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Capítulo 1041

Author: Yamila Rivera
Julieta preguntó:

—¿Y qué le dijiste?

Sofía cruzó los brazos y resopló.

—Le dije que no me gustaba y le advertí que no volviera a tomarme de la mano. Si lo hacía otra vez, le pegaría. Entonces se puso a llorar.

Julieta no pudo evitar reír.

Sofía siempre había tenido una personalidad muy firme para su edad.

Cuando se ponía seria, realmente tenía cierta capacidad de intimidar y la mayoría de los niños de su edad le tenían algo de respeto.

Que ese niño se hubiera atrevido a declararle sus sentimie
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    En la planta baja, Jairo y Rafael estaban sentados en la sala.Rafael preguntó:—¿Qué opinas de Héctor y Julieta?Jairo respondió:—Eso depende de ellos. Al final, Sofía sigue siendo un vínculo entre los dos y ahora Julieta también está esperando un hijo suyo.Rafael dijo:—Todavía habrá que esperar los resultados del examen del próximo mes para saber si el bebé que lleva Julieta podrá quedarse bien. Siempre he pensado que Héctor, en aquel entonces, quiso usar al niño para retenerla. Sabía perfectamente que ella no estaba bien física ni emocionalmente en ese momento y aun así lo hizo.—Para ser sincero, no quiero que vuelvan. Para Sofía, él sí es un buen padre, pero su manera de manejar una relación es demasiado extrema. No se puede decir que sea un buen esposo.Después de escuchar a Rafael, Jairo quedó en silencio.Lo que decía no carecía de sentido.Jairo recordaba perfectamente todas las cosas que Héctor había hecho antes.Aunque ahora realmente hubiera cambiado, todavía estaba muy

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    Después de un momento, la voz baja de Héctor rompió el silencio.—¿Tenías miedo de que muriera?Julieta levantó la mirada hacia él.Sus dedos apretaron con fuerza la bolsa que llevaba en la mano.—No quería que Sofía se quedara sin papá.Héctor la observó profundamente.Su mirada era tan intensa que parecía querer atravesar todos sus pensamientos.—¿Solo por eso?Julieta respondió:—La razón no importa. Tú...Antes de que terminara de hablar, Héctor la interrumpió.—Para mí sí importa.Al escuchar esas palabras, el corazón de Julieta dio un vuelco.Las palabras que quería decir quedaron atrapadas en su garganta.La mirada de Héctor era profunda como el mar bajo la noche, como si quisiera arrastrarla por completo hacia él.De repente, Héctor extendió la mano y la atrajo hacia sus brazos.El fuerte olor a alcohol mezclado con ese aroma familiar de él llegó hasta ella.No dijo nada y simplemente la abrazó con fuerza.A su alrededor todo estaba en silencio. Solo podían escucharse sus respi

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    De pie en el balcón, Julieta vio el carro estacionado frente a la entrada con las luces encendidas.Los dedos con los que sostenía el celular se tensaron ligeramente.—¿Qué quieres exactamente?Desde lejos vio cómo Héctor bajaba del carro. Aunque no podía distinguir su expresión por la distancia, por alguna razón sintió que él estaba mirando hacia donde ella se encontraba.Poco después, la voz de Héctor llegó por la llamada.—Vine por mis cosas.Julieta se dio la vuelta y se sentó en la silla del balcón.Con el rabillo del ojo miró hacia el interior de la casa. Sofía estaba observándola con atención desde ahí.Su corazón se hundió ligeramente.Después de salir de la escuela, Sofía había estado con ella todo el tiempo y no había llamado a Héctor.En teoría, si había venido de repente, no debía ser por la medalla bendecida.Julieta soltó discretamente el aire y preguntó:—¿Qué cosa tuya dejaste aquí?Héctor respondió:—¿De verdad quieres que lo diga claramente? Si yo no lo mencionaba,

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    Esa noche, Héctor asistió a una cena organizada por la familia de Tomás.Tomás tenía un proyecto muy importante entre manos. Ese proyecto estaba relacionado con su plan de desarrollo futuro y esperaba que Héctor pudiera invertir en él. De esa manera, el avance sería mucho más seguro.Aunque ambas familias siempre habían tenido una buena relación, el proyecto aún tenía que cumplir con los estándares de inversión de Héctor.Durante toda la cena, la familia de Tomás notó claramente que Héctor no estaba de buen humor.No dejó de beber. Parecía tener algo en la cabeza y, cuando hablaban del proyecto, tampoco mostraba demasiado interés.Eso puso a Facundo, el padre de Tomás, en una situación incómoda. Solo pudo beber con Héctor y luego miró a Tomás.Tomás permaneció en silencio durante unos segundos y de pronto dijo:—Héctor, hace un tiempo me encontré con Julieta en una iglesia.Al escuchar eso, la expresión de Héctor cambió.Miró a Tomás.Su reacción era evidente: le interesaba lo que a

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    Julieta preguntó:—¿Y qué le dijiste?Sofía cruzó los brazos y resopló.—Le dije que no me gustaba y le advertí que no volviera a tomarme de la mano. Si lo hacía otra vez, le pegaría. Entonces se puso a llorar.Julieta no pudo evitar reír.Sofía siempre había tenido una personalidad muy firme para su edad. Cuando se ponía seria, realmente tenía cierta capacidad de intimidar y la mayoría de los niños de su edad le tenían algo de respeto.Que ese niño se hubiera atrevido a declararle sus sentimientos ya era bastante valiente.—Puedes decirle lo que piensas, pero no puedes golpear a los demás sin razón.—Lo sé. No le pegué, solo lo advertí.Esa actitud dominante de Sofía realmente se parecía mucho a la de Héctor.A Julieta incluso le parecía algo bueno. Al menos así no sería fácil que alguien la molestara en el futuro.De pronto, Héctor preguntó:—¿Cómo se llama?Sofía estaba a punto de responder, pero Julieta habló primero:—Como Sofía puede resolverlo por sí misma y no le ha afectado,

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