En cuanto la abuelita apareció en la pantalla, ya estaba sonriendo, pero al distinguir bien quién se veía en el celular, se sorprendió muchísimo y se puso feliz.—¡Ay, no puede ser! ¿Ya están juntas? —exclamó.—Sí, abuelita, Lorena vino especialmente a verme —dijo Olivia.Frente a su abuelita y su tía, Olivia tenía esa ilusión de que por fin podía ser una niña otra vez.—¡Lorena, mírala! ¿Cómo está esta muchacha? ¿Se adelgazó? Ella siempre me dice que todo está bien, bien y bien, ¡pero sospecho que me está viendo la cara! —dijo Mercedes entre risas, con los ojos entrecerrados de alegría.Lorena ya la había observado bien. Aunque la chica tenía la pierna lastimada y estaba delgada, irradiaba vitalidad de pies a cabeza. Así que le reportó a su madre con una sonrisa:—Mamá, puedes estar tranquila, la niña está perfecta. Si te molesta que esté tan flaca, espérate un mes, que cuando venga a estudiar, tú te vienes también y entre las dos la engordamos.Mercedes se rio con tantas ganas que no
Baca selengkapnya