Perspectiva: Max Martínez LópezMe limpié el sudor de la frente, con la mano temblando lo justo para que el bolígrafo golpeara rítmicamente contra la mesa de acero inoxidable. La lista de inventario era un caos de notas garabateadas y números tachados. Intentaba cuadrar la entrega de marisco fresco de los muelles con los pedidos masivos que Emmy había registrado para el fin de semana, pero mi cerebro seguía bloqueándose.—Max, cálmate —dijo María, pasando a mi lado con una bandeja de hierbas frescas. Se veía tranquila. Demasiado tranquila—. Solo son inspectores. Hacemos esto todos los días. Es solo que, ya sabes, hay unas cuantas personas más mirando.—No son solo inspectores, María —siseé, acercándome—. Es Henri Dubois, del Gremio Culinario de Madrid. Es quien cerró tres restaurantes en la ciudad el año pasado por la inconsistencia de sus salsas. Y está sentado en el comedor con un portapapeles, con cara de estar esperando el fin del mundo.Miré hacia la sala. Tres hombres con trajes
Zuletzt aktualisiert : 2026-07-17 Mehr lesen