ホーム / Otros / No me divorciare de mi marido tirano. / Capítulo 10: Eres mi obsesión (Parte II)

共有

Capítulo 10: Eres mi obsesión (Parte II)

作者: Una tal t
last update 公開日: 2026-10-25 23:48:39
Advertencia ⚠: Contenido +18. Sin más le dejó el capítulo a disposición.

Emma lo observó mientras con una señal de su mano le indico a Lucas que se pusiera de rodillas sobre la alfombra principal. El roce de la alfombra bajo sus rodillas fue el golpe de realidad definitivo. El gran Lucas Vanderbilt, el hombre cuyas decisiones movían miles de millones de dólares en los mercados internacionales, avanzaba a gatas por el suelo de la suite principal, con la camisa blanca desabrochada arrastrándose
Una tal t

¡Hola personitas hermosas~! Perdón por la tardanza, la verdad mi salud me tiene muy ocupada últimamente pero me estoy haciendo espacio para escribir nuevamente y entregarle más historias de Emma y Lucas, espero que lo disfruten 💫❤️

| のように
この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード
ロックされたチャプター

最新チャプター

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 11: La junta directiva.

    La sala de juntas del piso cuadragésimo segundo del edificio Vanderbilt no era un espacio diseñado para la concordia, sino un coliseo de cristal y acero donde las reputaciones se trituraban y las fortunas cambiaban de manos en cuestión de segundos. La mesa central, una pieza monolítica de ébano africano pulido hasta reflejar las luces del techo como un espejo negro, estaba rodeada por doce de los hombres y mujeres más influyentes del sector financiero internacional. Cada uno de ellos acumulaba décadas de experiencia en el arbitraje de adquisiciones hostiles, y ninguno era propenso a bajar la cabeza del orgullo. Sin embargo, a las nueve y cinco de la mañana, la atmósfera en la sala era de una cautela casi reverencial. El murmullo de los analistas principales y los asesores legales, apostados en las filas de sillas secundarias pegadas a la pared, cesó de golpe cuando la puerta doble se abrió. Emma Vanderbilt entró primero. El Traje sastre blanco marfil que vestía parecía capturar t

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 10: Eres mi obsesión (Parte II)

    Advertencia ⚠: Contenido +18. Sin más le dejó el capítulo a disposición. Emma lo observó mientras con una señal de su mano le indico a Lucas que se pusiera de rodillas sobre la alfombra principal. El roce de la alfombra bajo sus rodillas fue el golpe de realidad definitivo. El gran Lucas Vanderbilt, el hombre cuyas decisiones movían miles de millones de dólares en los mercados internacionales, avanzaba a gatas por el suelo de la suite principal, con la camisa blanca desabrochada arrastrándose levemente y la mirada fija en los talones descalzos de su esposa. Cada avance era una lenta y dolorosa humillación que, paradójicamente, alimentaba la durísima erección que tensaba el tejido de su pantalón gris. Emma no se giró a mirarlo de inmediato. Permaneció de espaldas, contemplando el crepitar de la chimenea, saboreando el eco de los movimientos de Lucas a sus espaldas. El silencio de la mansión se rompía únicamente por el crujido de la leña y la respiración rota del magnate. Cuando él

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 10: Eres mi obsesión (Parte I).

    El silencio nocturno de la mansión Vanderbilt ya no era el de un hogar en paz, sino el de una fortaleza sitiada por sus propios secretos. Tras el torbellino de la junta directiva y el anuncio oficial de la reestructuración del consejo, los mercados financieros habían reaccionado exactamente como Emma lo predijo: un pánico inicial de veinte minutos seguido de una escalada histórica en el valor de las acciones al confirmarse la absorción tecnológica de los activos de la firma Rossi. Para el mundo exterior, Lucas Vanderbilt seguía siendo el titán implacable de las finanzas; para los muros de mármol de su residencia, era un hombre encadenado a una sombra. Faltaban pocos minutos para la medianoche cuando Lucas entró a la habitación de huéspedes que Emma le había asignado. El espacio, aunque lujoso y digno de cualquier monarca, se sentía como una celda de aislamiento. Durante las últimas doce horas, se había visto obligado a interpretar el papel del magnate intocable frente a los comités,

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 9: El peso de la riqueza.

    Durante la noche Lucas y Emma, se quedaron a solas en la habitación matrimonial, quedando suspendido sobre ella en la gran cama, temblando por el esfuerzo de contener el impulso primitivo de poseerla. El roce de sus cuerpos generaba una estática casi dolorosa, pero la advertencia de Emma flotaba en el aire de la alcoba como una ley inquebrantable. Sus ojos oscuros, fijos en los labios de ella, suplicaban en silencio la orden que le permitiera acabar con ese tormento. Emma lo observó desde su posición, disfrutando cada segundo de la tensión que consumía al magnate. Estiró una mano y, con la yema del dedo índice, delineó el contorno de la mandíbula rígida de Lucas, bajando lentamente por su cuello hasta posarse en su pecho, donde el corazón de él martilleaba con fuerza salvaje. —Mírame, Lucas —ordenó ella en un susurro gélido. Él levantó la vista de inmediato, completamente subyugado. La vulnerabilidad en sus facciones era absoluta; el hombre despiadado de los negocios se había disuel

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 7: El vals sobre el cristal roto

    El salón de gala del hotel Regis resplandecía con la opulencia que solo las fortunas más antiguas y despiadadas de la ciudad podían desplegar. Enormes lámparas de cristal de Bohemia colgaban de los techos altos, decorados con frescos dorados, bañando con una luz cálida a los cientos de invitados vestidos de rigurosa etiqueta. Diamantes que reflejaban la luz, sedas que susurraban al movimiento, risas ensayadas y el tintineo constante de copas de champaña Dom Pérignon formaban la sinfonía perfecta de la alta sociedad. Para el ojo inexperto, aquello era simplemente una noche benéfica más para la élite; para Emma, era un campo de batalla alfombrado donde planeaba ejecutar su siguiente movimiento estratégico. Las pesadas puertas principales se abrieron de par en par y el murmullo de la multitud disminuyó de inmediato, cediendo ante la expectación. Los fotógrafos de la prensa rosa y los reporteros de las secciones económicas se agolparon en la entrada, desatando una tormenta frenética de f

  • No me divorciare de mi marido tirano.   Capítulo 8: El santuario de la reina

    El trayecto de regreso a la mansión Vanderbilt se desarrolló en un silencio sepulcral, pero cargado de una electricidad tan densa que el aire dentro del Mercedes Benz negro parecía combustible a punto de estallar. Alejandro Silva se había quedado en el club The Obsidian coordinando los detalles legales con el equipo de seguridad privada y los oficiales federales, dejando a la pareja a solas en el asiento trasero.Emma miraba por la ventana. Las luces de la ciudad se reflejaban en sus ojos oscuros, fijos y calculadores. En su regazo, sostenía el bolso de mano que resguardaba el disco duro externo; la llave del imperio que Carla había intentado regalar. A su lado, Lucas mantenía la vista perdida en el suelo del vehículo. El esmoquin negro, que a primera hora de la tarde proyectaba la imagen de un magnate intocable, ahora se sentía como una armadura pesada y asfixiante. La traición de Carla lo había vaciado por dentro, pero lo que verdaderamente le causaba temblores en las manos er

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status