Eros «Lárgate», le dije con frialdad, dejando a la pelirroja desconcertada tirada entre las sábanas blancas mientras me dirigía a la ducha. El vapor se elevó al abrir el grifo de la ducha; al salir, fruncí el ceño al ver a la pelirroja tumbada perezosamente en mi cama, con un suave ronquido escapándose de sus labios.«¿Qué haces aquí?», gruñí en voz alta.«A... Alfa», dijo ella incorporándose a toda prisa y mirándome con sensualidad. «Te he dicho que te largues», le espeté, imperturbable ante su patético intento de acabar en mi cama una vez más. Nadie tenía ese derecho.Sus ojos negros se empañaron: «Pensaba que me querías», susurró en voz baja.«Qué idea tan descarada, preferiría a un cerdo», me burlé.«Pero te quiero» Mis labios esbozaron una sonrisa, me acerqué a ella, acortando la distancia entre nosotros, y le agarré la barbilla. «Vas a recoger todas tus cosas y largarte antes de que parpadee», le dije en voz baja, mirándola fijamente mientras luchaba con mi lobo por el domin
Last Updated : 2026-03-25 Read more