INICIAR SESIÓN-Has sido muy amable conmigo y de verdad te lo agradezco pero no puedo quedarme no es por tí,no me siento a gusto en esta mansión.
Evitó a toda costa mirar a su hermana a los ojos y las lágrimas fluyeron con libertad.Gema la tomó por el brazo y no permitió que se fuera.
-Sé que es por mi esposo discúlpalo,él ha tenido mucho estrés en la oficina, siempre suele ser muy amable,la muerte de mi padre nos ha dejado a todos devastados y Gilbert lo quería como a un padre,aunque no lo demuestre sé que así es.
Muchos pensamientos pasan por su mente y no se le ocurre una excusa convincente para irse,se muerde los labios y aprieta los puños.
“Caray,tantos hombres en el mundo y le abrí las piernas a mi cuñado”.
Enormes gotas de sudor corren por su frente,es un manojo de nervios y permanece pálida y pensativa.
-¿Te sientes mal?,no te veo nada bien,siéntate y voy por un vaso con agua de azúcar.
-Lo siento hermana pero no puedo permanecer aquí,ustedes son una pareja y necesitan privacidad.
Gema soltó una carcajada amargada que dejó traslucir su infelicidad.
-¿Qué dices?,más vida más intimidad tiene un insecto que yo, no me lo estás preguntando,pero hace mucho tiempo que mi esposo no me toca.- .Una nube de dolor pasó por los ojos de Gema y su hermana estiró la mano y le secó las lágrimas.
-Ya,hermana.Las parejas pasan por momentos de sequía,eso es normal y tiene solución-.Se sintió hipócrita al mencionar esas palabras y no pudo evitar recordar los fogoso que había sido Gilbert cuando la hizo suya y hasta sintió culpa por su pobre hermana.
“Oh rayos,¿ahora cómo salgo de este embrollo?,quisiera que la tierra se abriera y me tragara”.
Gema permanecía enfrente de ella con la mirada impasible.
-No lo pienses tanto y quédate,mujer.
-Hermana quiero irme lejos y poner tierra de por medio .Yo también sufro porque aparte de perder a mi madre mi novio me engañó con mi mejor amiga, los conseguí a los dos juntos en el departamento de él justo antes de que mi madre muriera, al igual que tú sé lo que es el desamor,quiero hacer mi vida en otro lado,tengo la cabeza embolatada ya nada me detiene en este país,porque yo vine a cumplir la promesa que le hice a mi madre de buscar a mi papá, pero mi padre está muerto,sé que te tengo a tí que eres mi hermana, pero ya tú estás casada tienes una vida hecha al lado de tu esposo.
-En apariencia porque cada noche al cerrar la puerta la soledad y mi dura realidad me golpea. Gilbert se casó conmigo por interés y por más indiferente que sea yo lo amo,pero él ni me mira porque soy fea.
Gema suspiró de alivio y se sintió más liviana al sacar lo que llevaba dentro.
-No eres fea, tienes una piel muy linda si quieres te ayudo a arreglarte a maquillarte y cambiando un poco el estilo de ropa quedarás bien.
La joven asintió con una sonrisa.-Eso me encanta, viste que no tienes que irte, te necesito aquí hermana, al morir mi padre sentí que estaba sola en el mundo,pero ya veo que no es así, te tengo a ti.
-Ya no digas más y vamos arriba para que te maquille.
Dos horas más tarde Gema se asomó al espejo y no pudo evitar poner cara de sorpresa cuando vio su reflejo.
-¡Esta soy yo!, vaya que sí has hecho un buen trabajo.
- No hice mucho porque de por sí tú eres muy linda, solo te faltaba un poco de arreglo, estos colores pasteles te quedan muy bien con el color de tu piel y combina con el color de cabello y de los ojos, ahora vamos con la ropa me enseñas tu clóset.
Toda la ropa era anticuada,no había una sola prenda sensual.
-¡Oh no hermana!, tienes que cambiar de vestimenta,tienes un cuerpo bonito,¿por qué usas ropa ancha?
- No me preocupo mucho por la moda es más si soy fea no veo el caso de arreglarme tanto.
-No digas eso eres muy bonita.
-Gracias,hermana. Y cuéntame más acerca de ese hombre todavía lo amas, no deberías si te hizo una cosa tan fea, mi esposo no me hace el amor.Pero al menos no me engaña con otras mujeres y si lo hace lo disimula muy bien porque todavía no lo he visto ni la primera vez.
Marina suspiró y decidió contarle más de su vida a su hermana.
- Pensaba casarme con él ,pero resultó ser todo un canalla y me duele doble porque me engañó con mi amiga,esa que yo quería como a una hermana,no vale la pena hablar de eso,más bien vamos a bajar que ya es la hora de la cena.
Gema arrugó un poco la cara y no le cayó nada bien lo que le contó su hermana de ese hombre tan desarmado.
-¿Ya ves porque tienen que quedarte aquí conmigo?.
Bajaron a la sala de la mansión y allí estaba allí
Gilbert se quedó con la boca abierta al ver a Gema tan arreglada.
-Te ves hermosa,mi amor.
Su esposa sonrió algo extrañada.La sirvienta interrumpió para avisarle a Gema que tenía una llamada,ella pidió permiso y se retiró.
Marina se movió con rapidez para no quedarse,Gilbert le sujetó el brazo.
-¡No tan rápido!,ahora sí estamos solos tú y yo dime de una vez,¿qué es lo que ganas con quedarte?,¿quieres extorsionar y pedirme plata?
Los ojos de la chica se abrieron con gesto de sorpresa.
-Yo quise irme y mi hermana me detuvo, créame que no tengo ninguna intención de quedarme en esta casa, no me interesa el dinero de esta familia.
Gilbert se rió en forma sarcástica,eso dicen todas y al final todo se trata de dinero fíjate, tú misma te vendiste por dinero ,yo pagué por ti.
-Usted no me conoce ni sabe nada de mi vida para juzgarme.
-No se necesita conocer mucho de una persona para saber lo ambiciosa que es.¿A quién se le ocurre vender su cuerpo para obtener dinero?, eres una arribista-.Oprimió su brazo fuerte.
-No le permito que me hable así y me suelta que me lastima.
Él hombre la atrajo hacia él y Marina sintió que el calor de sus manos la quemaba.Sus pechos estaban erectos al mínimo contacto con el pecho de Gilbert y sus labios desearon un beso.
-Tú me lo permites todo. Estás en mi territorio y en esta casa se hace lo que yo diga.
Las manos de la chica temblaron y un sudor frío recorrió su frente.
-No necesito que usted me diga el lugar que debo tomar,sé muy bien que mi presencia no es bien vista en esta casa por su parte,así que en cuanto pueda me iré, solo me quedé para no hacerle un desaire a mi hermana,se ve que usted es un hombre desconsiderado que no la trata bien.
-Ahora me vas a venir con lecciones de cómo tratar a mi esposa. no me digas,¿que me puede enseñar una chica como tú?
-Usted me trata como a una cualquiera y no lo soy.
-¿Por qué te hiciste pasar por esa prostituta?, de seguro pensabas que yo era soltero y me querías encartar,pero te salió el tiro por la culata porque yo tengo esposa y es tu hermana.
-No sea ridículo, usted no conoce nada de mí,sí tuve la mala fortuna de cruzarme en su camino y me arrepiento,hice lo que no debía hacer para salvar la vida de mi madre ,tenía que pagar su operación.Pero eso usted no lo entiende porque usted nació en cuna rica.
Gilbert trago seco,y bajó la guardia,ahora que la miraba enojada se le antojaba más hermosa y le provocaba besar a esa mujer,se humedecido los labios y se metió los brazos al bolsillo para controlar la erección que le había provocado.
-¡Vete de esta casa!
-Lo haré y es más si quiere le devuelve el dinero.
-No necesito que me lo devuelva hizo bien su trabajo y es más quiero repetir.¿Qué te parece si nos vemos a las diez de la noche en el jardín?, y lo hacemos al aire libre.
-Usted es un cerdo asqueroso.
- Digas lo que digas lo gozaste tanto como yo y si no te vas yo haré de tu vida un infierno.
-¿Y si no me da la gana?
-Pensándolo bien no está mal tener a la esposa y a la moza en el mismo lugar-.Dijo con mirada fría.
Bienvenidos a mi nueva historia,los invito a sumergirse en un mundo de pasiones y traiciones,donde Marina y Gilbert tiene mucho obstáculos que vencer .Deja tu comentario y agrega la historia a biblioteca.
Gilbert Macallister Los trillizos ya habían cumplido tres años, y la vida en nuestra mansión estaba repleta de risas y caos. Sin embargo, había un tema sobre el que Marina y yo siempre caemos: el matrimonio. A menudo discutimos si es mejor esperar o dar el siguiente paso. —No sé, Gilbert —me decía ella, con una sombra de tristeza en su mirada—. Me da pena separarme aunque sea un momento de los pequeños. La idea de irnos de luna de miel solo nos aleja por más tiempo.En una de mis propuestas, le dije:—¿Y si viajamos todos juntos? Una luna de miel en familia, ¿qué piensas?Marina se rió, aunque aún notaba la preocupación en su rostro.—Tiempo es lo que nos sobra, ¿verdad? Pero, cariño, aún no estoy lista para tanto estrés de un matrimonio.Con la complicidad de Gema y mi amigo Ethan, decidí que era hora de hacer algo especial. Quería crear un recuerdo imborrable en su corazón. Así que reservé una cena en un restaurante, un lugar acogedor donde cada bocado cuenta una historia.Esa no
Marina Johnson Mis dolores de parto eran cada vez más intensos, y la angustia pintaba el rostro de Gilbert mientras corría de un lado a otro en la sala.Miré sus ojos desorbitados, el sudor perlaba su frente, y por un instante se convirtió en un espejo de mi propio pánico. —Respira, amor —le dije con voz temblorosa, aunque sabía que no era yo quien debía tranquilizarle.—¿Te duele mucho? —preguntó, sus ojos reflejaban una mezcla de preocupación y amor.—Es una pregunta tonta, por supuesto que me duele. Pero ya estoy en esto, y tengo que ser fuerte —inhale y exhale repetidamente, tratando de centrarme en lo que estaba por venir, en los pequeños que pronto tendría en brazos.Gilbert agachó la cabeza, como si llevara el peso del mundo sobre sus hombros.—Lo siento, es que los nervios me ponen tonto —respondió, su voz apenas un murmullo.Traté de darle una sonrisa alentadora, aunque el dolor me desgarraba. Pero lo necesitaba; necesitaba su apoyo más que nunca. Finalmente, llegamos a la
Marina Johnson —Mi amor, vamos a enfrentar esto juntos —le dije a Gilbert, apretando su mano con fuerza, sintiendo cómo sus dedos entrelazados con los míos me brindaban una inexplicable seguridad. Él me miró con ternura, y esa chispa en sus ojos me hizo sentir que todo iba a estar bien.—No te preocupes, amor. Todo va a estar bien. Gema tiene que entender que nosotros nos amamos —respondió, su voz era un susurro calmante que aliviaba mis temores.Con determinación, entramos a la sala de la mansión. El aire estaba cargado de tensión, ya que sabía que Gema no lo recibiría de buena manera.Antes de que pudiera hacer un comentario, Gema se llevó una mano al pecho en un gesto dramático y, para mi sorpresa, cayó desmayada al suelo.—¡Gema! —exclamé, corriendo hacia ella—. ¡No! ¿Qué te pasa?Ethan, que estaba visitando a Nathan en ese momento, miró a Gema en el suelo y dijo, sin perder su sarcasmo:—Ya deja la payasada, Gema.—¡No ves que mi hermana perdió el sentido! —grité, cada segundo
Marina Johnson.Miré por la ventana de mi habitación, observando cómo la lluvia caía a raudales sobre el jardín.El estruendo de los truenos resonaba en la distancia, pero para mí, parecía un reflejo de mis propias emociones turbulentas.Acaricié suavemente mi gran barriga, sintiendo los movimientos leves de los trillizos que llevaban meses creciendo en mi interior. Estaba ansiosa por conocerlos,y al mismo tiempo sabía que lidiar con el estado de salud de Gema no sería nada sencillo.El eco de las palabras del doctor resonaba constantemente en mi mente: “Su corazón está delicado.”Gema se lo tomó con mucho angustia y me decia:— Cada latido de mi corazón se ha convertido en un recordatorio constante del riesgo al que me enfreto,así que mejor no me hagas enfurecer,ya deja de ver al idiota ese.Ella no deseaba ver a Gilbert ni un metro cerca de mí.No tenía sueño y me asomé a ver por la ventana de mi alcoba.La puerta se abrió con cuidado y mi hermana Gema entró, su rostro pálido aún mo
Gilbert Macallister — Es grato verte,estoy preparando la cena,hoy se me antojó cocinar.-Marina luce hermosa con el cabello recogido y un delantal.—Entiendo,seré breve solo vine para saber que estás bien y me alegra verte así que ya…Ella sintió un poco de pena,por la timidez con la que me expresaba y en forma rápida me interrumpió:—Quédate a cenar.—¿Cómo dices?—Lo que oyes,siéntate que voy a la cocina a dar un último toque y vuelvo. Asentí y la esperé en la sala de estar de la mansión que había sido mi hogar por mucho tiempo.Gema entró sigilosamente mientras Marina estaba en la cocina.No se mostró sorprendida al verme,susurró para sí misma:—Debo hacer algo para Marina abra los ojos de una vez..— No crees que es tú hermana la que debe decidir qué es lo que quiere.—Uff,Oíste lo que dije,creí que lo había pensado—. Dijo llevándose la mano a la boca de forma burlona.Marina entró a la sala y viendo la tensión entre ambos expresó:— ¡Oh, Gema! ¿Qué haces aquí? ¿Pasa algo?Gema
Marina Johnson — Te deseo lo mejor en tu vida,Gema.-Agregó mientras empuñaba el bolígrafo.Ella no dijo nada, en el fondo no estaba feliz,se negaba a dejarlo ir.Ese día tan esperado había llegado. Gilbert se encontraba sereno,con la mirada perdida en el horizonte. Sabía que había tomado una decisión que cambiaría sus vida para siempre, pero estaba seguro que era lo correcto. A pesar de la infidelidad de Gema, había optado por negociar el divorcio de la manera más civilizada posible. Gema había dado mucha lucha durante todo el proceso de divorcio, tratando de obtener la mayor parte de las propiedades en común. Pero finalmente, se encontraba frente a la realidad de que debía firmar los papeles y dejar atrás aquella vida que compartió con Gilbert.Mientras tanto,a escasos metros de la oficina del juzgado Ethan y yo nos despedimos en buenos términos. Habíamos decidido separarnos por mutuo acuerdo, alegando diferencias irreconciliables. A pesar de todo, nos miramos a los ojos y supimos







