공유

Similares Cap 5

작가: Pris
last update 게시일: 2025-11-19 06:51:34

Sujhan sonrió débilmente —No necesito médico… solo tengo hambre —

Andy le ofreció una bolsa de papel —Toma, come este emparedado de jalea, te hará bien. Y aquí tengo jugo de naranja —

Ella lo miró y, por un instante, el gesto quedó suspendido al notar a quien estaba en el asiento delantero. Un hombre de buen perfil y ojos verdes la observaba por el retrovisor; el parecido con su esposo la incomodó.

—¿Y usted quién es? — Preguntó con reservas.

El hombre bajó la mirada, calmado —Soy Andy. También voy al pueblo. Por favor, no me mires con desprecio; no he venido a hacerte daño. Solo te ofrecí comida y jugo —

Sujhan aceptó con un “Gracias” escueto y tomó el emparedado, apartando la mirada para no comparar más.

—Maynor, ¿Me pueden curar las heridas? Me duelen — Dijo, tocándose la cara con gesto de protección.

—No puedo hacerlo yo — Contestó Maynor con pesar— Me quitaron la magia y aquí solo el médico la posee y él, sus manos saben que hacer —

Andy se inclinó hacia ella con suavidad —Si quieres, puedo intentarlo — Ofreció.

—No, gracias — Respondió ella con desconfianza— Sanarán solas. ¿Por qué dicen que no tienen magia? ¿Porque cometieron algún delito? —

—Diría más bien que fueron víctimas de injusticias — Explicó Maynor— A nuestros patrones nos acusaron de cosas que nunca investigaron. Por eso nos quitaron la magia. ¿Quién puede contradecir a un líder como Lissandro o a la matriarca de los clanes? —

Sujhan se dejó llevar por la tristeza —Si yo fuera la hija principal tendría magia… estaría cuidada, sin golpes. Nadie quisiera ser entregada por poder a quien te lastima —

Andy tragó saliva, con remordimiento en la mirada —No quisimos ofender — Dijo— Déjame intentar curarte —

Maynor resopló, notando que su compañero había metido la pata antes, pero asintió en silencio. La tensión en el vehículo se espesó; Andy se movió hacia la parte trasera, abrió una mochila y sacó un frasco pequeño con hojas trituradas y un paño limpio. Olía a tierra mojada y romero.

—Maynor, por favor, párate un momento — Pidió Andy con voz baja.

—Pero ya estamos a pocos kilómetros y se está haciendo de noche — Replicó Maynor, inquieto—

—Será rápido — Insistió Andy.

Maynor desaceleró y detuvo el vehículo a un lado del camino. El crepúsculo teñía los pinos de gris azulado. Andy recogió unas hierbas del borde del camino con un poco de su magia, un halo leve e imposible de ocultar, las machacó en el frasco hasta sacar un líquido espeso y aromático, y luego abrió la puerta trasera para sentarse junto a Sujhan.

Con manos firmes y cuidadosas, limpió la suciedad de las heridas de su rostro. No habló mucho; sus movimientos eran precisos. Puso compresas empapadas en el ungüento y las presionó donde los moretones comenzaban a inflamarse. Sujhan cerró los ojos y, por primera vez desde que había escapado, dejó caer una respiración que no parecía temblar tanto.

Maynor observaba en silencio por el espejo retrovisor, incómodo y vigilante. Andy, sin levantar la vista, murmuró —No soy él. No te golpearé. Estoy aquí para protegerte —

La frase flotó entre los árboles mientras la carretera los llevaba de nuevo hacia el pueblo, ahora con las sombras alargadas. Sujhan, más pálida pero menos rígida, tomó un sorbo del jugo. El alivio fue pequeño, pero real.

A lo lejos, las luces del poblado empezaban a parpadear, una hilera de faroles, una cabaña con humo en la chimenea. El motor volvió a encenderse y el vehículo retomó su camino.

Andy decidió no usar más magia sobre Sujhan, consciente de que cualquier gesto demasiado poderoso podría asustarla o hacerla sentir traicionada por aquellos que intentaban protegerla. Debía ser cauteloso y ganarse su confianza.

—Toma esto, te ayudará a sentirte mejor — Dijo, extendiéndole un pequeño frasco con una sustancia tibia y aromática —

—Estoy bien, gracias — Respondió ella, con voz débil, aunque la fiebre comenzaba a notarse en sus mejillas.

—No lo estás — Replicó él con suavidad— La herida de tu rostro está empezando a causar fiebre. Déjame ayudarte a sanar esos golpes —

Andy le sonrió levemente y colocó la mano junto al frasco, ofreciéndoselo con cuidado.

—Gracias — Murmuró Sujhan, temblando. La proximidad de Andy y el recuerdo de su esposo hacían que su miedo creciera, aunque supiera que él no era su agresor.

Con manos cálidas y seguras, Andy rodeó su rostro y aplicó la mezcla suavemente, dejando que su toque sanador hiciera efecto sin recurrir a magia visible. Sujhan cerró los ojos, conteniendo el miedo a recibir un golpe.

—No temas — Susurró Andy— No te haré daño —

Sintió un alivio lento, casi tibio, y por primera vez desde su escape pudo respirar sin tensarse.

—Ya está curada — Dijo Andy— Puede que aún te sientas un poco cansada, pero con los días todo desaparecerá —

Sujhan abrió los ojos y, con cautela, le dio las gracias —Comprendo… gracias —

—Ya casi llegamos — Informó Maynor, señalando por la ventana— Esta es la aldea. Aquí puedes comprar suministros, ropa, semillas y algo de comida. Más adelante hay un lago donde puedes pescar. Y si quieres instalarte en un lugar apartado, en los alrededores encontrarás un sitio para hacerlo —

—¿Me puedes ayudar, Maynor? — Preguntó Sujhan, aún insegura— No sé cómo funciona el dinero acá —

—Claro, no te preocupes — Respondió él con una sonrisa tranquilizadora.

Al bajar del vehículo, Maynor la presentó a algunos habitantes del pueblo. La gente los recibió con curiosidad, pero sin amenazas. Juntos compraron comida, tres juegos de ropa, herramientas básicas para sembrar y otros artículos esenciales para sobrevivir en ese lugar. Sujhan observaba todo con una mezcla de asombro y alivio; Al fin y desde las semanas de escape, sentía que podía empezar de nuevo, lejos del dolor que la había perseguido.

Mientras regresaban al vehículo, Andy la miró con seriedad —Todavía hay mucho trabajo por hacer contigo. Pero poco a poco, podrás recuperar fuerza y confianza —

Sujhan asintió, tomando aire y dejando que el entorno y las personas del pueblo fueran su primer refugio seguro. El miedo y la fatiga parecían ceder espacio a una pequeña esperanza.

Al llegar al centro del pueblo, Andy se bajó con discreción. Se despidió en voz baja de Maynor y Sujhan; Maynor, a su vez, la llevó con su esposa para que descansara aquella noche.

—Sujhan, ella es mi esposa, Emili, y este es mi hijo, Sarian — Presentó Maynor con orgullo suave.

—Mucho gusto — Dijo ella con una sonrisa temblorosa.

—¡Niña, qué linda eres! Bienvenida — Saludó Emili, acariciando la mejilla de Sujhan con ternura.

—Gracias — Respondió Sujhan, aún con la voz rasposa por el viaje.

—Deben estar cansados, hambrientos y con ganas de descansar — Dijo Emili, ya en modo anfitriona.

—La verdad es que sí — Aceptó Maynor.

—¿Te gustaría bañarte, Sujhan? — Ofreció Emili.

—Se lo agradecería mucho — Contestó ella, aliviada.

이 작품을 무료로 읽으실 수 있습니다
QR 코드를 스캔하여 앱을 다운로드하세요

최신 챕터

  • Quiero estar a tu lado   Quiero estar a tu lado Cap 225

    — No, son nuestros compañeros de vida y ahora podremos disfrutarlos sin el temor de perderlos en un sacrificio o guerra, ahora solo será el tiempo el que nos separe — Sujhan puso una sonrisa y no tardo en darle un beso a Andy del cual respondió con la misma calidez y dulzura.— Te amo y mi deseo es siempre estar a tu lado, es lo que quiero —Pasado los días, los meses y el tiempo, el sol de la tarde acariciaba la playa con un calor suave, mientras las olas rompían suavemente sobre la arena dorada. El aire olía a sal y libertad, y en cada rincón se percibía la tranquilidad de un mundo que finalmente encontraba su equilibrio.Andy caminaba con paso firme, con una niña de cabello oscuro en su mano derecha y un bebé recién nacido en su izquierda. Sujhan lo seguía, con la sonrisa iluminando su rostro, sus ojos reflejando la felicidad de quienes finalmente podían respirar sin temor. Los rayos del sol jugaban con sus cabellos, y el sonido de las risas de los niños se mezclaba con el murmullo

  • Quiero estar a tu lado   Ya somos libres Cap 224

    Entre todos los presentes, Lessandro permanecía en silencio. A unos metros del grupo, observaba la escena con los brazos caídos a los costados, el rostro inmóvil pero los ojos encendidos de emociones que no lograba contener.Frente a él estaban sus tres hijos. Norberto, con la frente alta y el corazón marcado por el sacrificio enlazado su mano a la de Amelia quien acariciaba su vientre; Royer, firme y sereno con Reina tomada de la mano; y Andy, de rodillas aún junto a Sujhan, con la mirada llena de vida y esperanza.Lessandro los observaba sin saber cómo acercarse. Había imaginado este momento tantas veces, pero ahora que estaba frente a ellos, las palabras lo abandonaban. Sentía el peso de los errores pasados, de las decisiones que habían separado a su familia, de los silencios que habían causado heridas más profundas que cualquier batalla.Su respiración era pesada. “¿Cómo se pide perdón cuando ya todo fue destruido?”, pensó, apretando los puños.Norberto lo notó primero. Sus ojos

  • Quiero estar a tu lado   Nuestra decision Cap 223

    Anfu observaba todo en silencio, sintiendo cómo la conexión que Siria había creado los unía a todos en un mismo pulso. Ella, de pie junto a él, respiró profundo y dejó que una lágrima rodara por su mejilla.—Es la luz de la restitución — Dijo con voz temblorosa— Sujhan y Andy han sellado el ciclo —En el centro del claro, Andy se encontraba de rodillas, aún cegado por la intensidad del resplandor. El viento giraba a su alrededor, levantando las hojas y haciéndolas danzar en espirales luminosas. Sus manos seguían extendidas hacia el frente, donde antes había estado la vasija, ahora convertida en fragmentos que flotaban como polvo de estrellas.Por un momento, el silencio fue total. Y entonces… un suave gemido rompió la quietud.Andy alzó la mirada, el corazón golpeándole el pecho con fuerza. Allí, entre los restos de luz, una figura comenzaba a materializarse lentamente. Primero fue su silueta, luego su rostro… el mismo que tantas veces había soñado, el que había amado y llorado. —Suj

  • Quiero estar a tu lado   Vive, Sujhan Cap 222

    Andy respiró hondo, el pecho le ardía, pero ya no de dolor, sino de algo más profundo; comprensión y un sentimiento del cual le decía que dejar de luchar no era lo correcto, que habían llegado muy lejos como para que él se rindiera. Las lágrimas comenzaron a deslizarse sin resistencia.Afuera, Siria cerró los ojos, guiando con la mente a todos los presentes —Dejen que su energía lo acompañe — Susurró— Que recuerde por qué sigue de pie —El viento sopló más fuerte, haciendo que el círculo de luz palpitara.Dentro, Andy levantó la vista, sintiendo la calidez que emanaba de la vasija. Era como si el corazón de Sujhan respondiera desde su interior.La noche comenzó a desvanecerse, y el último rayo antes del amanecer cayó directamente sobre él. Andy cerró los ojos, tomó aire y, con la voz firme pero temblorosa, expresó su deseo más puro.—Sujhan… mi mayor deseo es estar a tu lado. No me importa el pasado, ni lo que nos separó, ni todo lo que debimos enfrentar. Solo quiero volver contigo… c

  • Quiero estar a tu lado   La visión Cap 221

    —A veces — Dijo Anfu al fin, sin acercarse demasiado— El alma no necesita respuestas, sino un lugar donde recordar por qué vale la pena seguir —Andy no respondió, solo cerró los ojos.El elfo caminó un poco más cerca, su voz casi un susurro —Ella aún te escucha, Andy. Está allí, donde empezó todo… en la casa que compartieron. Siria la ha preparado, pero solo tú puedes abrir el camino —Andy apretó los puños.—¿Para qué? — Dijo con voz quebrada— ¿Para volver a perderla? ——No — Respondió Anfu con una serenidad que caló profundo— Para liberarla. Para cumplir lo que ella inició… contigo —El silencio se prolongó. Luego, sin mirar atrás, Andy se levantó y tomó la vasija entre sus manos. La energía alrededor cambió, el aire se volvió más claro, y por un instante, en el reflejo de la cerámica, creyó ver la sonrisa de Sujhan.Anfu lo siguió en silencio mientras ambos se perdían entre los árboles, hacia la pequeña casa donde el destino de todos aguardaba. El camino hacia la vieja casa se vol

  • Quiero estar a tu lado   Traer a Andy Cap 220

    Sujhan negó despacio, y una lágrima resplandeciente cayó sobre el suelo oscuro —El amor no se impone, madre — Susurró— Se comparte e incluso se comprende. Pero ustedes lo convirtieron en una cadena —Un murmullo invisible recorrió el lugar, como si los ecos de los clanes respondieran a sus palabras. Afuera, muy lejos, los corazones de quienes la amaban; Anfu, Gusto, Milor, Seina y tantos otros, parecían estremecerse al mismo tiempo, sintiendo esa conexión que aún los unía a ella.Sujhan alzó la mirada, su luz expandiéndose en ondas suaves que tocaban incluso las sombras. —Por eso este ciclo termina aquí — Dijo, más para ellos que para sí misma— Por el amor que quiso liberarse… y terminó esclavizando a todos —Entonces, el resplandor la envolvió, y el aire comenzó a vibrar con una energía que era dolor y esperanza a la vez.Las palabras de Sujhan se desvanecieron en la oscuridad como un eco frágil, pero en lugar de calma, lo que siguió fue una vibración amarga en el aire. Celinda retro

더보기
좋은 소설을 무료로 찾아 읽어보세요
GoodNovel 앱에서 수많은 인기 소설을 무료로 즐기세요! 마음에 드는 작품을 다운로드하고, 언제 어디서나 편하게 읽을 수 있습니다
앱에서 작품을 무료로 읽어보세요
앱에서 읽으려면 QR 코드를 스캔하세요.
DMCA.com Protection Status