FAZER LOGINFrancesco Mozzi, un joven y prometedor piloto de Fórmula 1 de nacionalidad italiana, tiene una sola meta en la vida: convertirse en campeón del mundo. Para lograrlo, sabe que debe mantenerse enfocado en la pista y alejado de cualquier escándalo mediático que pueda arruinar su imagen. Solo así podrá asegurarse un contrato con la escudería más importante del campeonato. Pero todo se desmorona cuando un video suyo junto a una de las modelos más famosas del momento se vuelve viral, provocando un escándalo que amenaza con destruir su reputación. Con la presión de mantenerse en la cima y la atención del mundo sobre cada uno de sus errores, Francesco comienza a fallar. Sus sueños, una vez tan cerca, ahora parecen escaparse de sus manos. Desesperado por recuperar el control de su vida y su carrera, recurre a su mejor amiga, Sofía Conte. Ingeniera en diseño automotriz, brillante y leal, Sofía siempre ha estado a su lado, dentro y fuera del paddock. Pero ahora, ambos deciden dar un paso más allá: harán creer al mundo que Francesco ha sentado cabeza y está construyendo un futuro estable a su lado. Lo que comienza como una estrategia para salvar su carrera, podría convertirse en algo que ninguno de los dos había previsto.
Ver mais[FRANCESCO]Veinte años después.Hay un tipo de ruido que nunca se olvida.No es el rugido del motor —aunque ese también se te queda pegado a los huesos—, sino el silencio que lo antecede. Ese segundo exacto antes de que un coche salga del box y el mundo entero contenga el aire. Lo aprendí joven, lo viví mil veces, y aun así hoy me atraviesa distinto.Porque hoy no soy yo el que va a correr.Hoy, por primera vez, es Giuliano.Lo veo desde el muro, con el casco bajo el brazo, el mono impecable, el cuerpo alto y tenso de quien lleva la herencia en la sangre y la presión en la espalda. Tiene mi mandíbula cuando aprieta los dientes. Tiene los ojos de Sofía cuando decide algo y no hay manera de moverlo.Y yo… yo tengo las manos heladas.Me río por dentro, casi con vergüenza. Soy Francesco Mozzi. Gané carreras que parecían imposibles, sobreviví al circo, a la prensa, a la caída, a la resurrección pública. Pero ver a mi hijo ponerse el casco para su primer Gran Premio… eso me deja más vulner
[FRANCESCO]El 5 de agosto amanece con una calma que no conozco. No es silencio. Es otra cosa. Una quietud que se posa sobre la Toscana como si el mundo hubiese decidido bajar la voz solo para nosotros. La luz entra despacio por las ventanas de la casa antigua donde me preparo, dibujando sombras tibias sobre la piedra, marcando el polvo suspendido como si fueran pequeños latidos en el aire.Respiro hondo. Por primera vez en mi vida, no tengo prisa.Me visto sin apuro. Demasiado despacio para alguien que pasó años persiguiendo décimas, midiendo su valor en segundos. El traje cuelga frente a mí, perfecto, pero no es lo que me pesa. Lo que me pesa —y me sostiene— está a unos metros de distancia, caminando hacia mí sin saberlo todavía.Escucho voces afuera. Risas suaves. Pasos sobre la grava. Reconozco los sonidos de mi familia: mi madre, Alessandra, organizándolo todo con esa autoridad amorosa que siempre tuvo; mi padre, Carlo, más callado que nunca; Tommaso, recorrdandome que tenerlo co
[SOFÍA]Varias semanas después: 4 de agostoEl tiempo, cuando una está enamorada y asustada a la vez, deja de avanzar en línea recta. Se vuelve una sucesión de momentos intensos, de aeropuertos que se confunden, de domingos que pesan más que otros, de noches en hoteles donde el mundo entero parece quedar lejos… y al mismo tiempo demasiado cerca.Desde mayo hasta el parate de verano, la temporada fue un vértigo.Miami llegó envuelta en calor y exceso. Luces, ruido, titulares que ya no hablaban solo de carreras. Francesco estuvo sólido, concentrado, feroz cuando debía serlo. Yo lo miré desde el muro, con una mano siempre cerca del vientre y la otra sobre la tablet, aprendiendo a medir mis fuerzas como nunca antes. El resultado fue bueno. No perfecto. Pero firme. Como nosotros.Luego vino Europa, con su ritmo implacable.Barcelona fue dura. El calor, la degradación, una estrategia que no terminó de cerrarse. Francesco llegó a puntos importantes, pero bajó del coche frustrado. Esa noche n
[SOFÍA]MonacoMayo llega sin pedir permiso, con esa sensación extraña de calendario apretado y corazón en expansión. El mundo sigue corriendo —siempre corre—, pero yo empiezo a medir el tiempo de otra manera: en semanas, en latidos, en respiraciones que se acomodan.El consultorio es discreto, blanco, silencioso. Demasiado silencioso para alguien que vive entre motores. Francesco está a mi lado, con la mano firme sobre la mía, aunque intenta disimular la ansiedad mirando cualquier cosa menos la camilla. Yo, en cambio, no puedo dejar de observar la pantalla apagada frente a mí, como si supiera que ahí adentro está ocurriendo algo sagrado.—Doce semanas —dice la médica, revisando el informe—. Todo marcha perfecto.Doce.La palabra cae suave y pesada a la vez. Doce semanas de un secreto que dejó de serlo. Doce semanas de un cuerpo que aprendió a adaptarse. Doce semanas de miedo, ilusión, náuseas, risas nerviosas y noches en las que Francesco se despertó antes que yo para preguntarme si












Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.
avaliações