Share

Capítulo 5

Author: Starry writer
last update publish date: 2026-10-22 13:04:16

Punto de vista de Hannah

Pronuncié mi apellido a propósito; esperaba en el fondo que me buscara, que rastreara mi nombre en los registros de la ciudad y me encontrara de nuevo. Esperé a que me dijera el suyo, a que me dejara un hilo al que aferrarme, pero solo oí el sonido de sus pasos pesados alejándose, seguido del crujido de la puerta al abrirse y cerrarse de golpe.

Se impuso un silencio sepulcral. Grité con voz temblorosa:

—¿Estás aquí?

No llegó respuesta alguna. Mi llamada resonó en vano por la fría habitación roja. Dije con una rebeldía desesperada:

—¡Me quito la venda!

Desafié su orden, pero el silencio fue la única respuesta. Levanté las manos temblorosas y desaté el nudo; la tira negra cayó de mis ojos.

Pestañeé varias veces para adaptarme a la tenue luz roja y miré a mi alrededor con avidez… pero solo había vacío.

Se había ido.

Había desaparecido como un sueño diabólico que atravesó mi vida solo para destruirla y marcharse. No dejó nombre, ni número, ni siquiera una palabra de despedida.

Una ola de tristeza y resentimiento me ahogó el pecho, y empecé a tocar mi cuerpo, que aún llevaba las huellas de su tacto y de su semen dentro de mí, comprendiendo que me había vuelto adicta a un hombre cuyo color de ojos ni siquiera conocía.

Pasaron las semanas mientras vivía en una espiral de alucinaciones; la realidad ya no tenía ningún sabor, pues cada sueño y cada instante despierto giraban en torno a aquel hombre.

Repetía sus toques y sus gemidos en mi oído como un conjuro mágico que me ataba.

Tessa se sentó a mi lado en mi habitación, mirándome con preocupación.

—Hannah, amiga mía, ¿qué te pasa? Desde aquella noche que fuimos al bar no estás bien… te has quemado por completo.

Apoyé la cabeza en la mano y dije en voz baja:

—Tessa, no puedo olvidarlo… me siento maldita por su recuerdo.

Tessa suspiró y dijo con franqueza:

—No te voy a mentir, lo que me contaste de aquella noche me hizo estremecer el cuerpo y reaccionar solo de oírlo… entiendo perfectamente que te haya afectado.

Pero han pasado semanas, Hannah. ¡Semanas!

La interrumpí con insistencia:

—Aunque pasen meses y años, no puedo olvidarlo.

Ella respondió sin fuerzas:

—¡Pero ni siquiera has visto su cara! No sabes quién es ni cómo es… ¿cómo no puedes superarlo? Estás exagerando.

Me puse de pie y exploté:

—¡No estoy exagerando! Sí, no lo vi y no sé quién es, pero sus toques… la forma en que mi cuerpo reaccionó a él como si tuviera las llaves privadas de mi ser… mi mente no puede borrar esa sensación.

Tessa me miró con lástima.

—Creo que de verdad te vas a volver loca.

De pronto, un destello de esperanza me golpeó y corrí hacia la puerta:

—¡Vamos al bar! Busquémoslo; tal vez esté allí ahora.

Tessa me agarró del brazo, desesperada.

—Hannah, ¿cuántas veces hemos ido y no hemos encontrado a nadie? Y además, aunque estuviera, ¿cómo lo reconocerías si nunca lo has visto?

Volví a sentarme en la cama, sintiendo cómo la derrota se instalaba en mis profundidades. Tessa intentó cambiar el ambiente y dijo con entusiasmo:

—Casi se me olvida… traje las alitas de pollo fritas que tanto te gustan, las pedí especialmente para ti.

En cuanto pronunció la palabra «alitas», y en el momento en que abrió la bolsa y el aroma invadió mis fosas nasales, el estómago se me revolvió por completo.

Las náuseas subieron por mi garganta con una fuerza que nunca había sentido. Me levanté a la velocidad del rayo y corrí al baño.

Me desplomé ante el inodoro y empecé a vomitar con violencia; sentía como si mis entrañas se desgarraran y salieran por la boca.

Tessa vino detrás de mí, aterrada, sujetándome el cabello.

—¡Hannah! ¿Qué te pasa? ¿Tienes una intoxicación alimentaria?

Cuando terminé y sentí una debilidad extrema en las extremidades, dije mientras me limpiaba la boca:

—No sé… solo la vista de esa cosa y su olor me enfermó.

Ni siquiera pude pronunciar la palabra «alitas»; solo oírla me hacía dar vueltas la cabeza y el estómago se me revolvía de un modo extraño y aterrador.

Tessa jadeó de sorpresa, la mirada congelada sobre mí:

—Hannah… ¿cuándo fue tu última regla?

Un escalofrío recorrió mis extremidades mientras intentaba reunir mis recuerdos borrosos:

—Hace… hace aproximadamente un mes y medio.

En aquel momento, la comprensión me abofeteó como un rayo, y las palabras salieron de mi garganta ahogadas de terror:

—Dios mío… ¿estoy embarazada?

Tessa intentó calmarme con un toque nervioso en el hombro:

—Cálmate, aún no estamos seguras. Tal vez sea solo un trastorno por el estrés.

Grité desesperada:

—¿Cómo voy a calmarme, Tessa? Se corrió dentro de mí, mi regla se ha retrasado y estoy vomitando las tripas. ¡Las señales son claras como el día!

Ella negó con la cabeza, rechazando la realidad.

—No puedes quedarte embarazada de una sola noche… la probabilidad de que eso ocurra es muy baja.

Le dije, con los ojos desbordados de lágrimas:

—Baja… no imposible. El cuerpo no miente.

Ella dijo con firmeza mientras se levantaba:

—Voy ahora mismo a la farmacia del barrio. Compraré una prueba de embarazo y vuelvo enseguida.

Tessa salió a la velocidad del rayo, dejándome sola en la habitación para luchar contra los fantasmas de aquella noche y la magnitud de la catástrofe que podría voltear mi vida al revés.

El tiempo pasó como años.

Por fin Tessa regresó, jadeando con fuerza, y lanzó una bolsa sobre la cama:

—Aquí… compré ocho pruebas de distintas marcas para estar completamente seguras.

Tomé la bolsa con amargura y entré en el baño, el corazón a punto de detenerse. Oriné en un vaso de papel y puse gotas en las ocho pruebas, luego volví a sentarme en el suelo con ella, observando cómo pasaban los minutos en un silencio mortal.

El resultado apareció en la primera prueba… dos líneas rojas claras.

Grité presa del pánico:

—¡Tessa… estoy embarazada!

Tessa me cubrió la boca con rapidez:

—¡Shhh! Baja la voz. Quedan siete pruebas, no te precipites.

Pero una tras otra, la verdad nos abofeteó con frialdad; las ocho pruebas mostraron dos líneas.

Mi orgullo se derrumbó por completo y estallé en llanto:

—¿Qué hago, Tessa? Estoy embarazada de alguien cuyo nombre ni siquiera conozco… no he visto su cara, ¡no sé quién es!

En aquel momento, la puerta se abrió de golpe con violencia y entró mi hermanastra, Camille.

Nos quedamos congeladas como estatuas.

Camille nos miró, luego a las pruebas esparcidas por el suelo, y una sonrisa diabólica se extendió por su rostro:

—¿Estás embarazada? ¿Y de un hombre al que ni siquiera conoces?

Soltó una risa provocadora que llenó la habitación y continuó con un tono goteando veneno:

—Solo me pregunto… ¿qué hará papá cuando se entere de que su hija consentida carga con un heredero sin nombre?

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Robada por el Don de la Mafia   Capítulo 5

    Punto de vista de HannahPronuncié mi apellido a propósito; esperaba en el fondo que me buscara, que rastreara mi nombre en los registros de la ciudad y me encontrara de nuevo. Esperé a que me dijera el suyo, a que me dejara un hilo al que aferrarme, pero solo oí el sonido de sus pasos pesados alejándose, seguido del crujido de la puerta al abrirse y cerrarse de golpe.Se impuso un silencio sepulcral. Grité con voz temblorosa:—¿Estás aquí?No llegó respuesta alguna. Mi llamada resonó en vano por la fría habitación roja. Dije con una rebeldía desesperada:—¡Me quito la venda!Desafié su orden, pero el silencio fue la única respuesta. Levanté las manos temblorosas y desaté el nudo; la tira negra cayó de mis ojos.Pestañeé varias veces para adaptarme a la tenue luz roja y miré a mi alrededor con avidez… pero solo había vacío.Se había ido.Había desaparecido como un sueño diabólico que atravesó mi vida solo para destruirla y marcharse. No dejó nombre, ni número, ni siquiera una palabra

  • Robada por el Don de la Mafia   Capítulo 4

    Punto de vista de HannahMis gritos se intensificaban con cada embestida, una mezcla enloquecida del dolor que me quemaba por dentro y el placer que corría por mis venas como un veneno. Gemía con frenesí, la cabeza golpeando de un lado a otro sobre la cama, mientras él se volvía más salvaje en sus movimientos, llenando mi coño con su polla y haciéndome sentir un éxtasis antinatural.Mis experiencias anteriores eran un juego de niños comparadas con esta inundación que me arrastraba ahora; nadie había domesticado jamás mi cuerpo ni extraído de mí estas sensaciones tan intensas y punzantes.Poseía una habilidad diabólica para hacer que cada célula de mi interior suplicara por más.De pronto, retiró su enorme polla de mis profundidades, dejándome en un estado de vacío y muerte temporal.Sentí la cabeza caliente de su polla tocar mi mejilla, húmeda de sudor y lágrimas, y susurró con rudeza:—¿Quieres probarla?Lami mis labios secos con hambre y respondí con una voz apenas audible:—Sí… qui

  • Robada por el Don de la Mafia   Capítulo 3

    Punto de vista de HannahEn ese momento, mientras mi cuerpo ardía de anticipación, sentí algo completamente distinto. Esta vez no fue el tacto de sus dedos, sino un frío penetrante que impactó mi piel caliente en el cuello. Era un trozo de hielo, sostenido con habilidad entre sus labios, que se deslizaba con una lentitud agonizante hacia mi pecho.El contraste era aterrador y enloquecedoramente excitante; el hielo helado hacía que mis poros se contrajeran, seguido de inmediato por el calor de sus labios cálidos persiguiendo el rastro del deshielo.Los músculos de mi abdomen se contrajeron con violencia cuando pasó el hielo sobre mi pezón; sentí un escozor agudo, como si agujas de escarcha me perforaran, mientras su lengua seguía las gotas frías de agua que corrían por las curvas de mi cuerpo, limpiándolas con un calor abrasador.Temblaba, no de frío, sino de aquella tortura sensorial que me infligía. Escalofrios subían desde los pies hasta la cabeza mientras bajaba el hielo hacia el b

  • Robada por el Don de la Mafia   Capítulo 2

    Punto de vista de HannahEl miedo se filtró hasta lo más profundo de mí como un frío helado. Estaba completamente indefensa, ahogada en la oscuridad de la venda que me robaba la vista, mientras mis manos, esposadas con rudeza al cabecero de la cama, me convertían en rehén de lo desconocido.Un silencio aterrador flotaba en la habitación, roto solo por la voz del mismo hombre hablando en un tono sumiso:—Hola, señor… ella está lista.Oí el sonido de unos pasos que se alejaban y abandonaban la habitación. De pronto, un aroma potente y penetrante invadió mis fosas nasales, una colonia masculina abrumadora que se acercaba cada vez más hasta que sentí su aliento rodeándome.Sin previo aviso, su mano se posó sobre mi pecho. No apretó ni aplastó; simplemente dejó la palma allí, pesada y cálida sobre la tela de cuero, mientras yo permanecía en absoluto silencio, con la respiración acelerándose contra mi voluntad.Retiró la mano lentamente. Entonces sentí la punta de su dedo deslizarse con una

  • Robada por el Don de la Mafia   Capítulo 1

    Punto de vista de HannahEl sofocante aroma de los lirios blancos inundaba el salón de bodas, una fragancia que me recordaba más a un cementerio que a una celebración.Me encontraba allí, el cuerpo rígido dentro de un vestido blanco que me envolvía como un sudario, mientras las miradas de mi familia y parientes me atravesaban la espalda como agujas.A mi lado, el novio tosió débilmente, un hombre de sesenta y cinco años con la piel arrugada y el olor a tabaco rancio y medicinas.No me miraba como a una novia, sino como a un trozo de tierra que acababa de adquirir en una subasta pública.Veintitrés años frente a sesenta y cinco… una ecuación nauseabunda que solo hacía que la sonrisa fría de mi padre se ensanchara.Estaba orgulloso de haberse deshecho de mí para lavar la vergüenza de aquella noche que todavía perseguía mis pesadillas. Una sola noche con aquel desconocido que me arrebató todo y dejó una prueba creciendo día a día dentro de mi vientre.Las manos me temblaban al apretar el

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status