Share

Capítulo 457

Auteur: Esperanza Marín
—¡Así es! —Julián acompañó la respuesta con una sonrisa—. Cuando mi papá no está ocupado, le cocina a mi mamá. ¡Yo aprendí de él!

Todo quedaba en familia, al parecer.

Olivia no se lo esperaba. No era que pensara que en una casa solo la mujer debía cocinar, sino que en una familia tan adinerada como la de Julián seguro había incontables empleados domésticos e incluso un chef profesional. Además, su padre debía ser un hombre muy ocupado; ¿y aun así encontraba tiempo para cocinarle seguido a su esp
Continuez à lire ce livre gratuitement
Scanner le code pour télécharger l'application
Chapitre verrouillé

Latest chapter

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 460

    Olivia lo dijo con una actitud tajante, y en cuanto terminó de hablar se dio la vuelta y entró a la casa.Julián todavía le lanzó a Adrián una mirada despectiva antes de irse. Olivia se volvió para llamarlo:—Ya vamos a casa, ¿qué tanto haces ahí?Adrián se quedó tirado en el suelo, viendo cómo aquella puerta se cerraba.Ella había dicho “vamos... a casa”.Esas palabras, él nunca imaginó que ella se las diría a otro.“Adrián, ¿a qué hora llegas a casa?”“Adrián, quiero irme a casa primero”.“Adrián, ¿me puedes traer algo cuando vengas a casa?”“Adrián, avísame antes de llegar a casa”.“Adrián, a casa...”¿Acaso “a casa” no era algo que le pertenecía solo a él? ¡Él y ella ya tenían un hogar!Y ahora, ella le decía a otro hombre que se fueran a casa.Sintió como si unas garras afiladas le estrujaran el corazón, desgarrándolo.Así que esto era tener el corazón roto.Ella también sintió este dolor alguna vez. Cuando él la dejaba de lado por Paulina.“Perdóname, Olivia... me equivoqué...”N

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 459

    Había visto el muñeco de nieve en el jardín de al lado y quiso que su Olivia también tuviera uno. Aunque sabía que, tal vez, de ahora en adelante ella ya no sería su Olivia.La observó desde lejos, expectante ante su reacción al descubrir el muñeco de nieve. Aunque ya no quisiera saber nada de él, al verlo sentiría al menos un poco de alegría, ¿no?Sin embargo, no solo tiró la tarjeta, sino que el odioso de Julián le echó agua caliente al muñeco. Un balde no le bastó: uno tras otro. ¿Qué pretendía con eso?Al ver que la cabeza del muñeco ya se había derretido, no pudo contenerse más. Bajó del auto y fue a reclamarle a Julián.—¡Reyes! ¿Qué te propones? —Todavía traía en la ropa las salpicaduras de lodo que Julián le había lanzado esa mañana, y al armar el muñeco de nieve se le había empapado medio cuerpo. Se veía bastante desaliñado.Julián lo vio y se burló:—¿Qué, no ves? Con la nieve el camino está resbaloso. Estoy limpiando la basura para que Oli no se resbale.Nunca se atrevía a l

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 458

    Olivia no le hizo caso. Julián subió al auto a toda prisa, arrancó y se fue; las ruedas levantaron agua de nieve por todos lados.Adrián se quedó de pie en la nieve, mirando la enorme mancha de agua sucia que le había salpicado la ropa. Ni siquiera pensó en limpiársela. Solo alzó la mirada hacia el auto que se alejaba mientras una voz le retumbaba en la cabeza: “Ella está con él. De verdad está con él. Salieron juntos por la mañana de la misma casa... ¿Están viviendo juntos? Entonces ella y él...”Una amargura intensa lo invadió. Él fue su esposo durante cinco años y ni siquiera llegó a tocarla de verdad.***Julián condujo hasta la clínica. Al llegar, seguía con la cara tensa; luego, con expresión tímida, como si hubiera hecho algo malo, volteó hacia Olivia.—Olivia, perdón.Ella no entendía por qué se disculpaba.—¿Qué pasó?Una expresión de disgusto infantil asomó en la cara de Julián.—No me gusta que él venga a buscarte, y no quiero que le hagas caso. Por eso arranqué sin darte op

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 457

    —¡Así es! —Julián acompañó la respuesta con una sonrisa—. Cuando mi papá no está ocupado, le cocina a mi mamá. ¡Yo aprendí de él!Todo quedaba en familia, al parecer.Olivia no se lo esperaba. No era que pensara que en una casa solo la mujer debía cocinar, sino que en una familia tan adinerada como la de Julián seguro había incontables empleados domésticos e incluso un chef profesional. Además, su padre debía ser un hombre muy ocupado; ¿y aun así encontraba tiempo para cocinarle seguido a su esposa?Olivia creía firmemente que la influencia de los padres sobre los hijos se daba en el día a día, por pura convivencia. Por ejemplo, con el temperamento de sus propios padres, no era nada raro que hubieran criado a alguien como Mateo. Y con padres como los de Julián... no sabía bien cómo describirlo, pero el resultado era alguien como Julián.Ambos eran bailarines y sus hábitos alimenticios eran bastante sencillos. La cena de la noche anterior ya contaba como un exceso, así que por la mañana

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 456

    Julián se apresuró a sostenerla.—Siéntate, siéntate. Yo me encargo.La guio hasta el sofá y la sentó, pero ella seguía agitando la mano.—Estoy bien, no me pasa nada, en serio.—Ya, ya, ya, estás bien. Voy a recoger —dijo Julián, siguiéndole la corriente.Solo que, apenas terminó de meter los platos en el lavavajillas y salió, ella ya se había quedado dormida en el sofá. Temiendo que fuera incómodo dormir ahí, la llamó con suavidad:—Olivia, Olivia, ¿vamos a la cama?Pero ella tenía los ojos cerrados y no había forma de despertarla.Julián suspiró, la levantó en brazos y la llevó a la habitación. Estaba muy borracha: las mejillas encendidas, como pintadas de carmín.Al inclinarse para depositarla en la cama, la respiración tibia de Olivia le rozó la oreja y contuvo el aliento. Contempló sus mejillas sonrojadas y esos labios que parecían teñidos con jugo de rosa, no quería apartarse de su lado. Quiso inclinarse un poco más, solo un poco más, y alcanzaría sus labios. Aunque fuera apenas

  • Mi Desamor Ideal   Capítulo 455

    El celular sobre la alfombra parpadeó.Tenía un mensaje. Lo tomó y vio que era de Julián, el vecino.“¡Sal a ver el muñeco de nieve!”¿Muñeco de nieve?Se puso el abrigo y abrió la puerta. El viento frío se coló; en apenas una tarde, la nieve ya cubría medio palmo afuera.En el jardín de Julián había un muñeco de nieve bastante feo. Julián estaba parado a su lado, agitando la mano con entusiasmo, con una amplia sonrisa.Olivia se acercó y descubrió que el muñeco tenía una rosa en la boca.—Se llama Copito —dijo Julián.—Ese nombre es bastante cliché, ¿no? —Olivia rio.—¡Pero su actitud no es nada convencional! —Julián sacó un ramo de rosas de detrás del muñeco—. Copito dice: “Te regalo estas flores para desearte felices vacaciones”.Olivia lo miró con una sonrisa, sin decir nada.Julián fue enrojeciendo poco a poco, y las manos con las que sostenía el ramo perdieron algo de seguridad. Sin darse cuenta, ya llevaba casi medio año fuera del país. En ese medio año, las intenciones de Juliá

Plus de chapitres
Découvrez et lisez de bons romans gratuitement
Accédez gratuitement à un grand nombre de bons romans sur GoodNovel. Téléchargez les livres que vous aimez et lisez où et quand vous voulez.
Lisez des livres gratuitement sur l'APP
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status