LOGINMi esposo, Hugo Franco, llevó a casa a unos trillizos y se empeñó en decir que eran hijos míos. Esa misma noche mandé hacer una prueba de ADN de urgencia. El resultado confirmó que ninguno de los tres tenía parentesco biológico con él ni conmigo. Aun así, Hugo me abofeteó una y otra vez, me llamó puta y me obligó a firmar el acuerdo de divorcio y a renunciar a todos los bienes conyugales. Furiosa, fui a desahogarme con mi mejor amiga, Claudia Montes. Sin embargo, en cuanto vio a los niños, agarró un cuchillo de cocina que había sobre la mesa y me desfiguró el rostro. —¡Si vuelves a decir que no son tuyos, la próxima vez te cortaré el cuello! Con el corazón encogido, compré un boleto esa misma noche y huí a casa de mis padres. Les conté entre lágrimas lo que había ocurrido, pero ellos también insistieron en que debía reconocerlos como mis hijos. Al ver que no lograban convencerme, tomaron un azadón y me golpearon hasta matarme. Ni siquiera al morir entendí por qué todos querían obligarme a reconocer a esos tres niños de origen desconocido como hijos míos. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que Hugo los llevó a casa.
View MoreVarios meses después, una vez concluida la investigación, comenzó el juicio.Cuando el fiscal presentó uno por uno los comprobantes de transferencias, los mensajes y hasta las grabaciones de las discusiones de la banda por el reparto del dinero, el sudor le perló la frente al estafador.Los acusados intentaron culparse entre sí y ofrecieron un espectáculo vergonzoso.Los miembros de la banda estaban acusados de fraude agravado, trata de personas, privación ilegal de la libertad de menores y asociación delictiva, además de los delitos relacionados con el plan para asesinarme. Hugo también enfrentaba cargos por coacción, lesiones y participación deliberada en el plan destinado a obligarme a reconocer a los niños y provocar después mi muerte. Se enfrentaban a penas severas.Hugo permanecía en el banquillo de los acusados con el rostro ceniciento, apenas capaz de mantenerse en pie, aferrado a la baranda.Insistió en que solo era un creyente engañado por el estafador y afirmó que todo lo ha
Durante la investigación también salió a la luz la historia de los tres niños.La policía localizó a sus padres biológicos: una pareja de una comunidad rural aislada.Cuando llegaron a la comisaría y vieron a los hijos que creían perdidos, ambos lloraron hasta quedar al borde del desmayo.Su relato y las palabras entrecortadas de los niños revelaron una verdad todavía más dolorosa.La banda del estafador llevaba tiempo vigilando a aquella familia de trillizos.Se aprovecharon del aislamiento de la comunidad. Primero se presentaron como representantes de una agencia de talentos y elogiaron la apariencia de los niños. Aseguraron que eran "los tres elegidos" y se ganaron la confianza de sus padres con la promesa de llevarlos a grabar un anuncio.Después inventaron que los trasladarían a la ciudad para participar en un evento infantil. También prometieron pagarles una suma considerable.La pareja cayó en el engaño y permitió que se llevaran a los niños.Una vez bajo su control, los pequeño
Así fue como Hugo buscó a mis padres y a Claudia a escondidas.Se aprovechó con habilidad de su codicia y de la necesidad que siempre habían tenido de controlarme.De ese modo, un rumor nacido de la nada en internet, manipulado y difundido por personas malintencionadas, convirtió a las personas más cercanas a mí en cómplices voluntarios del engaño. Entre todos me empujaron hacia el altar del sacrificio.Solo cuando Hugo y Claudia sintieron las esposas en las muñecas y mis padres fueron llevados a declarar comprendieron que el camino hacia la fortuna en el que tanto habían creído no llevaba a ninguna parte salvo a la cárcel.La suerte con la que soñaban terminó convertida en castigo, vergüenza y abandono.Cuando la verdad salió a la luz, aquella supuesta gran bendición se volvió una broma cruel.La alianza que parecía tan sólida se desmoronó al instante. Todos comenzaron a culparse entre sí y dejaron ver su peor rostro.—¡Agente, yo soy inocente! ¡Todo fue culpa de Hugo! Me dijo que, si
—¡No iré a ninguna parte! ¿Con qué derecho me obligan a acompañarlos?Mi madre se dejó caer al suelo y empezó a gritar:—¡Paula, eres una desgraciada sin corazón! ¿Cómo te atreves a llamar a la policía contra tu propia madre? ¡Que te parta un rayo!Entre gritos y lágrimas, se arrastró hasta quedar junto a la cama y empezó a golpearse el pecho. Su cabello entrecano se soltó y quedó desordenado, dándole un aspecto enloquecido.Mi padre me señaló y me lanzó toda clase de insultos:—¡Malagradecida! Te dimos la vida y te criamos, ¿y así nos pagas? ¿Quieres mandar a tus propios padres a la cárcel? ¿No tienes conciencia? ¡Desde hoy no eres hija nuestra! ¡Desde hoy dejamos de ser tus padres! ¡No vuelvas a buscarnos nunca!—¡Paula, me has decepcionado tanto! —gritó Hugo.Acto seguido, se soltó del agente que lo sujetaba y corrió hasta mi cama. Con los ojos enrojecidos, señaló a los niños.—¡Míralos! Son adorables. ¿Cómo puedes ser tan cruel como para rechazarlos? ¡Yo ya te perdoné! ¿Qué más qui






Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.