Share

5/ Dura, dantesca y demencial

Author: AZAHARA
last update publish date: 2026-09-02 15:30:53

No sabía qué estaba haciendo. Lo único que sabía era que no quería detenerme.

Apenas mis labios tocaron los de Asdrúbal, sentí que todo lo que había ocurrido durante aquella noche desaparecía por unos instantes.

Sus brazos rodearon mi cintura y me atrajo hacia él, correspondiendo a mi beso con la misma intensidad con la que yo lo había buscado. 

Sentí sus manos firmes en mi espalda y cerré los ojos. Mientras su lengua perversa entraba en mi boca y nuestros labios parecían hambrientos. 

No había planeado besar a aquel hombre, pero ahora que lo tenía frente a mí, ya no quería apartarme.

Nos separamos apenas unos centímetros para respirar. Asdrúbal me miró como si todavía estuviera intentando comprender lo que acababa de ocurrir.

—Guau… —Sonrió, todavía sorprendido—. No esperaba esto.

Lo miré sin saber qué decir.

—Pensé que sería yo quien tendría que seducirte para llevarte a un hotel —bromeó él. 

—Eres un gilipollas. 

Soltó una risa.

—Eso sí que no me lo esperaba.

Volví a besarlo antes de que pudiera continuar. Esta vez fue él quien me sostuvo con mayor fuerza pegándome contra su pecho. Comenzamos a desvestirnos. Yo lo ayudé a quitarse la chaqueta. Luego la lancé sobre el sofá de la sala, mientras él se aflojaba la corbata, sin dejar de mirarme. 

Yo continuaba rodeando su cuello con los brazos. Retrocedí lentamente buscando con mi mano hasta encontrar el pasillo. Una vez allí, sin mirar atrás seguimos avanzando hasta detenernos frente a la puerta de mi habitación. 

Asdrúbal volvió a besarme y yo sentí que el corazón me latía cada vez más rápido.

Una parte de mí intentaba hacerme entrar en razón.

“Clara, joder ¿qué estás haciendo?” pensé. 

¿Acababa de conocer a aquel apuesto e irresistible hombre y me lo estaba llevando a la cama?

Debía estar volviéndome loca, pero aunque lo intentara, no podía ni quería detenerme. Quizás en el fondo, estaba cansada de llorar y sentirme traicionada por quien amaba. 

Por una vez quería hacer algo diferente, sólo porque me nacía hacerlo.

Llegamos a mi habitación, abrí la puerta, entramos y apenas tuvimos tiempo de cerrarla antes de volver a besarnos.

Retrocedí un paso un par de pasos hasta que mis piernas chocaron el borde de la cama. Caí sobre el colchón y él encima de mí. 

Volvió a besarme y mientras lo hacía, se movía sobre mí, obligándome a separar mis piernas y sentir la dureza de su polla a punto de traspasar la tela de su pantalón de lino y mi vestido de satén. 

Sus manos recorrieron mis muslos con lentitud buscando escurrirse por debajo de la tela de mi falda. Cerré los ojos dejándome llevar por aquella sensación de deseo. Era completamente diferente a todo lo que había experimentado antes con Diego y no tenía que ver con que estuviera ebria. 

Aquel hombre me atraía poderosamente. 

En medio del furor del momento, mi mente intentaba detenerme.

“Esto no está bien.” Pensé. Pero al abrir los ojos, encontré los suyos y no pude hacerlo.

Mis manos recorrieron su amplia espalda y descendieron hasta su firme trasero. Mis dedos se aferraron con fuerza y sentí como él se tensaba. Comencé entonces a mover mis caderas de lado a lado sintiendo su polla cada vez más dura y rígida. 

Sentí una de sus manos debajo de mi falda abriéndose paso entre mis muslos. Un gemido escapó de mis labios sin poder evitarlo. Joder, quería sentirlo dentro de mí. Lo necesitaba. Mis bragas estaban húmedas y mi vagina palpitaba de ganas. 

Él se incorporó ligeramente mientras sus dedos frotaban mi coño por encima de la tela de encajes, mi cuerpo continuó moviéndose de deseo y de placer. Cuando intentó apartarse yo sujeté su mano y negué con mi cabeza. 

—Solo quiero deshacerme de lo que me estorba. 

Extendió su mano, yo la tomé y me ayudó a levantarme de la cama. Luego con sutileza me hizo girar y bajó la cremallera de mi vestido. La tela de seda resbaló por mis caderas hasta caer al piso. 

Me senté en la cama para quitarme las sandalias, mientras él se desvestía de forma rápida y quedaba frente a mis ojos, completamente desnudo. 

No pude evitar sorprenderme cuando se inclinó para sacarse el bóxer de algodón y su polla enorme quedó al descubierto. 

—Guau —murmuré. 

Él sonrió y sin dudarlo, se acercó y me acostó nuevamente en la cama y volvió a besarme con pasión desenfrenada. Introdujo su lengua entre mis labios y de manera simultánea, introdujo su miembro suavemente en mi húmeda vagina. 

Mi cuerpo se tensó al sentir aquella enorme y gruesa polla entrando y saliendo rítmicamente de mi interior. 

—Eres bastante estrecha —susurró a mi oído sin parar de moverse. 

—Tu polla es enorme —murmuré con voz entrecortada. 

—Pues pienso que encaja a la perfección. —dijo y como impulsado por un demonio comenzó a moverse con mayor rapidez. 

En ese momento, me olvidé de todo. De Diego, de la boda, de lo que podría pasar después de aquella noche. 

Solo quería seguir sintiendo aquellos besos, sus caricias, su lengua y su polla 3D: dura, dantesca y demencial. 

Aquel deseo inesperado que había aparecido entre los dos, era tan intenso que aunque sabía que luego me arrepentiría, ya no me importaba lo que ocurriría el día siguiente.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   26/ Un gesto inesperado

    Regresé a la mesa con el corazón todavía acelerado y una sensación extraña que me recorría de pies a cabeza. Mientras caminaba entre los invitados, intenté acomodarme el vestido y pasar discretamente los dedos por mi cabello, esperando que mi aspecto no delatara lo que acababa de ocurrir en el baño.¿Cómo iba a sentarme frente a Diego después de haber besado a otro hombre de aquella manera?Nunca antes había estado con alguien que no fuera él. Y ahora, después de lo que había compartido con Asdrúbal, la sola idea de regresar junto a mi prometido me resultaba incómoda. No porque me arrepintiera de aquel beso, sino porque, al verlo, tendría que fingir que nada había sucedido.¿Se daría cuenta de algo? ¿Notaría algún cambio en mí? ¿Podría descubrir, con solo mirarme, que otro hombre acababa de besarme y acariciarme de una forma que todavía me hacía estremecer al recordarla?Respiré hondo antes de acercarme a la mesa.Diego estaba de pie cuando llegué. En cuanto me vio, frunció el ceño y

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   25/ Presos de la pasión

    Clara sintió que su cuerpo se tensaba al sentir como con el suyo, Asdrúbal la acorralaba contra el mesón de mármol.—Tú estabas besando a otra mujer delante de todos. —replicó ella intentando ponerle un límite a lo que estaba sucediendo. —Y tú estabas con Diego.—¡Es mi prometido!—Lo sé, Clara. Créeme, no he podido olvidarlo ni un solo segundo. —dijo en un tono más grave. Había frustración en sus palabras, pero también algo que ella reconocía demasiado bien, aquella necesidad de acercarse que ambos habían intentado contener desde que se encontraron en el salón.—Entonces deberías regresar con ella —susurró Clara.—¿Quieres que lo haga? —cuestionó él.Asdrúbal levantó una mano y le rozó la mejilla con los nudillos. El contacto fue tan suave que contrastó con la intensidad de su mirada.—Dime que no sientes nada cuando me tienes cerca —murmuró—. Dímelo y me marcharé.Clara quiso hacerlo. Tenía la respuesta preparada, las palabras a punto de salir de sus labios. Pero él estaba allí, t

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   24/ Un deseo contenido

    Al otro extremo del salón, Asdrúbal observaba la escena con una expresión cada vez más seria.Al principio, cuando Andrea se había levantado para salir al jardín, no le había dado demasiada importancia. Conocía su carácter y sabía que, en ocasiones, necesitaba apartarse del ruido de las reuniones para fumar o simplemente tomar aire. Además, había estado demasiado pendiente de Clara. No había reparado en el momento exacto en que Andrea abandonó el salón.Tampoco se había preguntado dónde estaba Diego.Hasta ahora.Su rival acababa de regresar a la mesa casi al mismo tiempo que Andrea, y aquella coincidencia comenzó a incomodarlo.Asdrúbal miró primero a Diego, que conversaba con Clara como si nada hubiera sucedido, y después a Andrea, que parecía particularmente entretenida con algo que él acababa de decirle. Frunció el ceño.Diego y Andrea habían compartido una historia que Asdrúbal conocía demasiado bien, aunque prefería no pensar en ella. Una historia que había terminado con una e

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   23/ Una rivalidad del pasado

    —¿Y qué tal le va a Ferrer con los negocios? —preguntó Diego intentando cambiar el tema de conversación Andrea tardó un instante en contestar.—Bien.—¿Solo bien?—Es un hombre que sabe lo que quiere.—Eso ya lo sé.Ella lo miró con cierta cautela.—¿Por qué te interesa tanto?—Por nada. Es simple curiosidad.—Sigues siendo un pésimo mentiroso. Te conozco perfectamente y sé que quisieras verlo arruinado. Diego sonrió, apagó el cigarrillo, lo lanzó al cesto de basura y se acomodó los puños de la camisa.—Me alegró verte —dijo finalmente—. Había olvidado lo fácil que resulta hablar contigo.—A mí también me alegra verte. Aunque debo admitir que no esperaba encontrarte comprometido.—La vida da muchas vueltas.—¿La amas?La pregunta lo tomó desprevenido.Diego levantó la mirada y encontró a Andrea observándolo sin rastro de burla. Por primera vez desde que habían salido al jardín, ella parecía verdaderamente interesada en escuchar una respuesta.—Estoy haciendo las cosas bien con Clara

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   22/Amigos con derecho

    Asdrúbal observó cómo Clara llevaba la copa a sus labios y bebía con demasiada rapidez.Frunció el ceño.La conocía lo suficiente para sospechar que estaba intentando ahogar alguna emoción. Recordaba perfectamente aquella noche, su manera de beber cuando estaba alterada y la impulsividad que podía apoderarse de ella cuando dejaba de controlar sus sentimientos.Y ahora estaba allí, sentada junto a Diego, bebiendo como si quisiera olvidarse de todo.Aquello no le gustaba.No tenía ningún derecho a reclamarle nada. Sin embargo, verla junto a su prometido le provocaba una incomodidad que no podía disimular.La deseaba. Desde aquella noche, había intentado convencerse de que lo ocurrido entre ambos no debía tener mayor importancia. Pero bastaba con verla para que los recuerdos regresaran con una intensidad que lo irritaba.Había experimentado algo diferente con ella, algo que no había conseguido apartar de su mente.Y pensar que Clara podía terminar la noche en los brazos de Diego le resu

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   21/ Miradas que hablan

    Lo esquivé sin esperar una respuesta y continué caminando por el pasillo, con la cabeza en alto y el corazón latiéndome con una fuerza que me resultaba difícil soportar.Una parte de mí había esperado que Asdrúbal me detuviera. Que me llamara, que intentara explicarme quién era aquella mujer o que, al menos, demostrara algún interés en evitar que me marchara de aquella manera.Pero no ocurrió nada de eso.No escuché su voz detrás de mí, ni siquiera se molestó en llamarme.Apreté los labios y seguí avanzando, sintiéndome todavía más estúpida por haber esperado algo diferente. ¿Qué pretendía? ¿Qué abandonara a la mujer que lo acompañaba para venir detrás de mí? ¿Qué me confesara que también había pensado en mí durante aquellos días?¡Qué ingenua!Cuando llegué a nuestra mesa, Diego seguía conversando con dos hombres que parecían estar relacionados con el evento. Me senté a su lado, acomodé el bolso sobre mis piernas y esperé unos segundos, creyendo que al menos se volvería para pregunta

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status