เข้าสู่ระบบ**Capítulo 31****Dahlia**Después de que Vanessa y su madre salieron, pensé que la reunión había terminado, pero nadie del personal abandonó la habitación.Agotada de esperar, me giré hacia el pasillo para irme cuando mis ojos se encontraron de golpe con los de Chase. Verlo allí me tomó completamente por sorpresa.—¿Qué cojones? ¿Cómo has llegado hasta aquí? —pregunté, todavía un poco sobresaltada.No sabía si la culpa era la razón por la que todo se sentía tan agudo, como si cada pequeño detalle estuviera a punto de delatarme.Antes de que pudiera dar un paso atrás, Chase me agarró de la muñeca y me atrajo hacia él.—Has estado ignorando mis mensajes todo el día —dijo con voz baja—. Teníamos un acuerdo, muñeca.—Ahora no…No me dejó terminar. Empezó a caminar, arrastrándome por el pasillo vacío. La mayor parte de la escuela ya se había vaciado por las clases canceladas, así que los pasillos estaban en silencio. El corazón todavía me latía a mil por la reunión, y ahora latía por un m
Capítulo 30 Dahlia —Dahlia... Dahlia... Anna chasqueó los dedos frente a mi cara, intentando traerme de vuelta. Quería responderle, pero las palabras se negaban a salir de mi boca. Estaba demasiado aturdida para hablar. —¡Dahlia! —volvió a llamar, esta vez con más fuerza. —¿Qué? —acerté a decir al fin, pasándome una mano por el pelo como si me estuviera ahogando. ¿Qué demonios estaba pasando? Esto no podía ser cierto. ¿Qué iba a ser de mis calificaciones? Oh, por mi puta vida. Mi corazón empezó a latir con fuerza contra mis costillas. —¿Por qué? ¿Qué pasó? —pregunté. La publicación del blog no había mencionado la ofensa real. —Según la publicación, está bajo investigación pendiente... —¿Investigación de qué? —interrupí, arrebatándole el teléfono de las manos para volver a leerlo. Anna miró a su alrededor con rapidez, comprobando si alguien estaba lo suficientemente cerca como para escuchar. Entonces se inclinó y bajó la voz. —Temprano esta mañana, antes de que empezaran
Capítulo 29DahliaDing.Ding, ding.Ding, ding, ding.Mierda maldita.Me mordí el labio y agarré la almohada, intentando taparme las orejas. Mi teléfono no paraba de vibrar sin parar, el sonido taladrándome la cabeza. Al final lo alcancé con los ojos medio cerrados y miré la pantalla.Chase.—¿Qué demonios? —gruñí por lo bajo y lancé el teléfono al otro extremo de la cama, decidida a volver a dormir.Minutos más tarde, abrí los ojos de golpe. Algo andaba mal. Volví a coger el teléfono y miré la hora.Ya había pasado con creces la hora a la que debería haberme marchado a la escuela.—Oh, Dios mío...Di un salto saliendo de la cama. ¿Por qué no me había llamado mi mamá? Eso no era nada propio de ella. Ya iba tarde para mi primera clase y la asistencia de verdad contaba.Me puse lo primero decente que pillé y bajé corriendo. Chase ya estaba junto a la puerta, con el casco en la mano, listo para irse en su moto.Mi plan original había sido evitarlo por completo, pero no me quedaba de otr
Capítulo 28Dahlia—No —respondí con expresión seria mientras apartaba la mirada de él y caminaba hacia el otro lado de la cama.—Solo intentaba suplicarle que no fuera a reportar que me salté la clase con él —mentí. Por alguna razón, sentía que no había nada que pudiera decir para convencerlo del todo.Me mordí el labio y me acerqué a él, tragando saliva con fuerza mientras acortaba la distancia.—¿Por qué estamos hablando de Chase cuando hace un momento estábamos cerrando un trato? —pregunté.El profesor Gilbert arqueó las cejas.—¿Esperas que te crea eso? La forma en que te hablaba... cómo te tocaba... ¿crees que no escuché lo suficiente?—Te dije que no pasó nada —insistí, aun cuando el pulso empezaba a acelerárseme.Gilbert estiró el brazo y me agarró de la barbilla, obligándome a alzar la vista hacia él.—Eres mía. No suya. ¿Te queda claro?Antes de que pudiera contestar, me besó con rudeza, de forma agresiva, casi con rabia. Su mano se deslizó desde mi barbilla hasta mi gargant
Capítulo 27DahliaMi corazón de repente comenzó a latir con fuerza por mi madre. Si tan solo hubiera frenado sus actos promiscuos. Por mucho que intentara engañarme pensando que tal vez ella no deseaba tanto este matrimonio —teniendo en cuenta que se estaba acostando con otros hombres—, aun así no podía negar que mi mamá nunca había sido tan feliz como ahora.—No puedo —dije con firmeza, negándome rotundamente a ser su muñeca sexual.Él esbozó una sonrisa suave y se inclinó aún más esta vez, tan cerca que nuestros labios casi se rozaban.—No puedes negarte. Yo te diré cuándo termina lo que estamos haciendo. Por ahora, sigue en pie... hasta que me canse.Me levantó la barbilla, mirándome fijamente a los ojos antes de morderse su propio labio como si intentara resistirse a mí.—Falta una semana para tus exámenes. Supongo que no querrás arruinarlo todo todavía —dijo, y mi ritmo cardíaco se disparó de inmediato.Imagínate que al final se enteraba por su fuente de que mi madre en efecto l
Capítulo 26DahliaMe quedé completamente en shock, y no fui la única sorprendida. Mi madre también estaba estupefacta. Definitivamente no se lo esperaba.—¿Qué acabas de decir? —preguntó mi mamá, acercándose despacio a él como si la noticia la hubiera dejado descolocada por completo.—Hazle saber a tus amigos que la boda ya no va a suceder —repitió Gilbert, haciendo que mi mamá se congelara en su sitio, incapaz de mover ni un centímetro.—Debes estar bromeando. No hay maldita manera de que hables en serio. —Al principio de la frase su tono era calmado, pero a medida que avanzaba, su voz se elevaba cada vez más.—¿Qué quieres decir? —preguntó, acercándose aún más a él. Antes de que pudiera responder, le estrelló las manos contra el pecho.—¿Qué carajos quieres decir?Gilbert intentó pasar de largo, pero mi mamá se negaba a dejarlo avanzar. Cada paso que él daba, ella se aseguraba de seguirle los talones, gritando: «¿Qué pasó con la promesa que me hiciste? ¿Todo ese amor que me confesa







