Compartilhar

3/ Extraña Conexion

Autor: AZAHARA
last update Data de publicação: 2026-09-02 15:26:39

Las copas chocaron en el aire. Yo acerqué la copa a mis labios y él me miró fijamente. 

Por una extraña razón, desde que había abierto aquella puerta del hotel, sentí que podía respirar un poco mejor.

No sabía quién era Asdrúbal, ni qué hacía allí. No sabía si realmente había sido traicionado por su novia, sin embargo, aquel desconocido comenzaba a resultarme excesivamente agradable. 

No sabía si era por la forma en que hablaba, por su sentido del humor o simplemente porque, por primera vez desde que había descubierto la traición de Diego, alguien conseguía distraerme.

Él apoyó un brazo sobre la barra y me miró.

—Hagamos un trato. 

Lo miré confundida.

—¿Qué trato?

—Dejemos a nuestros ex fuera de esta conversación ¿vale?

—¡Vale! Me parece bien. 

—Hablemos de nosotros. —sugirió. 

—¿De nosotros?

—De ti y de mí. De dos personas que casualmente terminaron esta noche en el mismo bar. 

—Está bien. Empieza tú. 

—No. Primero tú.

—Qué caballero. 

—Me gustaría conocerte.

Aquellas palabras me hicieron sentir algo extraño en el estómago. Bajé la mirada hacia mi copa.

—No hay mucho que contar.

—¿A qué te dedicas? ¿Estudias, trabajas? 

—Trabajo con marketing, soy diseñadora gráfica. 

—¿Marketing? Interesante.  

Su expresión cambió ligeramente.

—Justamente estoy buscando una diseñadora.

Lo miré con una sonrisa.

—¿En serio vas a seguir haciéndome creer en lo parecido que somos? Es una vieja estrategia. 

Él soltó una carcajada.

—Bien, me descubriste. —dijo levantando las manos en señal de rendición. 

—Gilipollas… 

—Hablando en serio, —dijo con voz firme—. Me parece interesante que estudies y trabajes en eso. Ahora mismo no necesito una diseñadora para mi empresa, pero quizá para otros proyectos.

—¿Qué clase de proyectos?

—Luego hablaremos de eso. No quiero terminar conversando de negocios, un viernes por la noche. 

Levantó su copa y bebió tranquilamente.

—Ahora me toca a mí. 

—¿Qué quieres saber?

—¿A qué te dedicas exactamente? 

—Soy empresario. Tengo una constructora.

Abrí los ojos ligeramente.

—¿Una constructora?

—Sí.

—Qué casualidad —suspiré con pesar— mi novio también.

—¿Tu novio?

—Sí, bueno mi ex. Diego Manrique. 

Él levantó ligeramente las cejas y luego volvió a relajarse.

—¿Lo conoces? —pregunté.

—Hemos tenido oportunidad de cruzarnos algunas veces.

Había algo extraño en aquella respuesta, pero no quise insistir. Después de todo, yo no quería hablar de Diego. Habíamos hecho un trato, no hablar de nuestros ex, por lo que dejé el tema a un lado.

En ese instante, mi teléfono comenzó a sonar. Lo saqué de mi bolso, miré la pantalla, era Helen. 

Me levanté un poco de la barra y me alejé unos pasos para atender. 

—¿Dónde demonios estás metida? Te estoy esperando desde hace rato.

—Lo siento, cariño. Se me complicó todo en el hospital.

—¿Qué pasó?

—Tuve que cubrir la guardia de otra enfermera. 

—Está bien. No te preocupes.

—¿Cómo estás?

Miré de reojo hacia la barra. Asdrúbal estaba allí, esperándome tranquilamente. No quería contarle a Helen que estaba acompañada por un hombre al que acababa de conocer.

—Estoy bien.

—¿Segura?

—Sí.

—Clara, no quiero que estés sola después de lo que pasó.

—Estoy bien. Termino de tomarme este trago y después me voy a casa.

—Prométeme que me avisarás cuando llegues.

—Sí, te lo prometo.

—Cuídate.

—Tú también.

Colgué y regresé a mi asiento.

Asdrúbal me miró con una expresión divertida.

—¿Era tu novio?

Lo miré sorprendida.

—No. Era mi amiga.

—La que estabas esperando.

—Sí.

—Entonces tienes que estar contenta de que no me haya ido.

Puse los ojos en blanco.

—Qué arrogante eres.

—Un poco. —sonrió—. Solamente cuando me gusta una mujer.

Sentí nuevamente aquel calor recorrerme el cuerpo.

—No comiences.

—No he comenzado nada. 

—Mejor.

Él sonrió y continuamos conversando sobre cosas simples. Sobre sus gustos por la música rock y la mía, por Meléndez, lugares que nos gustaban y de algunas experiencias que nos habían hecho reír.

Me sorprendió descubrir que teníamos más cosas en común de las que imaginaba. 

En algún momento miró su reloj.

—Es un poco tarde.

Miré la hora. Ya había pasado más tiempo del que imaginaba.

—Seguramente tu novia te está esperando.

No sé por qué lo dije. Quizá quería devolverle la pregunta que me había hecho antes, o porque tal vez quería saber si realmente existía aquella mujer.

Asdrúbal levantó los ojos hacia mí. Simplemente me miró sin decir nada. 

—¿Qué? —pregunté un poco confundida. 

Él podía hacerme preguntas sobre mi ex ¿y yo no a él? 

—Nada. —sonrió ligeramente.

—Te hice una pregunta. —insistí. 

—Estás rompiendo nuestro trato —dijo con voz firme, saliéndose con total astucia del tema de conversación.  

—Tienes razón. —contesté con desconcierto. 

Bebí un trago, intentando liberarme de aquella incómoda sensación. No entendía por qué si acababa de conocerlo, sentía aquello. Eso era ilógico. No tenía ningún derecho a sentir celos de una mujer que no conocía y que estaba en su vida antes que yo.

Sin embargo, lo estaba. Estaba celosa. 

No sabía quién era realmente Asdrúbal Ferrer, pero algo muy dentro de mí, me decía que aquella noche iba a complicarse mucho más de lo que imaginaba.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   5/ Dura y Dantesca

    No sabía qué estaba haciendo. Lo único que sabía era que no quería detenerme.Apenas mis labios tocaron los de Asdrúbal, sentí que todo lo que había ocurrido durante aquella noche desaparecía por unos instantes.Sus brazos rodearon mi cintura y me atrajo hacia él, correspondiendo a mi beso con la misma intensidad con la que yo lo había buscado. Sentí sus manos firmes en mi espalda y cerré los ojos. Mientras su lengua perversa entraba en mi boca y nuestros labios parecían hambrientos. No había planeado besar a aquel hombre, pero ahora que lo tenía frente a mí, ya no quería apartarme.Nos separamos apenas unos centímetros para respirar. Asdrúbal me miró como si todavía estuviera intentando comprender lo que acababa de ocurrir.—Guau… —Sonrió, todavía sorprendido—. No esperaba esto.Lo miré sin saber qué decir.—Pensé que sería yo quien tendría que seducirte para llevarte a un hotel —bromeó él. —Eres un gilipollas. Soltó una risa.—Eso sí que no me lo esperaba.Volví a besarlo antes

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   Una Decision Impulsiva

    No entendía qué me estaba pasando. Sentir celos por Asdrúbal era absurdo. Lo conocía desde hacía un par de horas. Ni siquiera sabía demasiado sobre él, excepto lo que me había contado minutos antes, que era empresario, tenía una constructora y que, según él, acababa de pasar por una ruptura amorosa.Entonces, ¿por qué me había molestado tanto cuando mencioné a su supuesta novia y él decidió no responder?Quizá estaba demasiado sensible, después de lo que había ocurrido con Diego. Terminé mi trago, dejé la copa sobre la barra y me levanté de mi asiento. —Ya regreso. Necesito ir al baño. —murmuré mientras tomaba mi bolso. Apenas estuve de pie, sentí que el suelo se movía ligeramente bajo mis pies.Asdrúbal me observó con atención.—¿Estás bien?—Sí —respondí rápidamente. —¿Segura?—Sí.Él se encogió de hombros. Yo sonreí y me dirigí hacia el pasillo tratando de no tambalearme. Me sentía algo perturbaba por el licor. Por suerte conocía perfectamente aquel lugar, por lo que pude lleg

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   3/ Extraña Conexion

    Las copas chocaron en el aire. Yo acerqué la copa a mis labios y él me miró fijamente. Por una extraña razón, desde que había abierto aquella puerta del hotel, sentí que podía respirar un poco mejor.No sabía quién era Asdrúbal, ni qué hacía allí. No sabía si realmente había sido traicionado por su novia, sin embargo, aquel desconocido comenzaba a resultarme excesivamente agradable. No sabía si era por la forma en que hablaba, por su sentido del humor o simplemente porque, por primera vez desde que había descubierto la traición de Diego, alguien conseguía distraerme.Él apoyó un brazo sobre la barra y me miró.—Hagamos un trato. Lo miré confundida.—¿Qué trato?—Dejemos a nuestros ex fuera de esta conversación ¿vale?—¡Vale! Me parece bien. —Hablemos de nosotros. —sugirió. —¿De nosotros?—De ti y de mí. De dos personas que casualmente terminaron esta noche en el mismo bar. —Está bien. Empieza tú. —No. Primero tú.—Qué caballero. —Me gustaría conocerte.Aquellas palabras me hic

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   2/ Por Nuestros Ex

    El hombre se detuvo frente a mí.—Buenas noches. —dijo con voz tranquila y segura. Levanté la mirada y lo recorrí de arriba abajo sin disimularlo. Era bastante alto, tez bronceada y una presencia imponente. Vestía un traje oscuro perfectamente ajustado y llevaba el cabello negro, ligeramente peinado hacia atrás. Por alguna razón, cuando se acercó, sentí un extraño calor recorrerme el cuerpo. Fruncí ligeramente el ceño. Quizás eran los nervios o el trago que acababa de beber. Aunque tampoco había tomado tanto.—Buenas noches —respondí con poca amabilidad.Él sonrió.—¿Puedo acompañarte?Negué inmediatamente con la cabeza.—No. Estoy esperando a alguien.—¿Segura? —preguntó con cierta incredulidad. —Completamente. —contesté con voz firme. Él miró su reloj y después volvió a mirarme.—Es que llevas un buen rato esperando. —Ya le dije que espero a alguien ¿vale? —Está bien. —dijo encogiéndose de hombros con una tranquilidad que me irritó todavía más. —Entonces te dejo con tu espera

  • Me Case con su Rival y me Converti en la Obsesión de Mi Ex   1/ Llamada anónima

    Estaba recostada en el sofá, revisando mis redes sociales, intentando distraerme un poco. Llevaba casi media hora esperando que finalmente Diego me llamara. Habíamos quedado en cenar juntos, aunque él había dicho que primero tenía que resolver unos asuntos y que después pasaría por mí, comenzaba a impacientarme. ¿Dónde estaba metido? ¿Por qué tardaba tanto? Me senté y dejé el teléfono encima de la mesa de centro sin apartar la mirada de la pantalla; seguía apagada. Me puse de pie y me dirigí a la cocina. En ese instante comenzó a sonar. Debe ser él. Regresé corriendo y lo tomé con rapidez. Al ver la pantalla, me sentí desconcertada. No era él. Desconocía aquel número, por lo que lo dejé sonar. No me gustaba contestar llamadas de números que no tenía registrados. Seguramente sería alguna empresa intentando venderme algo, como tantas veces ocurría.El teléfono dejó de sonar por unos segundos. Nuevamente volvió a encenderse la pantalla. El mismo número. Fruncí el ceño y finalmen

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status