共有

Capítulo 5

作者: Gi Dominguez
last update 公開日: 2024-12-18 04:06:12

—Yo soy tu cambio —me dijo el hombre lobo —. Te encuentras ante la frontera de una nueva vida, una nueva era, una nueva forma de vida.

Tragué saliva con fuerza, lo observé dudosa sin comprender sus palabras.

—¿Qué estás diciendo?

—Te convocaré a ser una loba —dijo él.

—¡Por favor, piensa un poco más en ti mismo! —dije.

—¡No puedo dejar que te vayas! —gruñó el hombre lobo— . ¡Debes convertirte en una loba!

—¡¿Por qué?!

—No me importa si odias a los humanos —dije  —. ¡No tengo por qué convertirme en una loba!

El hombre lobo gruñó, su cara se ensombreció más. Pero entonces me alejé, él, me observó a la distancia y juré ver una sonrisa en la niebla. 

Por fin había llegado al hospital, suspiré de alivio al ver que estaba rodeado de policías. Dí mi declaración, comentando que él había intentado asesinarnos a todos, las cámaras mostraron el momento exacto que el se golpea contra la pared, pero… no aparecía la niña.

Aquello me pareció confuso. Pero no pude decir nada más, por suerte no había mencionado a Jes.

Me internarían como una loca.

Pude llegar a mi casa. Mi pequeño departamento alquilado, me pareció lo mas cómodo en este mundo. Mis padres, no querían que me marchara de casa, pero quería ser independiente. Y ahora era una adulta estresada por deudas.

Entré a la ducha, y mientras el agua caliente absorbía la suciedad, mis pensamientos me llevaron a sus caricias. Moví el rostro de un lado al otro, no, no podía pensar en eso. Fruncí las cejas.

Salí envuelta en una toalla y observé el portarretrato, una foto mía y de mi ex novio, aparecía para destrozarme.

—¿Para qué tengo esto? –pregunté enojada conmigo misma, pero cuando quise tirar el portarretrato, me detuve. Mis dedos acariciaron el rostro de William, y mis ojos se cristalizaron.

Le había amado con toda mi alma. Pero no éramos nada sólido. Cuando yo llegué a su vida, su pasado estaba marcado por un viejo amor, que aún guardaba en su memoria y en nuestro presente.

Éramos vecinos. Nos veíamos a diario, y un día lo invité a la casa. Nos besamos hasta lugares donde no se podía nombrar, pero, no llegamos a más.

Yo, me hubiera entregado, pero él… no podía. Quizás porque no me quería, y era alguien respetuoso. Siempre se iba antes de quitarme las bragas, para dejarme confundida y triste. Cuando decía que no dejaría que él se volviera a acercarme, mi corazón le abría la puerta.

Volvíamos a besarnos, me despertaba al día siguiente y le preparaba el desayuno. De un momento al otro, luego de algunos meses así, él se mudó a mi departamento. Nuestros cepillos de dientes ahora estaban juntos, y esta nueva novedad en mi vida, me mantenía feliz.

Ya no era tan insoportable las guardias en el hospital, si al llegar estaba él. Pero aquellos mágicos seis meses a su lado, se transformaron en una tortura triste. Cuando comenzó a irse de la nada.

A veces nos besábamos, y él, debía marcharse. No lo comprendía, pero decidía darle su propio espacio. Porque estaba enamorada de él, y no, no quería agobiarlo. Quizás, tenía algo en su mente, o eso quería pensar en ese instante.

Un día, se fue por un mes. Yo siempre lo esperé, pero cada día la esperanza que el volviera, se disipaban. Ni siquiera comprendía su actitud, pero yo era tonta, cuando el regresaba lo esperaba con un beso y hablábamos como si no me hubiera abandonado por tanto tiempo.

Amanecía llena de felicidad y de pronto, volvía a marcharse. Hasta que dos meses después, regresaba a mis brazos ¿Qué cosa me consolaba? Saber que volvería a mi lado. 

Pero un día, mientras caminábamos en el parque, se detuvo. Sus ojos se clavaron en una preciosa chica: cabello castaño; ojos marrones y expresivos; llevaba un abrigo oscuro con una boina que hacía juego con sus ojos. 

Y en ese momento, él, se fue de mi lado para hablar con ella. Por primera vez, no lo esperé. Regresé a la casa sintiéndome destruida, y al buscar a esa chica, encontré que era su antigua prometida.

Ni siquiera volvió en ese día, ni en los siguientes.

Y volviendo al trauma de mi amor imposible, desde ese día pasó otro mes triste. Donde él, volvió. Pero confesó que estaba enamorado de ella, no de mí. A pesar que le abrí mi corazón durante casi un año, él me pidió quedarse pero amando a otra. Y estúpidamente le dije que sí. 

Me conformaba con cualquier cosa, menos que me abandonara. 

Los primeros días, nos pasamos besándonos y amándonos, pero nunca llegábamos a tener sexo. Supe que era por ella, pero no mencionaba nada para no discutir con él.

Mi dignidad, no podía rozar más el suelo. Pero esos magníficos dos meses, se convirtieron en ausencias. Había noches que volvía a irse, hasta que un día, regresó con el cuello lleno de sus besos. No pude más, él me suplicó que no lo dejara y que la olvidara pero no pude. Y se fue, nunca más volvió y en parte se lo agradecía. Recuerdo sus palabras, como si estuvieran marcadas en mi piel.

—“Ailín… yo te amo pero… no puedo despegarme de ella… es mi otra mitad, no puedes entenderlo…”

Despejé mis pensamientos, acariciando a mi perrita. Suspiré, al menos la tenía a ella. Finalmente, por primera vez luego de dos años, había tirado el portarretrato con él. Suspiré, pero era lo mejor.

Era algo pasado, ya… no le amaba ¿verdad?

—Soy fuerte… soy fuerte –repetí una y otra vez.  Sin embargo, en un momento me quebré. Nunca podría olvidar a alguien tan importante como él. Pero sabía que no tenía caso llorar por alguien que nunca me quiso.

Mi puerta sonó, confundida y un poco asustada, me acerqué ¿Y si acaso era él? Pero para mi alivio, era Lucía, mi amiga.

—¿Dónde estabas metida? –preguntó mientras ingresaba con unas bolsas –traje comida, es noche de chicas.

—¿ya es viernes? –quise saber confusa y ella me observó de manera rara –sí, estoy algo perdida en este día y…

—¡No puede ser! –su grito me interrumpió. Cerré la puerta y seguí su voz. Llegué frente a ella, señalaba sorprendida la sombra del portarretrato. Incluso estaba la marca, no lo había notado.

—Sí, ya no está.

—No puede ser… ¿Lo has tirado? –quiso saber y asentí con pasciencia —¡Por fin! ¿Con quien te acostaste?

Aquella pregunta me desconcertó y levanté una ceja sin saber que decir.

—Yo… no me acosté con nadie Lu –murmuré y ella me observó con los brazos cruzados.

—Bien, supongo que te creo, entonces… ¿qué es eso? –preguntó y aterrada, pasé la mano por mi cuello —¡Caíste!

—Bien, conocí a alguien pero… no pasó nada –comenté y ella me persiguió por toda la casa intentando encontrar “algo”. Sin embargo no le dije nada más, y comenzamos a ver una película. 

Al día siguiente, estaba en otro hospital. El otro estaba cerrado y habían trasladado a los pacientes. Estaba frente al señor Jhonson, era un enfermo terminal. Se mostraba sumamente débil.

Me causaba tristeza porque era un hombre muy gracioso y bueno. Siempre fue voluntario en los centros de ayuda, y dedicó todo para ayudar a los demás. Era una persona muy querida, las visitas a diario lo confirmaban.

Su habitación estaba rodeada de globos, flores y dibujos. Suspiré, no quería que se fuera pero ya estaba acostumbrada a la muerta. Algo que había sido muy difícil en mis comienzos. Por eso creo que la ausencia de William, fue soportable.

Y Jhonson, me ayudó mucho a superar ese mal de amor, dándome consejos y escuchándome. 

Pero se veía muy mal. No quería que se fuera, era, alguien querido en este hospital. Tomé su mano, y luego observé su respiración con mi reloj. Luego de controlar su temperatura, caminé hacia la salida.

En mi turno libre, salí al estacionamiento, necesitaba fumar un cigarrillo para calmar mis nervios.

Además, sus ojos azules me perseguían constantemente al igual que sus labios. Suspiré, dándole una calada.

—Eso te matará –comentó una voz, dí un respingo y al abrir los ojos me encontré a la niña.

—¡Yes! ¿Qué haces aquí? –pregunté y me acerqué a su lado, no sin antes arrojar el cigarrillo lejos de la pequeña.

—Ver que estés bien. Me alegra saber que lo estás. Aunque… mi padre no tanto. Está citando a muchas mujeres  a su cuarto, se escuchan… —comentó y fue bajando el timbre de su voz hasta susurrarme al oído –sonidos extraños, como palmadas y…

—Bien, bien. Supongo que… está conociendo a otras mujeres –comenté convencida y ella asintió.

—¿No te afecta? –preguntó y negué.

—Claro que no.

—Mientes –comentó señalándome, tenía un bonito vestido mas moderno.

—No miento. Además… no me atrae tu padre y… somos de mundos distintos.

—¿Y eso que tiene? –preguntó interrumpiéndome y suspiré mordiendo mis labios –te puede convertir.

—¡No quiero eso! –exclamé y ella se encogió de hombros.

—No es tan malo. Puedes ser un animal, además cada persona tiene una habilidad diferente y…

—Ya, ya entendí.

—Ailin… quiero que seas mi madre –dijo sin tapujos. Me detuve, girándome abruptamente hacia ella. Me veía con una adorable sonrisa, que luego se ensombreció –mi madre fue asesinada hace doscientos años por humanos. Por eso…

—Él nos odia –comenté perpleja y ella asintió acercándose.

この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード

最新チャプター

  • Papá traje una humana   Final

    ———————————Iría a la mañana siguiente. En esa noche, estábamos en una casa cercana a la de mis padres. Estábamos mirando la televisión, cuando de pronto una pequeña cajita color azul apareció frente a mis ojos.—¿Y esto…? –pregunté sorprendida y mis ojos se encontraron con Zane.­—¿Quieres ser mi esposa? Pero… no porque seas mi mate. Porque me enamoré de ti por ser tú… te amo inmensamente –comentó y mis ojos se cubrieron de lágrimas –Oh… ¿fue muy rápido…?—No es eso… yo… me siento tan feliz –comenté y lo abracé. Me colocó el anillo y sonreí enormemente. Sin embargo, al día siguiente cuando eran las cinco de la mañana, ya estaba por marcharme.Llegué a la entrada de la habitación, y observé de reojo a mi futuro esposo. Lo dejé, y me subí a su auto para marcharme. Quería respuestas de Yes, y las obtendría. El camino, fue un viaje largo y tedioso. Para ser sincera, tenía algo de miedo.Quizás Yes, nunca me quiso y simplemente quería vengarse de mí. Miles de preguntas inundaron mi mente,

  • Papá traje una humana   35

    —————Me sentía furiosa. Zane, no me dejaba salir y en ese día había intentado todo para hacerlo. Las ventanas estaban selladas, y la puerta también. Frustrada, cuando abrió la puerta me subí encima y mis garras estaban sobre su cuello.—¿Me matarás? –preguntó con una sonrisa ladina –adelante.Lo solté furiosa y me senté en el suelo. Abracé mis piernas llorando y él me abrazó.—Bien, iremos –comentó finalmente y lo observé con sorpesa –pero debemos ser muy discretos y… debes ocultarte.—Bien, me pondré una gorrita y… una bufanda –susurré y el me observó asintiendo. Se acercó a mí para envolverme con mi abrigo y comenzó a guardar mi ropa.Lo observé apoyada en el marco de la puerta. Mis ojos se encontraron con los suyos, se acercó a mí y presionó mi mejilla con la palma de su mano. Mis ojos se encontraron con los suyos antes de decir alguna palabra.—Te amo mucho, sé que quieres protegerme –susurré y él asintió envolviéndome en un abrazo.—Eres… lo que mas amo en esta vida. No quiero q

  • Papá traje una humana   34

    Dos meses pasaron, estábamos solos. Yes, se encontraba cuidando la manada, aunque una parte de mí, quería volver a la normalidad. Pero estar al lado de Zane, me llenaba de felicidad. Cada día, nos amábamos y abrazamos hasta quedarnos dormidos.Las mañanas eran perfectas, ambos acurrucados y él se levantaba para traerme el desayuno a la cama. Le amaba, claro que sí. Pero, no sabía que pasaría con el bebé ¿Lo amaría tambien?Aquella duda, me tenía pensativa. Despues de todo, había querido abortarlo. Mordí mis labios procurando que la tristeza, no se llevara nada de mí.—¿Pasa algo? –preguntó sentándose a mi lado. Estaba en el jardín, de vez en cuando salíamos para tomar aire fresco y no estresaros por el encierro.—Nada –mentí sin verlo a los ojos.—Cuando mientes te muerdes el labio inferior y arrugas la nariz –señaló divertido.—¿De verdad hago eso? –pregunté tocándome el rostro y asintió —¿vas a querer a este bebé?—Cómo si fuera mío –comentó y sonreí, atrapó mi mano y sonreí mientra

  • Papá traje una humana   33

    —Luka solamente te usaba para conseguir tu fuerte sangre, ¡nada más! –exclamó y mis ojos se llenaron de lágrimas asintiendo.—Lo sé… pero este bebé Zane, no tiene la culpa. Yo… no sabía que eso podía ser posible. Mierda –chillé cubriéndome el rostro sin saber bien que hacer.—Querrán casarte…—Pero tu me protegeras –contesté y él se quedó viéndome unos segundos antes de asentir.—Ya… había escuchado eso antes –dijo deteniéndose a la mitad de la frase e ingresó al auto –hay que desaparecer.—¿D—desaparecer? –pregunté y asintió. Tomó su teléfono, realizó algunas llamas que no podía llegar a comprender, y finalmente aceleró lejos de allí. No sabía hacia donde iríamos, pero mis dudas fueron resueltas, cuando llegamos al aeropuerto.—Bien, te compré un pasaje. Tu vuelo –comentó y observó su teléfono –sale en una hora.—Zane… ¿no vendrás conmigo? –pregunté temblorosa y negó –ven conmigo y con Yes…—Debes estar sola. Yo… buscaré a las personas que querrán hacerte daño. Prometo que nadie te l

  • Papá traje una humana   32

    Pero pasan dos horas, cuando Luka, ingresa por la puerta. Sus ojos me observan y yo, lo ignoro.—¿Qué haces aquí Luka? –quise saber, mientras cortaba fiambre sin prestarle atención.—Necesitaba sangre –comentó y me reí. Apagué la maquina, y lo observé con los brazos cruzados –lo lamento mucho. Yo…—¿Lo lamentas? Claro me imagino. Además de beber sangre, tienes sexo con tus victimas ¡Qué conveniente! –exclamé y bajó la vista.—Yo…—No vuelvas a hablarme –comenté y me dí la vuelta, para pasar un trapo por la maquina. Él me siguió observando –ya puedes irte.—No me iré.—Luka, largo –sentencié señalando la puerta y sonrió –vete…—No me iré –dijo taciturno y negándose. Hasta que un tercero ingresó.—La señorita dijo que te marches –respondió y él lo observó con una mueca.———————————————————————————Al girarse, se encontró con Zane fulminándolo con la mirada. Luka sonrió y me señaló con el dedo –ya me cambiaste ¡Bravo! –exclamó y comenzó a reírse divertido. Lo contemplé perpleja y me obs

  • Papá traje una humana   31

    —¿Eso es posible?Recuerdo que pasamos toda la tarde recogiendo flores, y cuando por fin regresamos a casa, mamá estaba allí, esperando con una sonrisa.—Chicas, ¿cómo les fue? —preguntó, corrí hacia ella exclamando con mucho entusiasmo:—Mamá, ¡Ailim tiene poderes! —exclamé, y mamá se sorprendió.— ¿Poderes? —preguntó nuestra madre, mirando a Ailim, que se encogió de hombros.—No estoy segura de qué pasó —dije —, pero mi cortada se curó sola.Mamá se volvió hacia Ailím.—Y ¿por qué crees que Ailim tiene poderes?Miré a mi hermana y luego a su madre.—Bueno, recogimos flores —dije— y me corté la mano en una roca afilada. Pero cuando yo miré mi herida, estaba desaparecida. Así que me pregunté si ella tenía poderes, como en las películas.Mamá alarmante se arrodillo a su nivel.—Bueno, puede que sea cierto o puede que no —dijo nuestra madre, y nos miramos entre sí —, pero lo importante es que no tengas heridas y que hayan recogido algunas hermosas flores.Con felicidad, habíamos asen

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status