa de póque
Morgana El aroma a café recién pasado impregnaba la cocina, pero el ambiente en la casa se sentía denso, gélido, cargado de un presagio ominoso que me hacía erizar la piel. Desde que me levanté a las siete de la mañana, noté que algo andaba mal. Mi padre no había dormido en su habitación; lo encontré sentado en el rincón más oscuro de la sala, con la misma ropa arrugada de la noche anterior y una botella de brandy vacía rodando sobre la alfombra.—Papá, me estás asustando —dije suavemente mientras dejaba la taza de café sobre la mesa frente a él—. ¿Qué pasó? ¿Otra vez tuviste problemas?Dany Caruso levantó la cabeza. Sus ojos, siempre astutos y llenos de una falsa jovialidad, estaban inyectados en sangre, rodeados por ojeras profundas y moradas. Su cuerpo temblaba con un ritmo incontrolable. Me miró como si no me reconociera, o peor aún, como si mirara a un fantasma.—Morgana.. mi niña —balbuceó con la voz rasposa, quebrada—. Tienes que escucharme. Tienes que entender que yo no querí
El sol apenas comenzaba a filtrarse entre las cortinas de mi despacho, proyectando largas sombras doradas sobre la madera caoba del escritorio. No había pegado un solo ojo en toda la noche, el rostro de esa mujer no se sale de mi cabeza, un vaso de whisky a medio terminar reposaba a mi lado, con los hielos completamente derretidos, diluyendo el licor que solía ser mi único anestésico después de una larga noche.Durante muchos años mi familia a gobernado el bajo mundo..He visto a hombres poderosos llorar como niños, a políticos vender a sus propios aliados por una racha de buena suerte y a herederos arruinar familias enteras en una sola mano de póquer. Nada de eso me movía un solo pelo. El azar era mi negocio, y la debilidad humana, mi mayor fuente de ingresos.Sin embargo, esa noche algo había cambiado. La imagen de la muchacha de la fotografía seguía fija en mi mente, debilitándo mi autocontrol, era un sentimiento ridículo, casi humillante para alguien en mi posición.Un golpe firme
BraulioAcabo de ganar una hermosa sirenita, fue tan fácil ganarle a este viejo asqueroso el piensa que por qué soy joven y un hijo de puta no se jugar, se equivocó yo cree estos casinos por qué soy una máquina en cada juego de azar en este lugar.— Señor Caruso, acaba de perder el más grande tesoro que tiene en su asquerosa vida— El hombre está en shock empieza a temblar, y cuando menos lo pienso, cae arrodillado en el piso.— Por favor, señor mateme aquí mismo, la he cagado, mi hija es mi más grande tesoro, ella no tiene nada que ver, mateme Pero no se meta con mi hija, ella no me lo perdonará—yo me río, por lo patético, hace un rato andaba feliz con la propuesta.— Sabes algo Caruso, yo no gano nada matandote, por qué perdería dinero y recursos, para que veas que soy generoso, me quedaré con tu hija, y te perdonaré la cuenta, ya a mí no me debes nada—ese hombre empieza a llorar como un niño.Me levanto de la silla, necesito descansar ya no quiero ver a nadie, se me acabó mi poca
BraulioAcabo de ganar una hermosa sirenita, fue tan fácil ganarle a este viejo asqueroso el piensa que por qué soy joven y un hijo de puta no se jugar, se equivocó yo cree estos casinos por qué soy una máquina en cada juego de azar en este lugar.— Señor Caruso, acaba de perder el más grande tesoro que tiene en su asquerosa vida— El hombre está en shock empieza a temblar, y cuando menos lo pienso, cae arrodillado en el piso.— Por favor, señor mateme aquí mismo, la he cagado, mi hija es mi más grande tesoro, ella no tiene nada que ver, mateme Pero no se meta con mi hija, ella no me lo perdonará—yo me río, por lo patético, hace un rato andaba feliz con la propuesta.— Sabes algo Caruso, yo no gano nada matandote, por qué perdería dinero y recursos, para que veas que soy generoso, me quedaré con tu hija, y te perdonaré la cuenta, ya a mí no me debes nada—ese hombre empieza a llorar como un niño.Me levanto de la silla, necesito descansar ya no quiero ver a nadie, se me acabó mi poca
MorganaOdio mi vida, aveces siento que estoy en el lugar que no debo estar, en estos momentos desearía estar en mi cama arropada con mi manta echando una siesta y no en esta aburrida clase.La física no es mi fuerte, cuando decidí estudiar administración nunca pensé que me aburriría tanto. Ya que no tengo más hermanos me toca a mí toda la responsabilidad de las empresas de mi padre, mi madre volvería a morir si llegamos a perderlas.Y por el camino que las lleva mi padre no me sorprendería que mañana las haya apostado o estén en banca rota, mi tío nos a ayudado muchas veces donde casi perdemos todo menos la casa por qué está a mi nombre, que inteligente fue mi mamá.Mi padre fue un gran padre y ejemplo a seguir, digo fue por qué ni en mis peores pesadillas me convertiría en Dany Caruso, desde la muerte de mi madre es otro hombre, pienso que me odia por qué el parecido que tengo a mi madre es impresionante y quizás verme le duele pero que culpa tengo yo.Han pasado 4 años desde que m







